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Apr 22nd

El desembarco de Normandía pudo acabar en desastre

By Alex Gonzalez 2º91 (adm. de usuarios ,perfiles ,foros y secciones .)

Cuando en la madrugada del 6 de junio de 1944 los 20.000 paracaidistas aliados lanzados la noche anterior consiguieron colocarse detrás de la primera línea defensiva nazi, con el objetivo de asegurar las vías de comunicación, impedir la llegada de refuerzos alemanes y provocar sabotajes, el general Eisenhower ya tenía preparado un breve discurso para anunciar que la batalla para salvar al mundo había fracasado. Era el «mea culpa» ante las más que probable posibilidad de que la mayor operación de invasión por mar de la historia –con la movilización de 175.000 soldados, 50.000 vehículos, más de 5.000 buques y 15.000 aviones en apenas 24 horas– hubiera acabado en desastre [fotogalería con las impresionantes imágenes del desembarco de Normandía]. «Por fin ha llegado el día D y la hora H. La invasión era inevitable», comenzaba la crónica de ABC sobre el desembarco de Normandía, hace hoy 70 años. Una operación que había costado a los aliados dos largos años de minuciosas y secretas preparaciones. Dos años de nervios, tensiones e incertidumbres, de ingenio, esfuerzo, experimentación, confidencialidad y planes de engaño de amplio alcance, en el que estuvieron involucrados decenas de miles de hombres y mujeres de las profesiones más variopintas: obreros industriales, ingenieros, constructores, técnicos, espías, militares, funcionarios, profesores, miembros de la resistencia en la clandestinidad o inventores, entre otros. A estos había que sumar la participación de un centenar de empresas y organizaciones especiales, que proveyeron todo el equipamiento necesario. Un dispositivo sin precedentes en la historia militar en el que el más mínimo fallo de coordinación habría significado una derrota de dimensiones históricas que habría concedido a Hitler la posibilidad de una victoria final en la Segunda Guerra Mundial. «No estaba convencido de que ese fuera el único modo de ganar la guerra», declaraba un Churchill que, durante la noche del 6 de junio de 1944, estaba convencido de que lo despertarían de madrugada para comunicarle el desastre. Las dudas en el desembarco Franklin Delano Roosevelt, que tuvo que superar sus reticencias y las discrepancias mantenidas con Churchill acerca de tamaña operación durante dos años, fue despertado por su esposa Eleanor en la Casa Blanca, a las 3 de la madrugada, con las primeras noticias del desembarco. Ese fantasma del fracaso siempre estuvo presente, a pesar de la energía y el ingenio desplegados en la planificación de la operación «Overlord», como fue bautizada. Durante los meses precedentes se había librado un largo y tenso debate sobre si aquel desembarco era el mejor modo de acabar con el dominio nazi en Europa. El mismo Churchill tenía serias dudas, que mantuvo en las primeras y en las últimas fases de la preparación. Incluso después de que hubiese tomado la decisión de emprender un desembarco a través del Canal de la Mancha, el primer ministro británico apostó por otras iniciativas militares que finalmente fueron descartadas. No era para menos. El fracaso del desembarco habría sido un desastre para la causa aliada, ya que Hitler habría tenido oportunidad de recuperar su influencia. De hecho, disponía de los recursos necesarios para ello: bombas nuevas y misiles de gran fuerza destructiva, con cargas de una tonelada; submarinos de larga distancia que podían haber llegado a la costa oriental de Estados Unidos sin necesidad de repostar, y minas contra las que no existía defensa conocida, cuya fabricación estaba a punto de concluirse (las primeras muestras se emplearon, precisamente, el Día D). Y además, un enorme contingente de aviones, tanques, tropas y armamento –un tercio de las fuerzas de combate de la primera línea alemanas– habría podido hacer frente a la ofensiva oriental soviética, planificada por los aliados como continuación del desembarco normando. Paul Verlaine, en la guerra Quienes planificaron la operación –los generales George C. Marshall y sir Allan Brooke, cabezas visibles de las organizaciones militares de Estados Unidos y Gran Bretaña, respectivamente; y los comandantes en jefe de ambos ejércitos, Bernard Montgomery y Eisenhower– contaron con una gran ventaja obtenida gracias al ingenio: confundieron al mando alemán haciéndole creer que el desembarco se realizaría en Pas de Calais, mediante multitud de maniobras de contraespionaje y lanzando papeles de aluminio al este de donde se iba a realizar realmente, para confundir a los radares nazis. Pero no fue así. El 5 de junio, la BBC retransmitió el segundo verso de un poema de Paul Verlaine: «Los largos sollozos de los violines del otoño / hieren mi corazón con una monótona languidez». Era la señal. La tormenta aliada estaba preparada para lanzarse sobre los 70.000 soldados alemanes que aguardaban cerca de las costas francesas. Los ciudadanos de los pueblos normandos de Sante Mère Eglise y Sante Marie du Mont abrazaron con esperanza y temor la lluvia de los 20.000 paracaidistas durante la noche anterior. Pero ya no había marcha atrás. «Las primeras tropas de asalto han desembarcado a las 7.50», podía leerse en la nota de la paloma mensajera que al día siguiente un corresponsal de Reuters envió desde Francia a Gran Bretaña. Los soldados, procedentes de diversas localidades costeras británicas, tocaron las orillas de cinco playas distintas, cuyos códigos respondían a los nombres de Utah, Omaha, Gold, Juno y Sword. El desembarco se realizó en un área de 90 kilómetros de costa, entre Cherburgo y Le Havre. Atrás, en Gran Bretaña, esperaban otros tres millones de soldados que irían cruzando el Canal de la Mancha entre el 6 de junio y el 25 de agosto. Un millón de judíos Durante el Día D se produjeron más de 11.000 bajas, de las cuales 2.500 fueron muertos. Un cifra inferior a la esperada, pero lo suficientemente grave y con progresos tan acotados, que el Alto Mando aliado llegó a creer que estaban perdiendo la batalla. Pero se equivocaban. El avance en los meses siguientes fue imparable. Europa comenzaba a soñar con la liberación. Si el desembarco hubiera fracasado, los trenes y cámaras de gas nazis habrían quedado disponibles para la deportación, internamiento y asesinato de un último contingente de judíos europeos que estaban en lista de espera. El número: más de un millón. Películas y libros sobre el Día D I.V. Películas 1.- «D-Day: The Normandy Invasion» (1945, breve documental) 2.- «Día D, el seis de junio» (Henry Koster, 1956) 3.- «El día más largo» (Andrew Marton & Bernhard Wicki, 1962) 4.- «La americanización de Emily» (Arthur Hiller, 1964) 5.- «Testa di sbarco per otto implacabili» (Alfonso Brescia, 1967) 6.- «Junio 44: desembarcaremos en Normandía» (León Klimovsky, 1968) 7.- «Patton» (Franklin J. Schaffner, 1970) 8.- «Un puente lejano» (Richard Attenborough, 1977) 9.- «Uno rojo, división de choque» (Samuel Fuller, 1980) 10.- «La batalla de Normandía» (Brian McKenna, 1992; documental) 11.- «D-Day Remembered» (Charles Guggenheim, 1994; documental) 12.- «Salvar al soldado Ryan» (Steven Spielberg, 1998) 13.- «Band of Brothers» (Hermanos de sangre; serie de TV producida por Steven Spielberg, 2002) Libros 1.- «El día D: la culminante batalla de la Segunda Guerra Mundial». Ambrose, Stephen E. Traducción de Monserrat Amenteras. Salvat. Barcelona, 2003. 2.- «Hermanos de sangre: desde Normandía hasta el nido del águila de Hitler» (Ficción). Traducción de Gerardo di Masso. Salvat. Barcelona, 2002. 3.- «Normandía, 1944». Badsey, Stephen. Ediciones del Prado. Madrid, 1994. 4.- «Desembarco de Normandía: el raid más grande de la guerra». Bolting, Douglas. Traducción de Daniel Laks. Óptima. Barcelona, 2002. 5.- «Alto riesgo» (Ficción). Follett, Ken. Traducción de José Antonio Soriano. Nuevas ediciones de bolsillo. Barcelona, 2003. 6.- «Día D, las primeras 24 horas». Fowler, Will. Traducción de Inés Martín López. Libsa. Madrid, 2004. 7.- «Garbo: doble agente, el espía que salvó el día D». Harris, Tomás. Traducción de José Manuel Álvarez Flórez. Martínez Roca. Barcelona, 2004. 8.- «Omaha Beach: una amarga victoria». Lewis, Adrian R. Traducción de Albert Sasot. Ariel. Barcelona, 2002. 9.- «El desembarco de Normandía: diez días para el día D». Stafford, David. Traducción de Espasa Calpe. Madrid, 2004. Selección de Félix Romeo

Apr 22nd

Un cuarto de siglo del tren que devolvió a Córdoba al mapa

By Alex Gonzalez 2º91 (adm. de usuarios ,perfiles ,foros y secciones .)

http://cordopolis.es/2017/04/14/un-cuarto-de-siglo-del-tren-que-devolvio-a-cordoba-al-mapa/

Un AVE, en un paso a nivel, con la estación nueva en obras al fondo | RAFAEL MELLADO

 

Hasta el 14 de abril de 1992 (bueno, en verdad el problema no acabó hasta dos años después) las vías del tren partían a la ciudad de Córdoba por la mitad. El 14 de abril de 1992, poco después de las 17:00 de la tarde, una multitud recibía al tren que iba a devolver a Córdoba al mapa, el que la iba a convertir en una de las ciudades mejor comunicadas de Andalucía, a tiro de piedra de Sevilla y Madrid. El 14 de abril de 1992, Manuel Chaves confesaba que se subía por primera vez en su vida a un tren de alta velocidad. Lo hacía en Córdoba, con su alcalde, Herminio Trigo, y entre una multitud que aplaudía. “No nos aplauden a nosotros, aplauden al tren”, explicaba a los periodistas Chaves.

Solo cuatro días antes, el ministro de Obras Públicas, Josep Borrell, había inaugurado en Córdoba la Autovía de Andalucía (hoy Autovía del Sur, la A-4 de toda la vida). En una semana, Córdoba estrenaba autovía (hecha con prisas, ahí está la Cuesta del Espino) y un tren de alta velocidad. Era 1992 y Sevilla inauguraba la EXPO. Córdoba, por estar cerca, se beneficiaba enormemente. Volvía a estar en el mapa, se convertía en un destino turístico y en dos años iba a ver cómo se sellaba la enorme cicatriz que cruzaba su casco urbano desde el siglo XIX y, sobre todo, la expansión de mediados del siglo XX.

El AVE paraba en Córdoba antes de que se acabase la actual estación. Lo hacía en la antigua, en la sede de lo que hoy es Canal Sur (allí se subieron Manuel Chaves y Herminio Trigo, junto a decenas de periodistas). Durante dos años, los cordobeses tenían que sortear al tren de alta velocidad. Sí, el AVE tenía pasos a nivel en Córdoba. Hay fotos. Mientras, se destruía Cercadilla, se construía a toda velocidad la estación, se soterraban las vías en lo que hoy es el paseo del Vial Norte, se liberaba suelo, se construían jardines y, lo más rápido que se pudo, se acabaron los pasos a nivel.

Un AVE llega a la ciudad junto a la antigua estación, hoy sede de Canal Sur | RAFAEL MELLADO

Apr 21st

Que vuelva la Mili. Pero sin pagar a los soldados y que solo vayan hombres???

By Nicolás Mancebo 3º97

 

http://www.granadablogs.com/juezcalatayud/2017/03/que-vuelva-la-mili-el-servicio-militar-obligatorio-como-en-suecia/

 

 

Y porque no ponen una convocatoria ilimitada de plazas al ejército.

Con su seguridad social y su salario. Y así que vaya quien quiera.

 

No dicen nada de sueldo, ni de seguridad social.

 

Irán las chicas por un lado y los chicos por otro. Todos juntos, tal vez.

 

O tal vez se refieren a que solo vayan obligados y gratis los chicos.

 

Esa injusticia de genero ya se cayó como breva madura, y por eso

no tuvieron más remedio que quitar la mili.

Habia mujeres en el ejercito, pero todas cobrando un salario.

Pero a los chicos los tenian gratis y obligados en su gran mayoria.

 

¿Amigosdelamili que opinais vosotros?

 

 

Apr 21st

Donde estara nuestro Cesme?

By Nicolás Mancebo 3º97

 

Estara haciendo la yihad?

Apr 18th

La utopía del ejército democrático

By Oscar Morales 7º84

Partamos de la base como dijo Winston Churchill de que “La democracia es el peor de todos los sistemas políticos, con excepción de todos los sistemas políticos restantes”.

Sin lugar a dudas en la vida civil es el método más adecuado para intentar mantener una sociedad funcional y justa para todos los ciudadanos, sin embargo también se escuchan voces que consideran que también se debe aplicar a estamentos como el ejército.

Una cosa es modernizar y adecuarlo a los tiempos actuales, pero de ahí a implantar la democracia en toda su estructura hay un salto demasiado grande.

Vuelvo a aportar una cita de Winston Churchill que en este caso concreto me parece muy adecuada “El mejor argumento en contra de la democracia es una conversación de cinco minutos con el votante medio”.

Con esta frase puedo argumentar que en el hipotético caso de un ejército democratizado, donde todos sus miembros tengan el mismo derecho a voto, y por tanto a la toma de decisiones, desde el soldado raso con un graduado escolar, hasta el oficial con una carrera especifica de cinco años, no es viable.

Imagino que cuando se habla de democratizar el ejército no se debe estar hablando de votar todas las decisiones, ya que entonces más que democratizar seria caotizar.

Llevado al extremo del ridículo, me imagino a una compañía decidiendo democráticamente si se debe tomar o no un objetivo.

—Hay que destruir ese nido de ametralladoras —dijo el Capitán.

—Un momento mi capitán, tendremos que decidirlo por votación. Tiene la palabra el cabo Peláez en nombre de la oposición —exclamó el Sargento Martínez.

Peláez se levantó y saco de su mochila unos papeles.

—Señores, desde la oposición nos negamos a emprender acciones contra esa posición sin antes solicitar amablemente al enemigo que se rinda —expuso el Cabo.

—Tiene la palabra el Sr. Capitán en nombre del gobierno de esta unidad —informó el sargento.

El capitán subió al pulpito para defender la posición oficial.

—Debemos cumplir órdenes del alto mando, esta mañana me lo han notificado así —argumentó el Capitán.

 

El sargento Martínez  golpeó con su mazo en la mesa indicando de ese modo que había llegado el tiempo de las votaciones. Los soldados Pérez y Ribas ejercían como vocal y presidente de la mesa respectivamente. Toda la unidad fue votando y se cerró el colegio electoral de campaña a las ocho de la tarde. 

Tuvieron que llamar a unos interventores del cuerpo de ingenieros para garantizar el recuento de votos. Este se realizó hasta altas horas de madrugada.

 

En ese momento el Capitán recibió una llamada telefónica desde la plana mayor. Atento a lo que se indicaba y asintiendo con la cabeza colgó el teléfono.

— ¿Y Bien? —Preguntó el sargento.

—Ah, bueno es igual. La verdad es que la guerra ha terminado. Por cierto, hemos perdido —respondió apesadumbrado el capitán.

 

 

Apr 17th

La hipocresía de lo Políticamente Correcto.

By Oscar Morales 7º84

Ser políticamente correcto es ser un mentiroso e hipócrita.

Esta nueva religión del siglo XXI cada día tiene más adeptos. Todos  dirigidos por los actuales líderes espirituales de la sociedad occidental que en posesión de “Su” verdad absoluta, deciden quienes son los ciudadanos progresistas y bien pensantes, y quienes son los parias apestados.

La máxima, o primer mandamiento de su “Biblia” es:

“No importa lo que pienses, miente siempre”

La sinceridad no tiene voz en su  nuevo orden mundial. Puedes quedarte (de momento), con lo que pienses, pero no puedes decirlo. El lavado de cerebro total, ya se realizara a posteriori. Muy pronto nuestro mundo occidental se convertirá definitivamente en los nuevos mundos de “Yupi”, una gran y única familia multiculturalizada y multicolor. Viviremos felices en castillos dignos de Disneylandia, donde las princesas, princesos, princesxs, princes@s, o como narices se llame a los seres multirraciales transgeneros, tocaran la flauta mientras el sol acaricia sus cabellos.

Todos y todas, seremos seres de luz.

Porque todos mienten. Cuando dicen ser tolerantes con las ideas, se refieren a sus ideas. Si no estás de acuerdo con ellas, te conviertes en un  facha. Eso tiene un nombre, y es hipocresía.

Todos tenemos derecho a lo libertad de expresión, pero ellos dictan lo que puedes o no expresar. ¿Dónde ha quedado tu libertad? Pues supeditada a la suya. Cualquier cosa que ellos consideren ofensiva, lo es, sin discusión. Y tu amigo mío, les ofendes.

 

Su segundo mandamiento es, “Estoy en contra del odio y la discriminación”. Sin embargo, discriminan y odian a todos los que no piensan como ellos.

Puedes decir que te sientes orgulloso de tu raza si eres negro (Perdón de color), árabe, asiático. Pero no se te ocurra decir que te sientes orgulloso de ser blanco, porque entonces te tildaran de racista.

Puedes decir que vives libremente tu sexualidad y con orgullo si eres transexual, Gay, Lesbiana, Zoofilico, o lo que demonios se te ocurra, menos heterosexual, porque entonces se te catalogara como un homófobo.

Puedes decir que eres ciudadano del mundo, que no existen las fronteras, que el planeta es de todos, pero no se te ocurra decir que te sientes Español, porque entonces te acusaran de fascista.

Por el momento puedes pensarlo, pero antes de hablar debes consultar el decálogo “Todocorrectista” y mentir, ser un hipócrita como ellos, para así poder ser un ciudadano modelo.

 

Dicen ser pobres y ser felices con sus flautas y paseando a sus perros, que generalmente están más limpios que ellos, no obstante no renuncian a su iPhone de última generación, ni a la visa oro que su papi les regaló. Dicen pertenecer a la clase obrera, cuando en realidad no han pegado un palo al agua en su vida.

 

Vivimos en un mundo de pandereta, e imagen. Porque no nos engañemos, eso es lo que son. Tras su fachada de bien pensantes y liberales, solo se oculta un tirano con la única voluntad de imponer al mundo su único pensamiento. La diversidad pese a lo que ellos proponen a muerto, el mundo es de los hipócritas.

 

¿Cuántas cosas están prohibidas hoy en día que se podían hacer libremente hace treinta años?

 

—No Hay más preguntas señoría.

Apr 13th

La independencia me importa un pimiento.

By Oscar Morales 7º84

¿Cuántos catalanes están a favor de la independía? O mejor dicho ¿A cuantos catalanes le importa la independencia?

No puedo hablar en este artículo de como son los catalanes. En primer lugar, porque nunca he creído en generalizaciones del tipo “Todos los catalanes son tacaños”, “Todos los andaluces son graciosos”, “Todas las rubias son tontas”, etc.

Puedo hablar de mi caso personal, y lo que significa para mi España, Catalunya, la independencia, y como he vivido yo estos últimos años.

Empecemos por mis orígenes. Nací en Barcelona a mediados de los años 60, de padre andaluz y madre catalana de origen aragonés. La lengua vehicular de mi familia materna siempre ha sido el catalán, ya que eran pobladores de lo que se denomina franja oriental de Aragón, concretamente de la población de Mequinenza, donde es mayoritario el uso de esa lengua.

Por parte paterna, obra decir que su lengua vehicular es el castellano, o Español (No pretendo entrar en ese tipo de debates terminológicos)

Por ello, en mi casa se ha vivido con total normalidad y convivencia el uso de los dos idiomas. Nunca ha sido una fuente de conflictos, por lo que para mí es imposible entender qué tipo de polémicas puede haber a favor o en contra del uso del catalán.

Solo puntualizar que tengo amistades con los que hablo solo en Español, y otras con las que hablo solo en Catalán. En mi casa actual ocurre lo mismo. Mi mujer es de familia proveniente de Salamanca y con ella hablo en Español y con mi hijo en Catalan, por lo que el tratamiento lingüístico en nuestra casa es exactamente igual a lo que ocurría en casa de mis padres.

Cuando fui a cumplir con el servicio militar, al llegar a Madrid, fuera de las típicas bromas iniciales de “Ya llegan los Polacos” poca cosa más ocurrió. Todos éramos Españoles y las bromas sobre el lugar de procedencia tan solo eran eso, bromas.

En mi vida tan solo he tenido un problema destacable por causa de la lengua, fue en un viaje de negocios en Cantabria. Estaba comiendo en un restaurante, y recibí una llamada telefónica de un compañero de trabajo a la cual respondí en catalán. Cuando colgué, me di cuenta que me miraban una cuadrilla que estaban sentados cerca de mi mesa. Por lo bajo escuche que uno dijo “Putos Catalanes”, aquello me encendió la sangre y no tuve más remedio que levantarme e increparles por su actitud. Finalmente la cosa no llego a mayores, ya que hablando se entiende la gente. Para más inri, uno de los miembros del grupo era objetor de conciencia, por lo que según mi punto de vista quedó demostrado quien había servido a la patria y quién no.

Yo tengo las cosas muy claras, pero este tipo de situaciones, si le pasan a según qué tipo de personas no hace más que reforzar la errónea idea de “En España no nos quieren”, por ello insto a todo el que me lea a evitar esa tipología de comentarios, ya que a los únicos que les beneficia es a los independentistas y a sus tesis argumentales.

Cerrando el tema lingüístico, ahora hablare sobre el económico.

Cataluña es una de las autonomías que más aportan al estado Español, junto con Madrid, Valencia y Baleares. Por ese motivo, considero justas las reivindicaciones en cuanto a más inversiones en infraestructuras en nuestra región. Como es lógico, viviendo aquí es normal desear disponer de mejoras en la vida cotidiana, de igual modo que encuentro razonable que lo soliciten extremeños, castellanos, asturianos, andaluces, etc., a sus respectivos gobiernos autonómicos.

Pero una cosa es reivindicar y exigir al gobierno central mejora en los servicios, y otra muy distinta es pedir la independencia por considerar que no se atienden nuestras demandas. Esto también ha sido una fuente principal de reivindicaciones por parte de los partidos independentistas, y la respuesta del estado no se ha producido correctamente, explicando lo que se puede hacer, como se puede hacer, y cuando se va a hacer. Los indepes se frotan las manos con esa actitud.

También ha sido una fábrica constante de independentistas la actitud del partido popular cuando estaba en la oposición respecto al estatuto de autonomía, al cual dicho sea de paso yo no vote (Me refiero al estatuto) ya que no estaba de acuerdo entre otras cosas en considerar que Cataluña es una nación. Lo siento, me siento catalán, pero mi nación es España.

Esa actitud de “me opongo porque me opongo y ya”, no ha beneficiado en absoluto. Tal vez le haya dado resultados electorales en alguna provincias, pero yo considero que se ha tratado de una actitud antipatriótica. Separar y enfrentar a los Españoles en función de su lugar de procedencia, promover boicots a productos catalanes, puede ser rentable políticamente, pero es un acto de traición a la patria. Si ellos no entienden que Cataluña es España, ¿Cómo pretenden que lo entiendan los independentistas?

Lo que necesitamos es una actitud de hermandad entre los pueblos de nuestra gran nación. Olvidar las rencillas y pensar en nuestro futuro unido. Solo así conseguiremos con nuestro esfuerzo volver a ser el país más grande del mundo, un país donde nunca se ponía el sol.

 

Viva España, Viva Cataluña.

Apr 13th

España dentro de 50 años.

By Oscar Morales 7º84

El futuro no es predecible, aunque muy a mi pesar  tenemos más de un noventa por ciento de probabilidades que ocurra algo parecido a lo que voy a relatar en esta novela de ciencia ficción.

Se trata de un ensayo enmarcado en los clásicos ¿Y sí..?.

 

La mañana del cinco de septiembre de 2022 todos los periódicos anunciaban la victoria del PSNV (Partido Salafista por una nueva España) por mayoría absoluta en las elecciones a la alcaldía de Madrid. Abdul Hala Weyuar sería el primer alcalde musulmán de una ciudad Española.

La continua llegada de emigrantes a la capital y los altos niveles de natalidad de la población musulmana había conllevado que de los casi cuatro millones de habitantes de aquella villa, más del sesenta por ciento perteneciesen a esa etnia.

Era solo cuestión de tiempo que gracias a esa mayoría, y la nueva ley desarrollada por el equipo  del presidente del gobierno Pedro Parroquia, en la que se permitía el voto a todo ciudadano que se inscribiera en las listas electorales, pese a no tener permiso de residencia, algo así ocurriera.

El gobierno de la nación estaba en manos de la coalición “Fusionados Obtenemos”. Ese grupo siempre había sido partidario de la integración y la multicuralizacion de la sociedad española. La lucha contra los ciudadanos de pensamiento anticuado y obsoleto que defendían una nación con los valores tradicionales había sido dura, pero sin duda la actitud progresista y lo que debía ser políticamente correcto había triunfado. España estaba por fin libre de fachas.

 

Pedro Parroquia estaba al teléfono felicitando a Abdul Hala Weyuar ante la atenta mirada del líder de la oposición Carlos Ríos, del PED (Partido Español Democrático)

—Lo dicho Sr. Weyuar, es para nosotros un placer que por fin en Madrid gobierne un equipo de nuevos españoles, con un pensamiento y una visión de la vida diferente que sin duda nos enriquecerá a todos —colgó el teléfono tras esa afirmación.

— ¿Está Usted seguro de lo que dice Sr. Presidente? —preguntó Carlos Ríos.

El líder de “Fusionados Podemos” le lanzó una dura mirada. “¿Cómo te atreves a cuestionarme, maldito facha? —se dijo al tiempo que sus ojos mostraban repugnancia por Carlos”.

—Sr. Hay una cosa que no entiendo. Estos inmigrantes han huido de sus países porque las condiciones de vida en ellos eran insoportables, ya que no tenían derechos, y porque su vida era marginal. Vienen al nuestro en busca de la esperanza de una vida mejor, más segura y confortable, y una vez instalados aquí, quieren cambiar nuestra sociedad para convertirla en imagen y semejanza a sus países de origen. Francamente, eso no tiene sentido. Ya tienen Madrid, ¿Cuál será el siguiente paso? —dijo Ríos.

—Debes entender que el mundo occidental estaba ya enfermo. Estas nuevas ideas que nos proponen nos enriquecen. La multiculturización de España es un hecho, ya verás cómo en unos años tendremos una sociedad más tolerante, plural, y libre —explicó Pablo.

Ríos no entendía como se podía ser tan absurdamente estúpido. Estaban entregando la capital a un partido político cuyo lema era la islamización de todo el país.

Con un apretón de manos de compromiso salió de la estancia convencido que había asistido al principio del fin.

 

Mayrit (Antigua Madrid)  5 de mayo de 2067

El jefe del estado Abdul Hala Weyuar estaba firmando la orden de lapidación de dos  cristianos de origen Español que habían sido juzgados y condenados a muerte por ofender a la población comiendo públicamente jamón.

El trabajo de jefe del estado de la nueva “Al-espania” era tedioso. Hacia tan solo cinco años que había sido exiliado a Australia el antiguo monarca Felipe VI. Al-espania era por fin gracias a la voluntad de Ala una república islámica.

Pedro Parroquia, el antiguo presidente del gobierno no había corrido la misma suerte. Fue decapitado en la Plaza mayor de la capital en un acto retransmitido por la única televisión del país, TVI (Televisión Islámica). Justo antes de morir, las cámaras captaron una mirada iluminada. Sus ojos mostraban que por fin lo había entendido todo, que su actitud había sido la perdición para España, Pero ya era demasiado tarde.

El español de convirtió en un idioma prohibido. La lengua oficial era el árabe. Se había suprimido el derecho al voto, las mujeres eran por fin consideradas seres inferiores y sin alma. Se había prohibido todos los derechos fundamentales al suprimirse la constitución e instaurarse la Shaira.

Al-espania volvía a ser una nación grande y libre al servicio de Ala.

 

Mientras tanto en un pueblecito de Asturias, unos valientes comandados por un excapitán del extinto ejército español se preparaban para una larga tarea que pudiera durar ochocientos años. Se trababa del Capitán Don Pelayo Covadonga.

 

 

FIN (O no)

Apr 12th

Pido disculpas por ser hombre blanco heterosexual.

By Oscar Morales 7º84

Me gustaría abrir este artículo con humildad, y pidiendo disculpas a los nuevos inquisidores Españoles que deciden por nosotros lo que es políticamente correcto en la actualidad.

Me confieso, me arrepiento, y pido una y mil veces perdón.

—Soy hombre blanco heterosexual.

Y sé que para la sociedad actual soy el más bajo ser del inframundo, y por ello aceptare el merecido castigo que los progresistas decidan. No tengo perdón de Dios…… Perdón de Ala!!! (Lo siento mucho, aun me siguen traicionando mis bajos instintos) pero espero que los nuevos líderes espirituales cargados de piercings, ataviados con bonitos andrajos, y bellas rastas, puedan apiadarse de mí en algún momento que tengan libre entre porro y porro.

Pido disculpas por nacer hombre, por ser un violador en potencia, un maltratador, un cerdo machista, un intolerante, un racista, y no sé cuántas cosas más que merezco por el simple hecho de haber nacido con esta condición.

Tampoco ayuda la casualidad que haya nacido blanco. ¿Es que se puede ser más intolerante y soberbio? ¿Aún no soy consciente que el mundo del futuro es el de la fusión?

Los blancos debemos ser conscientes que hemos oprimido siempre al resto de las razas, y si amigo, ahora ha llegado el momento de pagarlo.

— ¿Qué dices, que tú no has hecho nada?

— ¿Cómo te atreves a protestar? Calla cerdo racista. Si fueses negro tendrías la posibilidad de sentirte orgulloso de tu raza, de proclamar y exigir tus derechos, pero siendo blanco, mejor que te calles.

¿Y qué es eso de heterosexual? Lo que eres es un maldito homófobo, ¿Pero es que aun vives en la edad de piedra? Si fueses gay, lesbiana o transexual, tendrías derecho a vivir tu sexualidad sin prejuicios, pero siendo heterosexual no. ¿Cómo diablos te pueden gustar las mujeres, con lo guapos y aguerridos que son los hombres? Ummm, cuando veo esos culitos.

El otro día al cruzarme con unos vecinos con lo que yo creía era su hijo, y decirles  —Que niño tan guapo. Se enfadaron con toda la razón del mundo por mi intolerancia y poca vista al no saber que su hijo de 8 años no se sentía niño, que no se sentía respetado y valorado por su condición trans. Si el sentía que no era niño ni niña sino que se sentía “niñoa@”, tendría que recibir de mi todo el respeto y aprobación que mi adoctrinada estupidez pudiese aportar.

Sirva la presente para solicitar de nuevo el perdón de nuestros líderes bien pensantes, adalides de la libertad, y poseedores de la verdad absoluta.

Tal vez consiga ese perdón y pueda llegar a ser un buen ciudadano de segunda.

Eso sí, no quiero confesar que aparte de todas esas desviaciones, me emociono al ver la bandera de España, y  por sentirme Español. De hacerlo sería inmediatamente calogado de facha y/o fascista.

Hacerme caso, cambiad de sexo, y haceros musulmán.

 

Vuestra nueva condición de transexual amante de la religión de la paz os hará ser personas respetadas por el nuevo régimen mundial.