CIR 1 Base San Pedro , Colmenar Viejo (Madrid)

CIR 1 Base San Pedro , Colmenar Viejo (Madrid)

Centro de instruccon de reclutas
Ubicación
Colmenar Viejo - Madrid
Spain
This is a public group.

Descripción detallada

La localidad de Colmenar Viejo con una población de 44.000 habitantes dista 31 km. de la Puerta del Sol, su acceso puede ser a traves de la autovía M607 o por la estación de la línea C4 de Cernanías de Madrid tardandose 30 minutos desde Madrid-Chamartin.
En su termino municipal se encuentra el Cerro de San Pedro perteneciente a la Sierra de Guadarrama, pasa el rio Manzanares y dispone de dos bases militares FAMET (Fuerzas Aereomóviles del Ejército de Tierra y la Base Logística San Pedro antiguo CIR 1 hasta 1991.
La base San Pedro albergaba deferentes Unidades además de serbir como CIR cabe destacar los COE o GOE o la Unidad de Apoyo Logístico; las maniobras acostumbraban a realizarse en Hoyo de Manzanares.
Unidades que ha albergado la Base Logística de San Pedro:
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-Agrupación de Apoyo Logístico nº11
Creado en 1987 ubicado inicialmete en el Acuartelamiento "Muñoz Grandes" en el Paseo de Extramadura, 441 en el barrio de Campàmento de Madrid. Con la aplicación del Plan Norte el 1 de Enero de 1999 se traslada a la Base Logística de San Pedro.
Su misión es la de reforzar y apoyar con unidades móviles a las Unidades en maniobras a través del suministro de aljibes, cisternas, duchas, lavandería, panificadoras a sí como equipos móviles para el mantenimiento de vehículos, armamento, ect.
Cabe destacar su participación en misiones internacionales tales como en Bosnia i Hercegovina, Kosovo, Irak, Haití, Congo, Libano, Afganistan y otras.
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-Grupo de Operaciones Especiales:
Con fecha 1 de Agosto de 1966 se crearon las primeras Compañias de Operaciones Especiales destinandose una compañía a cada uno de los Regimientos de Infantería siendo esta aplicación progresiva hasta 1981.
Con el Plan Meta y la reducción de las Regiones Militares de nueve a seis disminuye el número ce compañías COEs integrandose las resultantes en una Unidad superior el Grupo de Operaciones Especiales (GOE) manteniedo el mismo espíritu gerrillero.
El 2 de Mayo de 1979 se forma como tal el Batallón GOE 1 en la Base de San Pedro que estubo activo hasta 1996.

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102 mensajes en el muro

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  • Javier Roca 5º78
    por Javier Roca 5º78 3 dias antes
    Bienvenido Luis López, que destino tuviste dentro de la Unidad de Servicios. Cuando tu te fuiste me incorporé yo.
  • Fernando Jimenez Gonzalez 7°84
    Bienvenido al CIR1 Luis Lopez, participa en todo lo posible , y espero que encuentres algun compañero de tu mili
    un saludo
  • Fernando Jimenez Gonzalez 7°84
    Origenes de la AGLD1.

    Los orígenes de la AGL se remontan a 1943 fecha de creación de la División Acorazada Brunete nº 1. En aquellas fechas la composición se resumía a una Compañía de Intendencia y un Grupo de Sanidad.

    Con motivo de la reorganización del Ejército del año 1965, se crean las Divisiones de Intervención Inmediata y con ellas las Agrupaciones Logísticas Divisionarias (reunión de todos los servicios divisionarios, bajo un Mando táctico orgánico), encuadradas dentro e los respectivos núcleos de tropas divisionarias. La Agrupación Logística nº 1 formaba parte como nueva Unidad del N.T.D. de la División Acorazada “BRUNETE” nº 1.

    La AGL Nº 1 como tal Unidad, empezó su andadura el 1 de abril de 1966, fecha de su constitución, en su primer acuartelamiento de Retamares, Km 3,5 de la carretera de Boadilla del Monte, aunque algunas de sus Unidades quedaron localizadas en otros lugares de la plaza de Madrid (Retamares, Campamento y Vicalvaro), todos ellos próximos a la División Acorazada Brunete nº 1.

    En 1985, el día 1 de Abril en virtud de la IG. 13/85, la AGLD nº 1 adoptó la nueva estructura Orgánica, Táctica y Administrativa para adaptarse a la Organización Funcional Logística.

    Del 16 de Noviembre al 2 de Diciembre de 1987, la Agrupación realiza el traslado de todas sus Unidades desde el Cuartel de Retamares y otros, a la Base Militar de “San Pedro”, en Colmenar Viejo (Madrid).

    Por el Excmo. Ayuntamiento de Colmenar Viejo, el día 15 de Octubre de 1990 fue entregada a esta AGLD. nº 1, la Enseña Nacional, en su modalidad de Bandera, según autorización de O.M. 59/90 (BOD. nº 139 de 17 de Julio de 1990).

    La llegada de la AGLD1 a Burgos.

    Como consecuencia del Plan NORTE se reorganiza el Ejercito de Tierra, y según la O.M. 84/94 y lo contemplado en la N.G. 7/95 del EME. y la I.G. 1/96 de 26 de Marzo de 1996 la AGLD. nº 1, adopta la orgánica del Plan RETO, que mantiene actualmente, quedando constituida como sigue:



    Unidad de Mando y Plana Mayor.
    Unidad de Mando y Control.
    Unidad Logística Divisionaria.



    En aplicación de las I.G.,s 5/97 y 20/97 y de las N.G.,s 7/95, 1/96 y 1/97, y del documento del EME. 515/ED, sobre la aprobación del traslado de la Agrupación desde la Base Militar "San Pedro" (Colmenar Viejo - Madrid) a la Base Militar "Cid Campeador" (Castrillo del Val - Burgos). Con fecha 13 de febrero de 1997 se constituye en la Base de Castrillo del Val un destacamento de esta misma, que realizó las funciones de Comisión Aposentadora y la Agrupación inicia su traslado el 16 de Abril de 1997, finalizando el 28 de Mayo de 1997.



    Organizacion actual.

    El 23 de Abril de 2007, según Instrucción comunicada nº 64/2007 del Jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, la Agrupación Logística nº 1 cambia de dependencia orgánica, pasando del Mando de Fuerzas Pesadas a la Fuerza Logística Terrestre nº 2 de la Fuerza Logística Operativa.

    Con fecha 01 de enero de 2010, en virtud de de la Norma General 04/09 de DIPLA de fecha 20 de abril 2009 sobre Adaptaciones Orgánicas del Ejercito de Tierra para el año 2009, la AGLD Nº1 integra al personal procedente de la AALOG 51 y del Polvorín de Ibeas de Juarros.

    Al ser una Unidad con historial reciente, no ha tenido ocasión de participar en Campañas o Acciones reseñables, si bien ha estado presente aportando recursos humanos y materiales en cuantas misiones se le han encomendado, en ejercicios tácticos, generación de Organizaciones Operativas, acciones de colaboración con autoridades civiles, etc.
  • Fernando Jimenez Gonzalez 7°84
    Tranquilo Luis Sanchez que con algo de paciencia se lograra que alguien aparezca, tengo buenos recuerdos del CIR1 de colmenar , muchas anecdotas e historias vividas alli al igual que tu me supongo, ademas tenemos puestos aqui precisamente unos videos de los GOE de colmenar , echales un vistazo
    un cordial saludo
  • Luis  Sanchez 4º94
    por Luis Sanchez 4º94 15 dias antes
    Hola Fernando ,gracias por darme la bienvenida a este red social de amigos de la mili.Me gustaría saber algo de mis antiguos compañeros de mili.Como vereis en mi perfil estuve en el remplazo 4 del 94 en la GOE 13 dentro del cir 1 de san pedro .He perdido hace mucho tiempo el contacto con la gente y me haría ilusión saber de alguien aunque nose si encontrare a ex compañeros.
  • Fernando Jimenez Gonzalez 7°84
    Bienvenido al CIR 1 Luis Sanchez, espero que encuentren aqui lo que buscas, seria estupendo si aportaras tu tambien alguna informacion o expusieras tus experiancias vividas en Colmenar
    un cordial saludo
  • Fernando Jimenez Gonzalez 7°84
    l bombardeo de la noche del 21 de julio de 1937
    en Colmenar ViejoF

    Este mes de julio dedicamos el apartado “Sitios con historia” a la población de Colmenar Viejo, a modo de homenaje a las víctimas y al sufrimiento padecido por numerosas personas como consecuencia del primer bombardeo que tuvo lugar durante la guerra civil, concretamente el miércoles 21 de julio de 1937.

    Con anterioridad, en plena retaguardia, los colmenareños ya habían oído y presenciado los efectos de la guerra, tal y como se informaba en el diario ABC, de 14 de diciembre de 1936, al publicar el parte ofrecido por el ministerio de Marina y Aire: “Esta tarde, a las dos, y durante los servicios prestados por nuestros cazas sobre Madrid, una de estas patrullas divisó a un avión enemigo de bombardeo, lanzándose en su persecución y logrando derribarlo en las proximidades de Colmenar Viejo”. Pero este caso era tan solo un pequeño ejemplo que podría resultar “curioso” ante los ojos de sus habitantes, ya que los atronadores ruidos de los bombardeos y fuego de artillería sobre Madrid podían oírse perfectamente desde la localidad; es más, según nos relató un testigo, esto mismo sucedía con el fuego cruzado desde el mismísimo cuartel de la Montaña, al comienzo de la guerra civil.

    Con todo, Colmenar Viejo permanecía ajeno a esta realidad, entiéndase con ello obviamente su vida cotidiana trastocada por los efectos de una guerra civil: Familias desgarradas por la tragedia de terror durante los primeros meses, muertes en el frente, etc. Pero, como comentaba Ramón Parra, oficial republicano de la 2ª compañía, IV Batallón, 99 Brigada, que se encontraba descansando en Colmenar Viejo, las farolas permanecían encendidas durante la noche sin las precauciones debidas, sin colorearse sus cristales para disminuir la intensidad lumínica, las calles llenas de gente…

    Aquélla noche del 21 de julio de 1937 hacía calor, la gente salía a la calle para librarse del bochorno de las casas, nadie sospechaba nada. La guerra se desarrollaba en el frente y Colmenar Viejo pertenecía a otro mundo. Los vecinos estaban acostumbrados a la presencia de los militares, al trasiego de los soldados y camiones, dentro de la dinámica natural de una localidad asentada en un nudo de comunicación en la retaguardia, bien comunicado con Madrid y la Sierra, con un hospital de sangre y espacios reservados para la intendencia militar. Pero esto era sobradamente conocido en el bando nacional. Así lo dejaba entrever la edición sevillana de ABC, el 8 de enero de 1937, donde se informaba que toda la red de comunicaciones con la Sierra quedaba a merced de los nacionales, controlando la artillería la carretera de El Pardo, por lo que las milicias republicanas deberían utilizar caminos secundarios, más largos y de escasa visibilidad, quedando desplazado el nudo de estas comunicaciones a Colmenar Viejo, vía Fuencarral, creándose así una situación dificilísima para las posiciones serranas. Así pues, la posición estratégica colmenareña en la retaguardia tuvo que entrar en los planes de las tropas nacionales como un objetivo militar, como necesidad de castigar fuertemente las posiciones del Ejército de Centro en la Sierra, pero, con seguridad, también para amedrantar a la población.

    Así, hacia las 10 de la noche, el pueblo quedó iluminado por una o varias bengalas lanzadas desde un avión, según se desprende no solo por la abundante información que ofreció la prensa, sino por los numerosos testimonios que hemos recogido de los testigos que lo presenciaron. Esa luz ofrecía una mayor cobertura visual a los aviones bombarderos, lanzando inmediatamente bombas incendiarias hasta en tres ocasiones. El fuego de las casas acentuó la visibilidad, facilitando a los pilotos (italianos y alemanes, según la prensa) el ametrallamiento indiscriminado de la población. Angelita Aparicio nos contaba: “Aquella noche bajaba con una vecina dando un paseo por la calle del Real. Vi las bengalas que tiraban los aviones y, claro, corre que te corre, con un pánico que eso no se sabe hasta que no se pasa”. También, Juan Concha, entonces un niño también, recordaba que: “Venían ametrallando y las balas pegaban en la pared, haciendo unas chispas de miedo porque iban a una altura que no sé si llegarían a los 100 metros o menos”.

    El bombardeo elevó a la categoría de héroes a los dos telefonistas militarizados: Felipe Vaquero Pinedo y Miguel Carpintero de la Huerga, mecánicos manuales de segunda de la Telefónica. Su proeza consistió, a pesar de incendiarse la central telefónica, en mantener la comunicación hasta el último momento, a riesgo de perder sus vidas, informando al servicio de incendios de Madrid y al Estado Mayor del Ejército de operaciones, además de salvar los aparatos más elementales, dedicándose posteriormente al socorro de las víctimas. Asimismo, consiguieron inmediatamente restaurar el servicio, abriendo la línea con Madrid y el Estado Mayor del primer Cuerpo del Ejército. Por su heroicidad, Miaja, general del Ejército del Centro, recompensó a cada uno con 1000 pesetas, si bien los interesados donaron dichas cantidades al Socorro Rojo Internacional, lo que les valió, a su vez, el elogio de Giner de los Ríos, ministro de Obras Públicas, Comunicaciones y Transportes.

    Con todo, aún no conocemos ciertamente el número de víctimas. En los medios de comunicación se han barajado varias cifras. En una edición de 24 de julio, cuya cabecera desconozco, aparecen 18 muertos, mayoritariamente mujeres y niños, además de sesenta heridos. Un día antes, en ABC se contabilizaban más de 50 fallecidos y 100 heridos, cifras aportadas también en El Socialista y Mundo Obrero.

    Los daños en los inmuebles fueron muy abundantes, destruyéndose gran parte del caserío, como se reflejaba en dicha edición: ”…no contentos con destruir las mieses producto del trabajo de tan pacífico vecindario, y de incendiar y demoler gran número de casas, se consagraron seguidamente a ametrallar a las mujeres y niños que, despavoridos, huían a campo atraviesa…” Por un informe, elaborado al final de la guerra civil, podría calcularse que más del 30% del caserío quedó destruido, si bien hay que tener en cuenta aquí otro bombardeo que tuvo lugar durante la mañana del domingo 28 de noviembre del mismo año, que analizaremos en otro trabajo. Precisamente, uno de los edificios destruidos más emblemáticos fue el pósito de granos, ubicado junto a la basílica parroquial, del que solo quedaron sus alzados, y sobre el que la tradición oral ha creído que su destrucción se debió a que la bomba rebotó en la aguja del pináculo de la torre cayendo en el mismo pósito, aunque documental y técnicamente no se ha podido corroborar.

    Con todo, el bombardeo dejó al descubierto la precariedad de los dispositivos de alarma y los refugios de la población, que, como hemos dicho, vivía relativamente alejada de los acontecimientos bélicos, si bien hay que tener en cuenta el estrecho cerco existente por la zona suroeste con Madrid, y el frente estancado al norte de Buitrago, por la carretera de Burgos. Para solucionar tan dramática situación, los consejeros municipales se reunieron 5 días después, expresando su condolencia a las víctimas y valorando los daños causados, habilitándose un crédito superior a las 10.000 pesetas para los damnificados y comenzando la construcción de unos refugios que, según la opinión generalizada, más bien eran auténticas sepulturas, por su escasa resistencia. Asimismo, otras instituciones se solidarizaron con la localidad y las víctimas, como la Diputación Provincial, o el Ayuntamiento de Madrid, cuyos consejeros no solo abonaron una cantidad para las víctimas, sino que participaron también en la suscripción abierta por el ayuntamiento colmenareño para la reconstrucción de sus viviendas, sin olvidar la suscripción entre los soldados del Capitán Jefe de la 7ª Compañía del Primer Batallón del Regimiento de Etapas que se encontraba en la localidad.

    La mañana del jueves 22 de julio de 1937 se presentó ante los colmenareños como un espejo donde quedaba reflejaba la crudeza de la guerra. Ya no se trataba de las noticias leídas o radiadas sobre los acontecimientos de los combates, los ruidos de artillería y bombardeos en Madrid, o del trasiego de militares con sus pertrechos por las calles del pueblo, ahora las casas ardían, el miedo se había apoderado de las familias, había que socorrer a los heridos, enterrar a los muertos, recoger los enseres más valiosos y comenzar el éxodo masivo de la población civil al campo. Pero la guerra aún depararía más sorpresas a los colmenareños, pues, pasado el verano, cuando ya todo parecía en calma, creyéndose estar más seguros, regresaron a la población, cogiéndolos nuevamente desprevenidos el bombardeo llamado “de día”, por desarrollarse durante la mañana del domingo 28 de noviembre de dicho año.

    Aquella destrucción y la posterior huida del bombardeo de julio de 1937, ha quedado extraordinariamente ilustrada en los medios de comunicación, al desplazarse inmediatamente a la localidad varios reporteros, por lo que hoy contamos con un interesante archivo gráfico, al que hay que sumar el brillante cuadro del pintor cordobés Antonio Rodríguez Luna (1910-1985) Su obra, “Bombardeo de Colmenar Viejo”, conservado actualmente en el Museo Reina Sofía, ha sido considerado por Lucía García de Capri como uno de los mejores óleos de la colección de pinturas de guerra. Se trata de un testimonio donde Rodríguez nos acerca inevitablemente a Picasso, a seguir con amargura los trazos de los pinceles que desdibujan figuras desgarradoras, sangrientas, desoladas por la destrucción. Es el paisaje de la crudeza de la guerra, de mi pueblo, de mi gente.
  • Fernando Jimenez Gonzalez 7°84
    Relevo en el mando de Agrupación de Apoyo Logístico 11 del Ejército de Tierra

    30-03-2012 /

    El jefe de la Brigada Logística del Ejército de Tierra, el general Alberto Corres Zubeldia, ha presidido hoy el acto de entrega de mando de la Agrupación de Apoyo Logístico 11 (AALOG 11) al coronel de Infantería Ramón Farré Rebull, en un acto celebrado en la base militar San Pedro de Colmenar Viejo.

    Farré sustituye en este mando al coronel Ángel Prieto Ríos después de tres años, según fuentes del Ministerio de Defensa.
  • Fernando Jimenez Gonzalez 7°84
    La mili


    Cuando tenia 19 años mi padre me
    sugirió que me fuera voluntario a la mili
    para que aprendiera a mecánico, o por
    lo menos me sacara el carné de
    conducir, así que arreglamos todos los
    papeles para solicitar el irme voluntario
    a Automovilismo a Madrid. Como
    estarían las cosas en aquellos tiempos
    que entre los papeles que había que
    mandar estaban incluidos un certificado
    de la Guardia Civil de cómo había sido
    la actitud de tu familia en la guerra y un
    certificado de penales que tenias que
    pedir a Madrid. Al final arreglamos todos
    los papeles y me aceptaron.
    En Madrid había una familia que se
    llamaban Anatolia y Luis. El era sobrino
    de una tía mía y vivían en la calle
    Mercedes Domingo cerca de la Plaza
    Elíptica en el Barrio de Carabanchel, en
    su casa fue donde puse mi residencia
    para cuando me dieran permiso y poder
    cambiarme de ropa. Durante todo el
    tiempo que duro la mili, cuando me
    daban permiso allí era donde dormía y
    comía. Llegue a Madrid un día antes del
    que me tenia que incorporar y fuimos a
    visitar a la Madre de Anatolia que vivía
    más cerca del cuartel. Aquella noche
    dormí allí, al día siguiente Joaquín,
    hermano de Anatolia fue el que me
    acompañó al cuartel que estaba en ese
    mismo barrio, el cuartel era Automóviles
    para Ejercito Reserva General, todos
    creíamos que allí sólo seria conducir
    vehículos. Después fue todo lo
    contrario, los camiones había que
    empujarlos siempre que tenían que salir,
    haciendo de guardias y servicios todos
    los días.
    Después de estar unos días en el
    cuartel nos llevaron al campamento a
    Colmenar Viejo.
  • Fernando Jimenez Gonzalez 7°84
    Los accidentes más graves por maniobras militares


    jueves, 24 de febrero de 2011
    El accidente de hoy en el que cinco militares han muerto en la Academia de Ingenieros de Hoyo de Manzanares (Madrid) es uno de los más graves sufridos en España por miembros de las Fuerzas Armadas que realizaban maniobras desde que en 2001 fue abolido el servicio militar obligatorio.

    También perdieron la vida cinco militares (dos sargentos pilotos y tres sargentos alumnos), el 31 de marzo de 2003, al estrellarse un helicóptero del Ejército de Tierra en Villanueva de los Infantes (Valladolid).

    Dos meses antes, el 21 de enero de 2003, se produjo otro de los sucesos que causaron más víctimas, cuando tres oficiales (un capitán y dos tenientes del Ejército de Tierra) murieron al estrellarse en Colmenar Viejo (Madrid) el helicóptero cuando regresaba de unas maniobras.

    El accidente de hoy eleva a seis el número de fallecidos en España en lo que va de año cuando realizaban maniobras militares.

    El pasado 7 de febrero un militar de 28 años y de origen venezolano murió y otros dos resultaron heridos como consecuencia del vuelco de la tanqueta en la que realizaban prácticas en la isla de Fuerteventura.

    Desde 2001

    Desde 2001, cuando terminó el servicio militar obligatorio, al menos veinticinco personas han muerto en España cuando realizaban maniobras militares.

    21 de enero de 2003. Tres oficiales -un capitán y dos tenientes del Ejército de Tierra- perecen al estrellarse en Colmenar Viejo (Madrid) el helicóptero militar en el que viajaban cuando regresaban de unas maniobras.

    31 de marzo de 2003. Cinco militares del Ejército de Tierra -dos sargentos pilotos y tres sargentos alumnos- mueren al estrellarse en Villanueva de los Infantes (Valladolid) el helicóptero en el que realizaban unas maniobras.

    18 de mayo 2004. Un soldado de Caballería pierde la vida al volcar un transporte oruga acorazado durante unas maniobras nocturnas en Almería. Otros cuatro ocupantes del vehículo sufrieron heridas.

    24 mayo de 2005. Un soldado legionario fallece durante unas maniobras en el campo de San Gregorio (Zaragoza) por el impacto de un proyectil de un fusil.

    30 de marzo de 2006. Dos militares mueren -un cabo primero y un soldado- y otro resulta herido tras volcar su vehículo en el campo de maniobras de la base "General Almirante" en Marines (Valencia).

    29 de enero de 2007. Dos militares mueren y otros dos resultan heridos graves en el accidente de un helicóptero "Cougar" de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra, con base en Agoncillo (La Rioja), durante unas maniobras militares.

    29 de enero de 2008. Un suboficial de la Armada perece en un accidente mientras buceaba durante un ejercicio de adiestramiento a bordo del buque "Neptuno" en aguas próximas a Cartagena.

    20 febrero de 2009. Un militar muere por las heridas provocadas por un vehículo durante unas maniobras en el campo de tiro en Pájara, en Fuerventura.

    21 de enero de 2010. Una soldado, Lik Carmona Silvestre, fallece y otros dos resultan con heridas a causa del vuelco de un vehículo blindado en el campo de maniobras de Renedo-Cabezón, en Valladolid.

    25 junio 2010. Fallece el soldado R.S.M. cuando regresaba del campo de maniobras de Benageber (Valencia) y el vehículo blindado en el que viajaba perdió el control y se precipitó por un puente de la comarcal CV 50.

    23 de noviembre de 2010. Muere un cabo paracaidista que resultó herido el día anterior durante un ejercicio en la base aérea de La Virgen del Camino de León.

    7 de febrero de 2011. Un militar de 28 años y de origen venezolano fallece y otros dos resultan heridos como consecuencia del vuelco de la tanqueta en la que realizaban prácticas en la isla de Fuerteventura.