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Jul 9th

El Ejército más sexi del mundo los soldados de la Legión Española encienden la Red

By Juan Gabarro. 2º92

Recientemente el usuario de Twitter Huw Lemmey 

publicó unas fotos de los soldados de la Legión Española

que pronto se volvieron virales entre los internautas.

"El uniforme de la Legión Española no tiene botón de arriba

lo que les convierte en los asesinos más sexis de Europa

escribió el autor del tuit, publicado este 5 de julio.

Desde entonces, su comentario ha obtenido

miles de 'me gusta'.

 

Según expone 'El Periódico', la palabra 'fruity',

con la que Lemmey describió a los soldados,

puede ser traducida de dos maneras.

En Estados Unidos, por ejemplo,

'fruity' significa 'gay' o 'afeminado',

mientras en el Reino Unido significa 'sexi'.

Dado que el autor de la publicación

procede de la capital del Reino Unido,

la segunda traducción resulta más adecuada.

https://actualidad.rt.com/viral/243914-ejercito-sexi-mundo-soldados-legion-espanola

 http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/sociedad/uniformes-legion-encienden-redes-sociales_1080320.html

 

https://www.vcc.cl/es/noticias/internacional/aca-las-fotos-ejercito-mas-sexi-del-mundo-ahora-estan-causando-furor-la-redes-sociales/09/07/2017/1003.shtml

Jun 18th

Mi humilde homenage a Ignacio Echeverría.

By Pascual Sánchez Soler 3º82 (Moderador del cuartel TERLEG 1, Melilla)

 

Mi humilde homenaje a Ignacio Echeverría

 

 

 

Tras desaparecer la bruma el joven se sintió perdido y aturdido, no sabía dónde estaba, eso no era Londres.

 

Empezó a recordar, un hombre atacaba a una mujer con un cuchillo, él sin pensarlo había corrido hacia el agresor y lo había golpeado con su monopatín, enseguida acudieron otros dos individuos con cuchillos y se enzarzaron con él, los golpeo varias veces y luego la oscuridad y la bruma.

 

Se preguntó:

 

-¿Estaré muerto? Si, debo estarlo, me habrán acuchillado.

 

Empezó a oír un tambor que lo termino de sacar del aturdimiento, al mirar vio a un crio de no más de diez años que avanzaba hacia él por el camino, golpeaba rítmicamente un tambor viejo y antiguo, al igual  que el crio, como sacados de otra época.

 

Al llegar a su altura, el crio dejo de tocar, aparto el tambor hacia un lado de su pequeño cuerpo y le hizo una media reverencia a la vez que le decía:

 

-¡Hola bienvenido! Me han enviado a buscarte.

 

-¿Quién te ha enviado? ¿Porque? ¿Dónde estoy?

 

El crio se ríe, y con una sonrisa pícara contesta:

 

-Me han enviado ellos, quieren conocerte, y estas en un lugar muy especial, sígueme Ignacio.

 

-¿Cómo sabes mi nombre?

 

-Aquí lo sabemos todo, pero ellos te lo explicaran mejor que yo.

 

-¿Adónde vamos?

 

 

 

-Pues a la fonda, ya te he dicho que me han enviado a buscarte.

 

Y acomodándose el tambor comenzó a caminar y a tocar de nuevo.

 

Ignacio poniéndose a su altura le pregunta:

 

-¿Cómo te llamas?

 

-Alonso Gutiérrez, para serviros a vos al Patria y al Rey, pero todos me llaman Alonsillo.

 

-¿Y porque tocas el tambor?

 

-Pues porque soy tamborilero en el Tercio de Spínola.

 

Y siguió caminando y tocando rítmicamente.

 

Al poco, comenzaron a vislumbrar un edificio hacia el que al parecer se dirigían.

 

Conforme se iban acercando, comenzaron a ver a las personas que habían fuera del edificio, las cuales empezaron a señalarlos y a introducirse en el interior del edificio.

 

A pocos pasos Alonsillo se detuvo y dejo de tocar el tambor.

 

Ignacio se quedó mirando el edificio, era antiguo, muy antiguo, pero estaba muy bien conservado, lo habían cuidado con mucho esmero, sobre la entrada, había una vieja y gruesa plancha de madera, grabado a fuego sobre ella estaba escrito “Fonda El Buen Vasallo”.

 

-Es aquí, entra te están esperando.

 

Le dijo Alonsillo introduciéndose rápidamente por la puerta.

 

Ignacio se quedó parado, escuchando el murmullo de voces que salían del interior y observando la puerta por la que se había introducido Alonsillo. No sentía temor, solo curiosidad, decidido entro en el local, inmediatamente cesaron los murmullos, todos se pusieron en pie, mirándolo, solo se oía el silencio, nadie decía nada, todos le sonreían.

 

Aquello parecía una fiesta de disfraces, había de todo, gentes con simples túnicas, gentes de paisano, otros con cotas de malla, otros de marinos, pero sobre todo predominaban los uniformes militares antiguos.

 

Ignacio los miraba sin saber qué hacer, sujetaba fuertemente su monopatín con una mano.

 

Entonces la gente allí reunida empezó a moverse dejando paso a un hombre, o medio hombre, pues llevaba una pata de palo, un parche en un ojo y tenía un brazo inutilizado.

 

Este se acercó a Ignacio sonriéndole y haciéndole una inclinación de cabeza le dijo:

 

-¡Bienvenido a la fonda “El Buen Vasallo”! Mi nombre es Blas de Lezo y Olavarrieta, ven acércate, todos quieren conocerte.

 

Y todos fueron acercándose, le decían su nombre, le hacían una inclinación de cabeza y le daban la bienvenida.

 

-Soy Don Pelayo, sed bienvenido.

 

-Mi nombre es Rodrigo Díaz de Vivar, sed bienvenido Ignacio.

 

-Mi gracia es Gonzalo Fernández de Córdoba, sed bienvenido a estos lares.

 

-Yo soy Cosme Damián Churruca, sed bienvenido a este nuestro hogar.

 

-Álvaro de Bazán, para serviros, sed bienvenido.

 

-Mi nombre es Luis Daoiz, sed bienvenido joven.

 

-Pedro Velarde, sed bienvenido.

 

-Mi nombre es Bernardo de Gálvez, curiosa arma usáis joven, pero sois bienvenido, me recordáis otros tiempos.

 

-Soy Juan Martin Diez, me llamaban “El Empecinado”, sed bienvenido joven.

 

-Mi nombre es Federico Gravina, es un honor conoceros, sed bienvenido.

 

-Yo soy Antonio Barceló, sed bienvenido.

 

-….

 

Y así cientos, tal vez miles, todos héroes españoles, todos saludando y dando la bienvenida a Ignacio Echeverría.

 

A Ignacio de vez en cuando se le escapaba alguna lágrima al reconocer a estos personajes, pero no le preocupaba, tenía toda la eternidad para estar con ellos y conocerlos.

 

 

 

Pascual Sánchez Soler 3º82

 

18-6-2017

 

 

 

May 28th

El Heraldo del Pasado 4

By Pascual Sánchez Soler 3º82 (Moderador del cuartel TERLEG 1, Melilla)

 

EL HERALDO DEL PASADO

 

 

 

NUMERO 4

 

AÑO I

 

28 DE MAYO DE 2017

 

…………………………………………

 

 

 

En nuestra historia hay muchos hechos desconocidos para la mayoría de la población, hemos sufrido derrotas, que parece ser, nos han dejado acomplejados, pero hemos olvidado aquellas victorias que dejaron en ridículo a nuestros enemigos de aquellas épocas. España era inmensa, abarcaba territorios en prácticamente todos los continentes, y nuestros enemigos intentaban por todos los medios apropiarse de ellos, por lo que nos hemos enfrentado a ellos a fuego y hierro en multitud de ocasiones, esos hombres que defendieron esos territorios lejanos se merecen no ser olvidados, pues en la mayoría de los casos, en inferioridad de condiciones, supieron mantener esos territorios en poder de nuestra Nación, unas veces a base de valor, otras a base de ingenio, pero la mayoría de ellas a base de esfuerzo, trabajo, valentía e ingenio, y por qué no decirlo “con dos cojones”.

 

He aquí uno de esos hechos en los que se demostró de que casta estamos hechos los españoles.

 

…………………….

 

 

 

La batalla de Playa Honda, improvisando a la española.

 

 

 

Los hechos ocurrieron el 24 de abril del año de 1610 en aguas de Filipinas y una improvisada escuadra española tripulada por hombres decididos y valerosos, y mandada por el Capitán General de las islas, tras un durísimo combate, derrota a una escuadra holandesa de mayor porte y fuerza.

 

Los holandeses, en diciembre de 1607, enviaron una escuadra de 13 buques fuertemente armados al mando del almirante Pieter W. Verhoeven para hostigar las posesiones portuguesas y españolas en toda la ruta del Cabo de Buena Esperanza hasta las Filipinas. Llegando a las aguas del Pacífico con bastantes bajas y al mando, tras el fallecimiento de Verhoeven en combate, del vicealmirante Wittert en 1609.

 

A pesar de la larga travesía e innumerables bajas, continuaron con su misión  de hostigamiento. Intentaron desembarcar en la isla de Panay pero fueron rechazados con facilidad por los españoles. Posteriormente decidieron atacar Manila, a distancia claro, tras observar que las guarniciones y las defensas del puerto eran más vulnerables así; mejor eso que enfrentarse a los nuestros cara a cara.

 

Se acercaron con algunas unidades a la costa para tomar el pulso a las baterías de costa y fondearon en la bahía a una distancia prudencial, no fuera que las baterías españolas les dieran un disgusto. Fondearon tranquilamente y trataron de volver a desembarcar, y de nuevo, “zasca”, no había manera de vencer a los nuestros por tierra, en cambio el mar lo tenían ganado ya que tras los combates de los años anteriores no había ninguna flota española en la zona.

 

En vista de que no conseguían nada decidieron desplazarse un poco más hacia el norte, a la zona de Playa Honda, y desde allí controlar el tráfico comercial marítimo de las Filipinas, recibieron refuerzos de algunos buques más y comenzaron a interceptar todos los buques que circulaban por las desprotegidas aguas del archipiélago, todo un negocio inmensamente lucrativo para los holandeses.

 

Ante tal situación, el Gobernador de Filipinas, Juan de Silva antiguo oficial de los Tercios de Flandes y Caballero de la Orden de Santiago, solo disponía de unos 1000 hombres,  un viejo galeón en desuso listo para el desguace y alguna que otra pequeña embarcación sin artillar.

 

¿Qué hacer ante esta situación se preguntó el Gobernador? ¿Quedarse de brazos cruzados? Pues no, hizo lo que hacemos la mayoría de los españoles, improvisar una solución.

 

¿Qué no hay flota para defender las rutas marítimas? Pues se hace. ¿Qué no hay cañones? Pues se hacen.

 

Y así sin pensarlo más se comenzaron a fundir las campanas de las iglesias, las rejas de las ventanas y todo el metal que se pudo encontrar, hasta los clavos que sobraban de otros barcos, y consiguieron fabricar unos 70 cañones. Además, a pesar de los inconvenientes y de la falta de materiales se consiguieron construir dos galeras y un galeón y reparar y acondicionar el galeón que estaba para el desguace, todo en apenas cuatro meses, y ello con materiales improvisados, había que darse mucha prisa, pues mientras tanto el enemigo continuaba con su lucrativa piratería.

 

Todo ello en el máximo de los secretos y a 40 leguas de Manila, para que los holandeses no se enteraran de nada.

 

Por fin el 21 de abril de 1610 se consiguió reunir toda la improvisada flota y partió poniendo rumbo hacia la bahía donde los holandeses estaban fondeados y que utilizaban como base de sus operaciones.

 

La flota española, la nuestra, la improvisada, estaba compuesta por dos galeones, el San Juan Bautista, en el que se embarcó Juan de Silva, y que haría las funciones de capitana, y el Espíritu Santo, que haría las funciones de almiranta, más las dos galeras, cuatro mercantes que fueron artillados y algún que otro buque de pequeñas dimensiones, esa era la flota que iba a enfrentarse a los holandeses.

 

Fue al amanecer del día 24 de abril de 1610 que se encontró a parte de la flota holandesa, eran tres grandes buques, dos de mando que estaban fondeados y otro que navegaba muy próximo a ellos, los nuestros sin pensárselo dos veces se lanzaron sobre ellos aprovechando que estaban fondeados y tardarían en reaccionar, solo los tres buques que habían allí disponían de más cañones que toda la flota española.

 

La sorpresa de los holandeses fue mayúscula al ver aparecer a la flota española, y casi seguro que se echaron a reír cuando vieron la improvisada flota que se acercaba, tal vez estrafalaria seria la palabra más correcta, rápidamente levaron anclas y se lanzaron hacia los nuestros, seguramente pensando que no tendrían muchos cañones y que no todos los buques estaban artillados, y ahí llego la sorpresa definitiva, la potencia de los nuevos cañones recién fabricados de los nuestros destrozo la capitana holandesa matando incluso al confiado vicealmirante holandés, el San Juan Bautista abordo a la Gouden, la capitana holandesa, a la vez que varios pateches la asaltaban apresándola, a su vez el Espíritu Santo tomo la Ámsterdam, la almiranta holandesa, el otro buque consiguió salir de la bahía, y el resto de la flota holandesa estaba de caza intentando conseguir más capturas, regresarían tiempo después pero solo para conseguir el mismo resultado ser apresados.

 

Fue una gran victoria, se recuperó muchísimo material capturado, varios buques, más de 70 cañones, joyas, munición, metales preciosos, cerca de 100.000 ducados, seda, hierro, pertrechos para los buques, y liberar a los prisioneros que habían sido capturados.

 

Las bajas fueron de unos 30 marineros y unos 70 infantes españoles. Los holandeses todos muertos heridos o capturados.

 

Esta victoria impacto sobremanera a los líderes isleños pues los holandeses les habían hecho creer que su flota era invencible, y los nuestros les demostraron que no.

 

Lo importante de esta victoria es como se consiguió, improvisando, trabajando, esforzándose, luchando todos juntos.

 

Pienso que estas personas, de las que solo sabemos los nombres de algún oficial se merecen un recuerdo, hoy son seres anónimos, aunque yo prefiero llamarlos “Héroes Olvidados”, si y en mayúsculas, su esfuerzo, su tenacidad, su valentía, merecen no ser olvidadas, seguramente entre ellos habrían apellidos como Rodríguez, García, Pérez, González, Sánchez, Gutiérrez, etc. Pero no lo sabemos, ya que sus nombres quedaron el olvido por lo menos recordemos sus hechos.

 

¡¡¡Honor y Gloria a los Héroes Olvidados!!!

 

 

 

Pascual Sánchez Soler 3º82

 

28-5-2017

 

May 20th

El Heraldo del Pasado 3

By Pascual Sánchez Soler 3º82 (Moderador del cuartel TERLEG 1, Melilla)

 

EL HERALDO DEL PASADO

 

 

 

NUMERO 3

 

AÑO I

 

20 DE MAYO DE 2017

 

……………………………………………..

 

 

 

Ya nadie defiende a nuestra nación como se la defendía en el pasado, antes por menos de nada, por cualquier ofensa al honor de la persona o a la nación, se tiraba de hierro y se lavaba la afrenta con sangre, y si era la del que ofendía, mejor, por lo tanto, no está de más volver la vista al pasado y conocer a esos hombres y mujeres que parece ser fueron más nobles y valientes que nosotros.

 

Por educación las mujeres primero.

 

AGUSTINA DE ARAGON

 

Su nombre era Agustina Raimunda María Saragossa i Domenech, nació en Barcelona el 4 de Marzo de 1876, era hija de Francesc Ramón Saragossa i Labastida y de Raimunda Domenech i Gasull unos simples campesinos de Fulleda (Lérida) que habían llegado hasta Barcelona en busca de una vida mejor de la que llevaban en su tierra natal.

 

A la edad de 17 años, Agustina contrajo nupcias con Joan Roca i Vilaseca, cabo segundo de artillería que temporalmente estaba destinado en Barcelona. Allí pasaron cinco felices años y allí nació su hijo que fue bautizado con el mismo nombre que su padre.

 

Esta idílica situación se vio truncada con la entrada de las tropas napoleónicas en España.

 

Al igual que muchos otros, su esposo fue movilizado, y ella sin dudarlo decidió acompañarlo, como era costumbre habitual entre las esposas de los militares, se sabe que participaron en la Batalla del Bruch, los avatares de la guerra y sus circunstancias particulares, sobre todo la obligación de cuidar de su hijo hicieron que se trasladara a Zaragoza donde al parecer vivía una hermana suya.

 

Las autoridades zaragozanas defensoras de la nueva dinastía impuesta por Napoleón y encabezada por su hermano José I (También conocido por Pepe botella), fueron depuestas, tomando el mando de la capital aragonesa el General Palafox, sumando así a la ciudad de Zaragoza a la rebelión contra las tropas francesas que se extendía por media España.

 

Las tropas francesas ante la actitud de la ciudad y sus habitantes establecieron un asedio que conllevo consecuencias desastrosas para sus ciudadanos.

 

Y allí se encontraba Agustina a principios de mayo de 1808, en una Zaragoza asediada por las tropas napoleónicas, aunque la situación se mostraba muy propicia para las tropas francesas, con superioridad numérica y mayor experiencia en el combate, se encontraron con una población dispuesta a luchar hasta sus ultimas consecuencias, fueron muchas las personas, hombres y mujeres, al fin patriotas todos, que no dudaron en colaborar defendiendo la plaza, suministrando municiones o alimentos e incluso luchando contra el enemigo.

 

Fue en uno de los numerosos ataques franceses contra una de las puertas de la ciudad donde Agustina se vio involucrada de lleno en el combate, una granada francesa exploto en medio de las defensas en las que se encontraba, matando o hiriendo a gran cantidad de patriotas, la posición parecía deshecha, llena de cadáveres y de heridos sangrantes, todos tirados por los suelos, ante esta imagen las tropas francesas lanzan un ataque de infantería que empieza a introducirse por la puerta, Agustina levantándose de entre el montón de cuerpos coge la mecha de un artillero herido y la aplica al cañón más cercano, el estruendo del disparo sorprende a los franceses a los que barre de la puerta de la ciudad, y a los propios españoles que ya daban la posición por perdida, rápidamente se empezaron a disparar otros cañones y el ataque fue repelido.

 

La leyenda cuenta que, enterado el general Palafox de tal hazaña, mandó llamar a la joven y allí mismo, sobre el campo de batalla, la felicitó y concedió el distintivo de subteniente con el uso de los escudos de distinción con el lema de cada uno de ellos: "Defensora de Zaragoza" y "Recompensa del valor y patriotismo". La realidad es algo más sobria: Palafox efectivamente la admitió en el cuerpo de artilleros, pero como artillero raso, a partir de ese momento se la empezó a conocer como “la artillera” o “Agustina de Aragón”, posteriormente consiguió los ascensos de sargento y subteniente.

 

Los combates continuaron, Agustina siempre se mantuvo firme y valiente luchando contra el enemigo francés, que al fin logro capturar la ciudad el 21 de febrero de 1809, fue hecha prisionera, al poco consiguió felizmente escapar, pero solo para sufrir el mayor trauma que puede sufrir una mujer, perder a temprana edad a su queridísimo hijo, esta pérdida nunca la pudo superar, pero ella decidió continuar luchando por España, se incorporó al ejército en Teruel y siguió guerreando contra los franceses hasta la victoria final de España.

 

Una vez terminada la guerra se reencontró con su marido en Zaragoza, luego fueron a Segovia, Barcelona, donde nació su segundo hijo, luego a Valencia y de nuevo a Barcelona, donde falleció su esposo en 1823.

 

En 1857 el 29 de mayo a la edad de 71 años, murió en Ceuta, donde fue enterrada, en 1870 el gobierno de España, decide exhumar sus restos y trasladarlos a la ciudad que la convirtió en una auténtica heroína, su cuerpo fue depositado con los máximos honores en la Basílica del Pilar.

 

En 1908 sus restos fueron trasladados hasta la iglesia de Santa María del Portillo, en donde se erigió un mausoleo en honor y recuerdo de todos los hombres y mujeres caídos en ese mismo lugar durante la Guerra de la Independencia, en la que seguramente fue la última vez que nos unimos todos los españoles para recuperar nuestra libertad y la de nuestra nación.

 

 

 

Pascual Sánchez Soler 3º82

 

20-5-2017

 

May 6th

Que buenos recuerdos

By Francisco Correas Redondo 5º82

Pertenecí al 5°/82 hice el CIR en Colmenar Viejo (Madrid) Campamento San Pedro CIR n° 1. Tras la jura de bandera me destinaron al RCLAC VILLAVICIOSA 14 de la D.A. BRUNETE situado en la Crt/ Bobadilla del Monte (Madrid). Mi destino alli fue el de oficinista de garajez y alli permanecí hasta que licencié el 14 de julio de 1984.

Los 40 días que pase en el CIR que para todo recluta suelen ser los más duros porque es la primera toma de contacto con la disciplina militar he de decir que fueron duros al principio y que me costó bastante adaptarme pero al final me integrél perfectamente con los compañeros de la 22 CÍA. a la que pertenecía. 

Guardo gratisimos recuerdos de aquel mes y pico que pase allí donde pude conocer gente de toda España y que algunos de ellos también les destinaron al mismo cuartel que a mi y pasemos toda la mili juntos.

P.D. Me gustaría mucho encontrar viejos compañeros de quinta del CIR N° 1, SAN PEDRO (Colmenar Viejo).

Apr 30th

Anecdotas Legionarias 11

By Pascual Sánchez Soler 3º82 (Moderador del cuartel TERLEG 1, Melilla)

 

ANECDOTAS LEGIONARIAS 11

 

 

 

 

 

 

 

Aquí os pongo una anécdota más:

 

 

 

¡¡¡De aquí no se mueve ni Dios!!!

 

 

 

Durante la guerra de Bosnia, esa guerra en la que todos, serbios, croatas, musulmanes, todos Bosnios, se odiaban a muerte y se degollaban unos otros sin miramientos de si eran civiles o militares, en esa guerra ocurrió un hecho digno de ser recordado, un hecho, en el cual unos pocos españoles estuvieron a punto de morir por defender al débil y al desamparado, un hecho que protagonizaron la fiel y vieja infantería, la Legión.

 

Corría el mes de abril de 1993 y estaban recién llegadas las tropas españolas a la zona del conflicto formando parte de las fuerzas de la Unprofor.

 

Durante una de las patrullas que se llevaban a cabo, una columna de cascos azules españoles compuesta por 4 BMR y 1 VCZ, que es lo mismo pero con una pala y que usan los zapadores, avanza hacia la ciudad de Konjic, situada a unos 40 km de Sarajevo, cuando ya empiezan a verse las primeras casas derruidas, y a oírse las detonaciones de las granadas y de los fusiles de asalto con mayor nitidez, también empiezan a oírse gritos desgarradores y llanto de niños.

 

De repente de entre el polvo y el humo que cubre los edificios semiderruidos aparecen las figuras de ciento y pico civiles aterrorizados, en su mayoría son mujeres y niños croatas habitantes de la ciudad que huyen despavoridos, justo detrás de ellos aparecen una docena de soldados de las milicias croatas que protegen la retirada de los civiles, enseguida empiezan a caer bombazos y disparos alrededor de los civiles y los milicianos.

 

Los civiles se refugian rápidamente a los costados de los blindados españoles, y se arrojan bajo ellos implorando la protección de los cascos azules españoles.

 

Tras disparar sus últimos cartuchos defendiendo a su gente, los milicianos croatas supervivientes llegan hasta los blindados, donde arrojan sus armas al suelo y se entregan con las manos en alto a los soldados españoles.

 

Asoman entonces de entre el polvo y el humo, rematando fríamente a los milicianos heridos que yacen por el suelo y que no han podido llegar hasta los blindados españoles, los combatientes de Ala. Son los llamados “Cisnes Negros” que han jurado morir defendiendo el Islam, son los encargados de la limpieza étnica que perpetraban los seguidores de Ala, muyahidines de barbas cerradas como la del profeta  y pañuelo verde en la cabeza que degollaban a todos los infieles que caían en sus manos y crucificaban a los curas ya fueran católicos u ortodoxos y de paso incendiaban las iglesias. Tienen fama en toda Bosnia de ser crueles y sumamente sanguinarios.

 

Son unos trescientos muyahidines, armados  con fusiles de  asalto AK, ametralladoras y los temibles y eficaces RPG-7, capaces de abrir un BMR como una lata de sardinas con un disparo de sus granadas.

 

De inmediato exigen a los españoles de muy malas maneras que entreguen a los civiles y a los milicianos croatas, y que se larguen y miren hacia otro lado, o de lo contrario los mataran a todos, ya que ellos también son infieles.

 

El oficial al mando de la columna es un joven Teniente de la Legión, de inmediato ordena a sus hombres desplegarse y a los tiradores de las “maquinas “, las temibles Browning de 12´7 milímetros de calibre, que apunten a los tíos de los lanzagranadas, y que al más mínimo gesto hostil abran fuego.

 

Son muchos los que apuntan a los cascos azules españoles y a los civiles, la tensión crece y las mujeres y los niños lloran aterrorizados, los muyahidines gritan, enseñan los dientes, se pasan el dedo por el cuello como si cortarán, señalando a los civiles y los españoles.

 

Los cascos azules españoles, todo el convoy, solo tiene un pensamiento, “No os los llevareis, antes tendréis que matarnos a todos!”.

 

El Teniente Monterde, que así se llama nuestro Teniente de la Legión, informa al Cuartel General, donde al conocer la delicada situación de la columna se le ordena que regrese y abandone a los civiles y que sin mirar atrás se repliegue.

 

(Aquí surgen dudas pues según otras fuentes de donde he sacado la información, se le ordena que mantenga la posición hasta la llegada de refuerzos).

 

El caso es que tras terminar la comunicación con el Cuartel General el Teniente Monterde grita desde su posición:

 

-¡¡De aquí no se va ni Dios!!

 

Es la respuesta del Teniente Monterde, una respuesta digna de ser enmarcada en cualquier academia militar del mundo.

 

Y plantado frente a los “Cisnes Negros” , de cara a ellos y mirándoles a los ojos les dice en español, aunque no lo entiendan:

 

-A estos, no los vais a degollar.

 

Los muyahidines tal vez impresionados o convencidos de que aquellos españoles están dispuestos a morir y a matar por aquella gente se acobardan y envían emisarios a parlamentar, veían algo noble y valiente en la actitud de aquellos soldados españoles, ¡Moriremos matando! Parecían decir con su actitud, y seguro lo habrían hecho.

 

Tras los hechos el Teniente Monterde dijo:

 

-No somos héroes, solo cumplimos nuestro deber, nuestra obligación.

 

Pero para esas casi doscientas personas que salvaron, si son héroes.

 

Me imagino al Teniente Monterde plantado frente a los muyahidines y lo veo echándole un par de cojones y no sé si es por el polvo o por el humo que distorsionan la luz del sol, pero su sombra se parece mucho a uno de aquellos soldados que con una pica o un arcabuz defendían el honor de España, uno de esos viejos soldados de los Tercios de la vieja y fiel infantería española.

 

 

 

Pascual Sánchez Soler 3º82

 

30-4-2017

 

Apr 22nd

El desembarco de Normandía pudo acabar en desastre

By Alex Gonzalez 2º91 (Administrador. .)

Cuando en la madrugada del 6 de junio de 1944 los 20.000 paracaidistas aliados lanzados la noche anterior consiguieron colocarse detrás de la primera línea defensiva nazi, con el objetivo de asegurar las vías de comunicación, impedir la llegada de refuerzos alemanes y provocar sabotajes, el general Eisenhower ya tenía preparado un breve discurso para anunciar que la batalla para salvar al mundo había fracasado. Era el «mea culpa» ante las más que probable posibilidad de que la mayor operación de invasión por mar de la historia –con la movilización de 175.000 soldados, 50.000 vehículos, más de 5.000 buques y 15.000 aviones en apenas 24 horas– hubiera acabado en desastre [fotogalería con las impresionantes imágenes del desembarco de Normandía]. «Por fin ha llegado el día D y la hora H. La invasión era inevitable», comenzaba la crónica de ABC sobre el desembarco de Normandía, hace hoy 70 años. Una operación que había costado a los aliados dos largos años de minuciosas y secretas preparaciones. Dos años de nervios, tensiones e incertidumbres, de ingenio, esfuerzo, experimentación, confidencialidad y planes de engaño de amplio alcance, en el que estuvieron involucrados decenas de miles de hombres y mujeres de las profesiones más variopintas: obreros industriales, ingenieros, constructores, técnicos, espías, militares, funcionarios, profesores, miembros de la resistencia en la clandestinidad o inventores, entre otros. A estos había que sumar la participación de un centenar de empresas y organizaciones especiales, que proveyeron todo el equipamiento necesario. Un dispositivo sin precedentes en la historia militar en el que el más mínimo fallo de coordinación habría significado una derrota de dimensiones históricas que habría concedido a Hitler la posibilidad de una victoria final en la Segunda Guerra Mundial. «No estaba convencido de que ese fuera el único modo de ganar la guerra», declaraba un Churchill que, durante la noche del 6 de junio de 1944, estaba convencido de que lo despertarían de madrugada para comunicarle el desastre. Las dudas en el desembarco Franklin Delano Roosevelt, que tuvo que superar sus reticencias y las discrepancias mantenidas con Churchill acerca de tamaña operación durante dos años, fue despertado por su esposa Eleanor en la Casa Blanca, a las 3 de la madrugada, con las primeras noticias del desembarco. Ese fantasma del fracaso siempre estuvo presente, a pesar de la energía y el ingenio desplegados en la planificación de la operación «Overlord», como fue bautizada. Durante los meses precedentes se había librado un largo y tenso debate sobre si aquel desembarco era el mejor modo de acabar con el dominio nazi en Europa. El mismo Churchill tenía serias dudas, que mantuvo en las primeras y en las últimas fases de la preparación. Incluso después de que hubiese tomado la decisión de emprender un desembarco a través del Canal de la Mancha, el primer ministro británico apostó por otras iniciativas militares que finalmente fueron descartadas. No era para menos. El fracaso del desembarco habría sido un desastre para la causa aliada, ya que Hitler habría tenido oportunidad de recuperar su influencia. De hecho, disponía de los recursos necesarios para ello: bombas nuevas y misiles de gran fuerza destructiva, con cargas de una tonelada; submarinos de larga distancia que podían haber llegado a la costa oriental de Estados Unidos sin necesidad de repostar, y minas contra las que no existía defensa conocida, cuya fabricación estaba a punto de concluirse (las primeras muestras se emplearon, precisamente, el Día D). Y además, un enorme contingente de aviones, tanques, tropas y armamento –un tercio de las fuerzas de combate de la primera línea alemanas– habría podido hacer frente a la ofensiva oriental soviética, planificada por los aliados como continuación del desembarco normando. Paul Verlaine, en la guerra Quienes planificaron la operación –los generales George C. Marshall y sir Allan Brooke, cabezas visibles de las organizaciones militares de Estados Unidos y Gran Bretaña, respectivamente; y los comandantes en jefe de ambos ejércitos, Bernard Montgomery y Eisenhower– contaron con una gran ventaja obtenida gracias al ingenio: confundieron al mando alemán haciéndole creer que el desembarco se realizaría en Pas de Calais, mediante multitud de maniobras de contraespionaje y lanzando papeles de aluminio al este de donde se iba a realizar realmente, para confundir a los radares nazis. Pero no fue así. El 5 de junio, la BBC retransmitió el segundo verso de un poema de Paul Verlaine: «Los largos sollozos de los violines del otoño / hieren mi corazón con una monótona languidez». Era la señal. La tormenta aliada estaba preparada para lanzarse sobre los 70.000 soldados alemanes que aguardaban cerca de las costas francesas. Los ciudadanos de los pueblos normandos de Sante Mère Eglise y Sante Marie du Mont abrazaron con esperanza y temor la lluvia de los 20.000 paracaidistas durante la noche anterior. Pero ya no había marcha atrás. «Las primeras tropas de asalto han desembarcado a las 7.50», podía leerse en la nota de la paloma mensajera que al día siguiente un corresponsal de Reuters envió desde Francia a Gran Bretaña. Los soldados, procedentes de diversas localidades costeras británicas, tocaron las orillas de cinco playas distintas, cuyos códigos respondían a los nombres de Utah, Omaha, Gold, Juno y Sword. El desembarco se realizó en un área de 90 kilómetros de costa, entre Cherburgo y Le Havre. Atrás, en Gran Bretaña, esperaban otros tres millones de soldados que irían cruzando el Canal de la Mancha entre el 6 de junio y el 25 de agosto. Un millón de judíos Durante el Día D se produjeron más de 11.000 bajas, de las cuales 2.500 fueron muertos. Un cifra inferior a la esperada, pero lo suficientemente grave y con progresos tan acotados, que el Alto Mando aliado llegó a creer que estaban perdiendo la batalla. Pero se equivocaban. El avance en los meses siguientes fue imparable. Europa comenzaba a soñar con la liberación. Si el desembarco hubiera fracasado, los trenes y cámaras de gas nazis habrían quedado disponibles para la deportación, internamiento y asesinato de un último contingente de judíos europeos que estaban en lista de espera. El número: más de un millón. Películas y libros sobre el Día D I.V. Películas 1.- «D-Day: The Normandy Invasion» (1945, breve documental) 2.- «Día D, el seis de junio» (Henry Koster, 1956) 3.- «El día más largo» (Andrew Marton & Bernhard Wicki, 1962) 4.- «La americanización de Emily» (Arthur Hiller, 1964) 5.- «Testa di sbarco per otto implacabili» (Alfonso Brescia, 1967) 6.- «Junio 44: desembarcaremos en Normandía» (León Klimovsky, 1968) 7.- «Patton» (Franklin J. Schaffner, 1970) 8.- «Un puente lejano» (Richard Attenborough, 1977) 9.- «Uno rojo, división de choque» (Samuel Fuller, 1980) 10.- «La batalla de Normandía» (Brian McKenna, 1992; documental) 11.- «D-Day Remembered» (Charles Guggenheim, 1994; documental) 12.- «Salvar al soldado Ryan» (Steven Spielberg, 1998) 13.- «Band of Brothers» (Hermanos de sangre; serie de TV producida por Steven Spielberg, 2002) Libros 1.- «El día D: la culminante batalla de la Segunda Guerra Mundial». Ambrose, Stephen E. Traducción de Monserrat Amenteras. Salvat. Barcelona, 2003. 2.- «Hermanos de sangre: desde Normandía hasta el nido del águila de Hitler» (Ficción). Traducción de Gerardo di Masso. Salvat. Barcelona, 2002. 3.- «Normandía, 1944». Badsey, Stephen. Ediciones del Prado. Madrid, 1994. 4.- «Desembarco de Normandía: el raid más grande de la guerra». Bolting, Douglas. Traducción de Daniel Laks. Óptima. Barcelona, 2002. 5.- «Alto riesgo» (Ficción). Follett, Ken. Traducción de José Antonio Soriano. Nuevas ediciones de bolsillo. Barcelona, 2003. 6.- «Día D, las primeras 24 horas». Fowler, Will. Traducción de Inés Martín López. Libsa. Madrid, 2004. 7.- «Garbo: doble agente, el espía que salvó el día D». Harris, Tomás. Traducción de José Manuel Álvarez Flórez. Martínez Roca. Barcelona, 2004. 8.- «Omaha Beach: una amarga victoria». Lewis, Adrian R. Traducción de Albert Sasot. Ariel. Barcelona, 2002. 9.- «El desembarco de Normandía: diez días para el día D». Stafford, David. Traducción de Espasa Calpe. Madrid, 2004. Selección de Félix Romeo

Apr 22nd

Un cuarto de siglo del tren que devolvió a Córdoba al mapa

By Alex Gonzalez 2º91 (Administrador. .)

http://cordopolis.es/2017/04/14/un-cuarto-de-siglo-del-tren-que-devolvio-a-cordoba-al-mapa/

Un AVE, en un paso a nivel, con la estación nueva en obras al fondo | RAFAEL MELLADO

 

Hasta el 14 de abril de 1992 (bueno, en verdad el problema no acabó hasta dos años después) las vías del tren partían a la ciudad de Córdoba por la mitad. El 14 de abril de 1992, poco después de las 17:00 de la tarde, una multitud recibía al tren que iba a devolver a Córdoba al mapa, el que la iba a convertir en una de las ciudades mejor comunicadas de Andalucía, a tiro de piedra de Sevilla y Madrid. El 14 de abril de 1992, Manuel Chaves confesaba que se subía por primera vez en su vida a un tren de alta velocidad. Lo hacía en Córdoba, con su alcalde, Herminio Trigo, y entre una multitud que aplaudía. “No nos aplauden a nosotros, aplauden al tren”, explicaba a los periodistas Chaves.

Solo cuatro días antes, el ministro de Obras Públicas, Josep Borrell, había inaugurado en Córdoba la Autovía de Andalucía (hoy Autovía del Sur, la A-4 de toda la vida). En una semana, Córdoba estrenaba autovía (hecha con prisas, ahí está la Cuesta del Espino) y un tren de alta velocidad. Era 1992 y Sevilla inauguraba la EXPO. Córdoba, por estar cerca, se beneficiaba enormemente. Volvía a estar en el mapa, se convertía en un destino turístico y en dos años iba a ver cómo se sellaba la enorme cicatriz que cruzaba su casco urbano desde el siglo XIX y, sobre todo, la expansión de mediados del siglo XX.

El AVE paraba en Córdoba antes de que se acabase la actual estación. Lo hacía en la antigua, en la sede de lo que hoy es Canal Sur (allí se subieron Manuel Chaves y Herminio Trigo, junto a decenas de periodistas). Durante dos años, los cordobeses tenían que sortear al tren de alta velocidad. Sí, el AVE tenía pasos a nivel en Córdoba. Hay fotos. Mientras, se destruía Cercadilla, se construía a toda velocidad la estación, se soterraban las vías en lo que hoy es el paseo del Vial Norte, se liberaba suelo, se construían jardines y, lo más rápido que se pudo, se acabaron los pasos a nivel.

Un AVE llega a la ciudad junto a la antigua estación, hoy sede de Canal Sur | RAFAEL MELLADO

Apr 21st

Que vuelva la Mili. Pero sin pagar a los soldados y que solo vayan hombres???

By Nicolás Mancebo 3º97

 

http://www.granadablogs.com/juezcalatayud/2017/03/que-vuelva-la-mili-el-servicio-militar-obligatorio-como-en-suecia/

 

 

Y porque no ponen una convocatoria ilimitada de plazas al ejército.

Con su seguridad social y su salario. Y así que vaya quien quiera.

 

No dicen nada de sueldo, ni de seguridad social.

 

Irán las chicas por un lado y los chicos por otro. Todos juntos, tal vez.

 

O tal vez se refieren a que solo vayan obligados y gratis los chicos.

 

Esa injusticia de genero ya se cayó como breva madura, y por eso

no tuvieron más remedio que quitar la mili.

Habia mujeres en el ejercito, pero todas cobrando un salario.

Pero a los chicos los tenian gratis y obligados en su gran mayoria.

 

¿Amigosdelamili que opinais vosotros?

 

 

Apr 21st

Donde estara nuestro Cesme?

By Nicolás Mancebo 3º97

 

Estara haciendo la yihad?