Please enable / Bitte aktiviere JavaScript!
Veuillez activer / Por favor activa el Javascript![ ? ]
Mar 9th

El Heraldo del Pasado 2

By Pascual Sánchez Soler 3º82 (Moderador del cuartel TERLEG 1, Melilla)

 

EL HERALDO DEL PASADO

 

 

 

NUMERO 2

 

AÑO I

 

9 DE MARZO DE 2017.

 

……………………………………………..

 

 

 

*Pablo Morillo y Morillo

 

 

Pablo Morillo y Morillo con uniforme de capitán. Museo del Prado.

 

 

 

Hay hombres que parecen haber tenido varias vidas por sus hechos y centenares de vidas por la controversia que generan. La historia de Pablo Morillo y Morillo, el león de Sanpaio se puede dividir en tres etapas: la primera hasta la conclusión de la Guerra de la Independencia, la segunda comprende los años que pasó en la América española como General en jefe del Ejército desde 1815 a 1820 y, por último, desde su regreso a España hasta su muerte en 1837, e n el que desempeñó en aquel exaltado período político las Capitanías generales de Castilla la Nueva y de Galicia.

 

Sus comienzos en la Infantería de Marina

 

Pablo Morillo, hijo de campesinos gallegos, nació en la localidad zamorana de Fuentesecas el 5 de mayo de 1775.

 

Sentó plaza de soldado el 19 de marzo de 1791, a los dieciséis años en el Cuerpo de Infantería de Marina.

 

En mayo de 1793 participó en el desembarco de la isla de San Pedro en Cerdeña. Posteriormente fue hecho prisionero a bordo del navío San Isidro en el Combate naval de San Vicente de 14 de febrero de 1797.

 

El 1 de octubre de 1797 nuestro protagonista, curtido en batallas navales, asciende a cabo. Ya había alcanzado el máximo grado al que podía aspirar en la Marina. La Marina Española excluía de la clase de oficiales a todos los que no hubiesen entrado a servir de Guardiamarinas y hecho sus estudios en los colegios de los Departamentos. Nuestro protagonista había tocado techo.

 

Con el empleo de cabo de Infantería concurrió al glorioso combate naval de Trafalgar del 21 de octubre de 1805, a bordo del navío San Ildefonso, donde fue herido y hecho prisionero.

 

Sin duda Pablo Morillo y Morillo tenía unas cualidades militares que tendría ocasión de demostrar, aunque no en la Marina Española. La invasión de Napoleón presentó a todos los españoles la ocasión de acreditar su patriotismo.

 

El 2 de junio de 1808 pasa como subteniente al regimiento de Voluntarios de Llerena, recién creado y concurre el 19 de julio a la batalla y victoria de Bailén. Allí llamó la atención del General en jefe Castaños, que desde entonces sería su valedor.

 

Ascendido a coronel por aclamación popular y apodado “El león de Sanpaio”

 

La Junta central necesitaba de una persona en Galicia para luchar contra la invasión francesa. Morillo, que había sido promovido al grado de capitán del regimiento de Voluntarios de España el 22 de enero de 1809, es destinado a esa misión y parte para Galicia inmediatamente.

 

En Vigo los paisanos tenían bloqueada la plaza con los franceses que la guarnecían. El 21 de marzo llegó Morillo al campo sitiador de Vigo. Las negociaciones para la salida de los franceses estaban atascada por un curioso escollo, que explica bien Antonio Rodríguez Villa : uno de los escrúpulos más graves que tenía el comandante francés de Vigo, Jacobo Antonio Chalot, era el de rendirse a gente colecticia como la que le tenía sitiado, no mandada por un jefe militar con quien pudiera tratar decorosamente y según las reglas militares en tales casos.

 

Seguramente lo que pretendía evitar el francés, y no sin acierto, es que el pueblo los pasara por cuchillo nada más rendirse.

 

Y he aquí por dónde le vino la fortuna a Morillo que, de alférez que era, fue aclamado coronel por los lugareños, a fin de ofrecer al Gobernador de Vigo una salida honrosa y cubrir su responsabilidad.

 

Las circunstancias condujeron de repente a Morillo a las más elevadas jerarquías de la milicia y su ascenso esta vez no fue dado, por ni por la Marina ni por el Ejército, sino por el mismísimo pueblo soberano.

 

Pero aún no había acabado su misión en Galicia. El coronel Pablo Morillo fue encargado de organizar y alistar a todas las fuerzas posibles en torno a la ciudad de Pontevedra para convertirlas en un ejército para la lucha contra los franceses.

 

 

Ponte Sampaio, lugar de Batalla en la Guerra de la Independencia.

 

 

 

El 7 y 8 de junio de 1809  tuvo lugar la Batalla de Ponte Sampaio, decisiva en la Guerra de la Independencia. Se derrotó al Sexto Cuerpo del ejército francés bajo el mando del mariscal Michel Ney, duque de Elchingen, y finalizó la ocupación francesa de Galicia.

 

 

Monumento a los Héroes de Ponte Sampaio levantado en la Plaza de España de Pontevedra

 

Los héroes de Ponte Sampaio fueron milicias populares que, junto a las tropas del ejército español dirigidas por Pablo Morillo “El León de Sampaio”, destruyeron parte del puente sobre el río Verduxo para cortar su acceso y se atrincheraron con gruesos troncos de roble agujereados que hicieron pasar por cañones.

 

En la batalla de Vitoria desempeñó Morillo brillante papel por el que fue ascendido a Mariscal de campo a propuesta de Wellington por Decreto de 3 de Julio de 1813.

 

El Pacificador: misión América

 

Tras la Guerra de Independencia, llegamos a la segunda parte de la vida de Morillo, que fue designado y nombrado General en jefe para mandar el Ejército, a fin de contener los progresos de insurrección de las colonias españolas, con facultades completas para “pacificar” América.

 

El 2 de Abril de 1815 se le confirió el empleo de Teniente general, justo a su llegada a Venezuela.

 

Más adelante se dirigió a Cartagena de Indias, que había proclamado su independencia absoluta de España. El 6 de diciembre de 1815 Morillo ocupó Cartagena: después de 105 días de asedio conquistó su plaza fortificada (que le valió el título de Conde de Cartagena) y siguió hacia el virreinato de Santa Fe, al que también sometió.

 

Dicen de él que tuvo mano dura, con ejecuciones, expropiaciones y quemas de propiedades como castigos ejemplarizantes pero no hay que olvidar que Bolívar lanzó su segunda revolución en 1813, con la “Proclama de Guerra a muerte”, que ordenaba matar a todos los españoles.

 

No tuvo miramientos con los represaliados como Francisco José de Caldas y Tenorio, «El Sabio Caldas», como era conocido en su tiempo, que tuvo lugar el 29 de octubre de 1816. A pesar de las peticiones de clemencia fue fusilado. Se dice que Morillo ante la petición de su indulto respondió: «España no necesita sabios», como reflejo de la guerra a muerte declarada contra los intelectuales insurgentes.

 

Tras recuperar Nueva Granada tuvo que regresar a Venezuela, donde Simón Bolívar lanzó su tercera revolución en 1816. En febrero, Morillo venció a Bolívar en Puente, resultó derrotado en Ocaña, volvió a vencer a Bolívar en Cachiri, y en julio de 1817 asaltó y tomó la isla Margarita. Bolívar lanzó una ofensiva contra Caracas en 1818, y Morillo contraatacó ocupando un puesto en primera línea de combate, durante el cual recibió una herida de lanza en el estómago. Logró la victoria en la batalla de La Puerta en marzo de 1818 (que le valió el título de Marqués de La Puerta), pero la herida que recibió fue muy grave ya que lo pasó de parte a parte, necesitó casi un año para reponerse, y quedó con secuelas para el resto de su vida.

 

En abril de 1820 Morillo recibió la orden de establecer un armisticio, que fue firmado en Trujillo el 25 de noviembre por comisionados de Morillo y Bolívar, poniendo fin a la guerra.

 

El 27 de noviembre de 1820 en Santa Ana, un apartado pueblo de Trujillo, en los andes venezolanos, es donde Simón Bolívar y Pablo Morillo se dan el abrazo con el cual sellan los tratados de Armisticio y Regularización de la Guerra, que derogaban la guerra a muerte y en los que se acordaba una tregua de seis meses.

 

Regreso a España

 

Comienza la última parte de la vida de nuestro protagonista. El 17 de diciembre de 1820 inició el viaje de regreso a España. Nada más llegar el rey le manda llamar. El 4 de mayo de 1821 fue nombrado Capitán General de Castilla la Nueva, cargo que mantuvo 18 meses durante el periodo de mayor furor revolucionario, finalmente dimitió de su cargo.

 

Aún participa en la Primera Guerra Carlista en apoyo de la reina regente Cristina pero , su deteriorada salud lo obliga a buscar atención en Bareges bajo permiso de la reina.

 

Acribillado de heridas recibidas en ciento cincuenta acciones de guerra, honrado con dos títulos de Castilla, con la dignidad de prócer, con las grandes cruces de Carlos III, la militar de San Fernando, de Justicia, y de Isabel la Católica, caballero de la de San Hermenegildo, gentilhombre de Cámara de S. M. con ejercicio, condecorado con once cruces de distinción por diferentes batallas, regidor perpetuo de la ciudad de la Coruña.

 

Elevado a la alta jerarquía de Teniente general, todo debido a su propio esfuerzo e iniciativa, sin pertenecer a la familia militar, sin haber recibido instrucción literaria ni militar alguna, sino la adquirida en los campamentos y en la práctica de la guerra, falleció en Francia el 27 de julio de 1837 a los 62 años, pobre de solemnidad. Sus restos reposan en el cementerio de San Isidro de Madrid.

 

Realmente fue un hombre hecho a sí mismo que destacó sobre los demás.

 

Uno de esos hombres que hicieron grande a este país, un héroe español, olvidado por muchos.

 

 

 

Pascual Sánchez Soler 3º82

 

9-3-2017

 

Jan 24th

Excursion al cuartel

By Jose esteban Herrero 1º95

Soldados 1° reemplazo 2 compañia agrupacion de transportes n 1 de madrid. Haber si nos juntamos unos cuantos antiguos compañeros y visitamos el cuartel para recordar y echamos unas cervezas

Jan 22nd

ANECDOTAS LEGIONARIAS 10

By Pascual Sánchez Soler 3º82 (Moderador del cuartel TERLEG 1, Melilla)

 

ANECDOTAS LEGIONARIAS 10

 

 

 

Aquí os pongo algunas anécdotas más:

 

Prohibido sentarse:

 

Pasaba el Capitán ayudante del Coronel por el cuerpo de guardia y ordeno que pintase uno de los bancos que estaba allí. Y ordeno que pusiesen un letrero en el banco: Prohibido sentarse.

"Claro, prohibido sentarse hasta que se seque y no por otra cosa".

Pasaron los meses y nadie se sentaba en ese banco, con lo que un día pregunto el Capitán al cabo de la guardia:

- ¿Porque nadie se sienta en ese banco? Siempre que paso por aquí esta solitario.

Y responde el Cabo:

 

- Es que Vd. Ordeno que nadie se sentase en ese banco y por eso nadie se sienta ahí.

Y el capitán responde:

 

- ¿Yo ordene eso?????? Ummmmm, ¡¡ahhhh!! ya me acuerdo, ¡¡¡hombreeee!!! dije que pusiesen un cartel prohibiendo que nadie se sentase allí, para que no se manchase nadie de pintura al estar recién pintado el banco. Anda, anda, diles a los legionarios que se sienten ahí, que ya el banco está seco.

 

Y es que en la Legión una orden es una orden y se cumple a rajatabla.

 

 

 

El carterista:

 

La Legión andaba de operaciones. En Dar Acobba se habían concentrado varias columnas de las que formaban parte tropas de nuestro glorioso Cuerpo y esta coincidencia de legionarios dio lugar a que un nutrido grupo de Oficiales reunieran los modestos almuerzos que así vinieron a quedar sazonados con la imponderable alegría de la charla común. Presidía la mesa – llamemos mesa, al abigarrado conjunto de artefactos que sostenía la variadísima colección de platos, vasos y cubiertos de campaña – el Teniente Coronel Millán. Quien no sepa cómo eran las comidas de Oficiales legionarios no puede darse cuenta exacta del ingenio, vocerío y animación de aquellas reuniones de hombres que a diario ocupaban los puestos más peligrosos de una guerra en que todo nos era hostil, el enemigo, el viento, la lluvia, el polvo, los caminos y hasta las moscas que nunca fueron neutrales porque jamás atacaron la dura piel de los cabileños mientras se cebaban en la nuestra.

 

En aquellas comidas se hacía derroche de buen humor y también se trataban temas serios y fundamentales, pero hubo un fruto prohibido que jamás nadie se atrevió nunca a probar: la murmuración. ¿Y cómo se iba a murmurar de jefes y compañeros inatacables dentro del más abnegado ejercicio de la profesión? En la sobremesa se habló de todo lo divino y lo humano y ¿cómo no?, se trató de los hombres de la Legión y del profundo e insondable misterio que rodeaba la vida de muchos de aquellos valientes. Verdaderos personajes ocultaban su pasado con el uniforme legionario mientras otros habían venido a redimir faltas y pecados, que la Patria es madre amorosa y nivela el cariño de sus hijos estrechando con fervor a los más desgraciados.

 

Un Capitán dijo que en su Compañía estaba alistado el más famoso carterista de toda Europa y describió sus habilidades en tal forma que picó la curiosidad de los presentes. Quiso el Teniente Coronel le presentaran el artista, que bueno es que nos conozcamos todos, dijo, y salió el Oficial de Semana en su busca. Penetró el mozo en la reducida estancia, pasó respetuosamente por detrás del Jefe y se situó enfrente, juntos los pies, fuera el pecho, alta la cabeza y la mano en el primer tiempo de saludo. Millán le miró con aquella profunda mirada que tan bien conocían sus hijos, los legionarios, y le dirigió la palabra en estos términos:

 

-Me han dicho que eres carterista ¿es cierto?

 

-Lo era mi Teniente Coronel, ahora soy legionario.

 

-Bien hijo mío– replicó el Jefe, veo que sabes dignificar tu vida. Pero quisiera ver una prueba de tu antigua habilidad. ¿Puedes dármela?

 

Titubeó el legionario sin atreverse a mover un dedo, pero el Jefe reiteró:

 

-¿Qué prueba puedes darme?

 

-Esta, mi Teniente Coronel, dijo el legionario sacando de un bolsillo de su guerrera la cartera del propio Teniente Coronel, sustraída al pasar por detrás de éste.

 



 

Pascual Sánchez Soler 3º82

 

22-1-2017

 

 

 

Jan 20th

Historia militar de España

By Alex Gonzalez 2º91 (adm. de usuarios ,perfiles ,foros y secciones .)

Soldados republicanos durante el asedio Desde la defensa de la ciudad de Numancia, son muchos los asedios que han quedado grabados a fuego en la memoria de nuestro país. Sin embargo, en el imaginario colectivo hay todavía uno que se alza desafiante sobre el resto: el asalto que, en julio de 1.936, tuvo como protagonista al Alcázar de Toledo. Y es que, dentro de esta fortaleza, unos 1.300 defensores a las órdenes del coronel sublevado José Moscardó lograron resistir durante más de dos meses los constantes ataques del ejército gubernamental, el cual contaba con varios millares de soldados, multitud de piezas de artillería, y algún que otro carro de combate. Héroes para unos, villanos para otros, lo cierto es que este grupo de soldados consiguió resistir, contra todo pronóstico, el bombardeo constante de los cañones y aviones republicanos. Sin agua, sin comida y casi sin munición, los defensores realizaron una proeza que, a su vez, fue utilizada por Franco a nivel propagandístico para mejorar su imagen internacional y elevar la moral de sus combatientes. España se divide No vivía nuestro país sus mejores momentos en las semanas previas a los sucesos del Alcázar. Concretamente, y en plena Segunda República, la tensión entre las dos Españas era ya tan palpable que podría haberse apilado en sacos. La situación, ya de por si delicada, terminó de recrudecerse cuando el Frente Popular –la coalición que aglutinaba a las fuerzas izquierdistas- se alzó en las elecciones por encima de los diferentes grupos afines a la derecha. Esto pareció ser la gota que colmó el vaso para algunos militares que, hastiados, decidieron empezar a perfeccionar una conspiración que ya llevaba meses fraguándose. Al gobierno republicano ni siquiera le bastó con enviar a los principales oficiales sospechosos a diferentes partes del territorio español, pues acababa de plantarse el germen de la guerra. Tampoco ayudó a calmar la situación la ola de violencia que, llevada a cabo por grupos de todo tipo de ideologías, bañaba de sangre las pobladas calles de Madrid. Finalmente, las cartas se pusieron sobre la mesa cuando parte del ejército, aprovechando la conmoción, inició el 17 de julio un levantamiento en Marruecos liderado por el general Francisco Franco. Acababa de dar comienzo la Guerra Civil. Toledo, en armas Tras el alzamiento, fueron muchas las ciudades en las que se generalizaron los combates callejeros. Una de ellas fue Toledo, donde se destacaron varios enfrentamientos entre grupos armados y las fuerzas del orden. Tal era la situación y la falta de información que, el 18 de julio, el comandante militar de Toledo y coronel director de la Escuela Central de Gimnasia, José Moscardó, decidió viajar a la capital para tratar de discernir lo que estaba ocurriendo en el país. Moscardó pudo reunir en total unos 1.300 efectivos pobremente armados «El coronel Moscardó se había trasladado a Madrid con intención de recabar información sobre la situación en el mando de la División Orgánica a la que su comandancia militar pertenecía; en aquellos días preparaba además el coronel (…) la marcha de algunos atletas y la suya propia a la olimpiada que pronto comenzaría en Berlín. Regresado durante la tarde a Toledo, ya conocedor del levantamiento del Ejército de África y del confuso y violento ambiente que reinaba en Madrid, donde pudo ver por la calle civiles armados, acudió a su comandancia y ordenó el acuartelamiento de la escasa guarnición», explica el escritor y experto en historia Francisco Martínez Canales en su obra «Toledo 1936. Asedio y liberación del Alcázar», de la colección «Guerreros y batallas» editada por «Almena» Sin ambages, el coronel decidió apoyar la sublevación y resistir en Toledo hasta el último hombre. No obstante, en principio prefirió no dar cuenta de ello al gobierno republicano, pues sabía que necesitaba de todo el tiempo disponible para reunir la mayor cantidad de hombres y armamento posibles. Pero... ¿por qué Moscardó decidió plantar cara a la república? Realmente es difícil saber que rondaba por la mente de este experimentado militar de, entonces, 58 años. Lo que es cierto es que el coronel tuvo varios desencuentros con el gobierno de Azaña, el cual eliminó los ascensos de muchos oficiales (entre los que se encontraba él) para evitar la saturación de mandos que se cernía sobre el ejército español. Aunque luego recuperó su cargo por antigüedad, parece que al oficial no terminó de gustarle del todo aquel atropello. Fuera por ello o no, a mediados de julio Moscardó inició los preparativos para aprestarse a la defensa. Su primer objetivo fue hallar un edificio que sirviera como último resguardo en caso de que la ciudad fuera tomada. Sin dudarlo dos veces se decantó por el Alcázar de Toledo, una fortaleza de muros gruesos capaz de resistir cientos de disparos y que, además, estaba ubicada en una posición privilegiada que permitía a sus defensores controlar casi la totalidad del terreno colindante. Efectivos para el combate Una vez seleccionado el refugio, Moscardó llevó a cabo un recuento de los hombres a sus órdenes. El número final era, cuanto menos, insuficiente, pues disponía de unos 410 soldados de la guarnición de Toledo, 110 milicianos, y 90 hombres de diferentes procedencias. Pero, para su regocijo, a sus escasos efectivos se unieron también cuatro compañías de la Guardia Civil que, atendiendo a un plan secreto de actuación del teniente coronel de la benemérita Pedro Romero Bassart, se habían concentrado en los últimos meses junto a sus familias en la ciudad con la intención de refugiarse en el Alcázar. De esta forma, el coronel pudo reunir en total unos 1.300 efectivos pobremente armados. «Moscardó disponía de un total aproximado de 1.200 fusiles y mosquetones, dos piezas de artillería de montaña de 7 cm, con sólo 50 proyectiles; 13 ametralladoras Hotckiss de 7 mm, 13 fusiles ametralladores de la misma marca y calibre, y dos morteros Valero de 50 mm con 50 proyectiles. A ello añadir 250 granadas de mano Laffite, 25 granadas de mano incendiarias y unos 200 petardos pequeños de trilita», añade el experto en su libro «Toledo 1936. Asedio y liberación del Alcázar». A su vez, en el edificio también se guarecieron más de 600 civiles entre mujeres y niños. ¡La munición no sale de Toledo! Mientras Moscardó ultimaba los preparativos para su pequeña rebelión toledana recibió una llamada de la República, cuyos responsables aún desconocían sus intenciones e, incluso, seguían creyendo en su lealtad. Concretamente, se hizo saber al coronel que debía enviar a Madrid –en manos gubernamentales- toda la munición guardada en la Fábrica Nacional de Armas de Toledo. Los defensores tuvieron que matar a sus caballos para poder comer carne El oficial, que no tenía ninguna intención de deshacerse de esta valiosa carga, inició entonces un imaginativo juego en el que, durante tres días, inventó varias y variopintas excusas para evitar que la munición abandonara Toledo. De esta forma, Moscardó pretendía conseguir todo el tiempo que fuera posible antes de declararse en rebeldía. La mascarada duró hasta el 21 de julio, momento en que, después de que fueran descubiertas sus intenciones, se dirigió a la plaza de la ciudad para hacer oficial el estado de guerra. Es decir, la declaración de que la República era ahora el enemigo a batir. Desde ese momento ya no valían los preparativos ni las jugarretas, pues las tropas gubernamentales no tardarían en llamar a la puerta del Alcázar para conseguir la munición que reclamaban desde bacía varias jornadas. Llega Riquelme El mismo día de la proclamación Moscardó dio órdenes de tomar posiciones alrededor de toda la ciudad. No obstante, los defensores tuvieron finalmente que retirarse hasta el Alcázar después de conocer que había sido enviada una columna gubernamental desde Madrid. De esta forma, las tropas republicanas pisarían definitivamente la ciudad toledana después de acabar con la revolución que se había vivido en la capital. Antes de la llegada de la República, los sublevados tuvieron tiempo de llevar hasta el Alcázar los 700.000 cartuchos alojados en la Fábrica de Armas de Toledo, algo que les garantizaba disponer de munición durante un largo asedio. Por su parte ya no podían hacer más, así que se prepararon para defender la fortaleza a toda costa. El coronel no rindió el Alcázar a pesar de las amenazas contra su hijo Por su parte, y bajo la férrea premisa de acabar con la sublevación de Moscardó, llegó a la «Ciudad imperial» una columna republicana formada por unos 1.600 soldados acompañados por varias piezas de artillería de 105 mm y algunos vehículos blindados. Al mando de la misma se encontraba el general José Riquelme, un militar dispuesto a hacer valer su experiencia para terminar de una vez por todas, y lo más rápidamente posible, con aquella resistencia. Con todo, y después de tomar algunas posiciones tácticamente determinantes, el general republicano trató en un principio de lograr la rendición de Moscardó apelando a su racionalidad. «Moscardó recibió varias llamadas telefónicas conminándole a la rendición y entrega de las municiones. De las últimas recibidas destaca la del propio (…) Riquelme, quien llamó desde Toledo preguntándole qué motivos había para la actitud adoptada contra el gobierno de la República, contestando Moscardó que la República estaba ahora en poder del marxismo y que consideraba deshonrosa e indigna la orden de entregar a las milicias rojas el armamento de los caballeros cadetes», añade Canales en su obra, editada por «Almena». «Di un viva a España y muere como un hombre» Apenas un día después de que se produjera esta conversación, el 23 de julio, se vivió en el Alcázar uno de los episodios más famosos y difundidos a lo largo de la historia. En un intento de empujar a los defensores a abandonar la fortaleza, el jefe de milicias de Toledo contactó por teléfono con Moscardó para informarle de que tenía preso a su hijo Luis e informarle de que, si no rendía el Alcázar en diez minutos, el joven sería fusilado. Al parecer, y según recogen los investigadores e historiadores Alfonso Bullón de Mendoza y Luis Eugenio Togores en su obra «El Alcázar de Toledo. Final de una polémica», Luis cogió el teléfono para demostrar a su padre que había sido capturado. Sin embargo, lejos de pensar en rendir su posición, Moscardó le respondió: «Si es cierto (que te van a fusilar) encomienda tu alma a Dios, da un viva a Cristo Rey y a España y serás un héroe que muere por ella. ¡Adiós, hijo mío, un beso muy fuerte!». Con todo, finalmente las tropas republicanas no materializaron sus amenazas y optaron por arrestar al joven. Tras las intentonas republicanas de rendir el Alcázar sin combatir, empezó el sitio. Ya no había cabida para la paz y, como era de esperar, Riquelme ordenó el constante bombardeó de la fortaleza mediante la artillería de 105 mm y cuatro nuevas piezas de 155 mm. A partir de aquella jornada, raro fue el día en que los sitiados no recibieron decenas de descargas. Las duras condiciones del asedio Por su parte, los defensores tuvieron que hacer frente a la escasez de víveres, algo que les obligó, por ejemplo, a tener que matar a sus caballos para poder llevarse a la boca algo de carne. Al menos, eso es lo que ha quedado recogido en el «El Alcázar», un panfleto que, editado dentro de la fortaleza, era repartido a diario entre los defensores para mantenerles informados de lo acaecido el día anterior y elevar su moral. «Anteayer, por la tarde, comimos un excelente estofado de carne de caballo, excelente en condimentación y en sí; carne sustanciosa y jugosa de blandura casi similar a la ternera fue despachada con júbilo y reconocimiento hacia los autores de la idea; nos dicen que escasísimos elementos, llenos de algún prejuicio imaginativo, tuvieron algún reparo; nada más lógico; el caballo es animal limpio y pulcro, al extremo de que ni come, ni bebe nada que no esté en las mejores condiciones; el género de alimentación, exclusivamente vegetal, hace que nada pueda justificar aquellos prejuicios; las condiciones de sabor y alimentación (valor nutritivo), superan las de la raza bovina; el aspecto natural es también mejor que el de las clases comunes de carne», explica el número de «El Alcázar» entregado a los defensores el 29 de julio. El pequeño diario era utilizado además por Moscardó para dictar nuevas normas entre sus hombres: «También nos indican que se ponga cuidado en la provisión de agua, no cometiendo, si no abusos que nadie los comete, dispendios para otros menesteres que no los de la bebida; entendemos que dado el buen espíritu de todos será atendido ese requerimiento oficioso de un mando que siempre quiere ser paternal, pero que sabe ser militar y enérgico cuando las circunstancias lo requieren» se destaca también en el panfleto del 29 de julio. A pesar de todo, y según declararon posteriormente varios supervivientes, la comida empezó a escasear rápidamente, lo que obligó a reducir repentinamente las raciones de carne a la mitad y racionar el agua a un único litro por persona al día. No obstante, algunos defensores llevaron a cabo diferentes salidas en las que consiguieron «requisar», sobre todo, trigo. Más que de alimentos, los sublevados se nutrían de la esperanza de que el Ejército de África –al mando del general Varela-, llegara hasta Toledo y les liberara. Agosto, el mes del ingenio Con el paso de las semanas, la situación se fue poniendo cada vez más fea para los dos bandos. Y es que, por un lado, los asaltantes sabían que las tropas de Franco podían caer sobre ellos si no acababan con el asedio rápidamente y, por el otro, a los defensores empezaban a escasearles varios productos de primera necesidad. De hecho, en aquellas jornadas más de dos docenas de soldados a las órdenes de Moscardó decidieron capitular y entregarse a las tropas asaltantes. Mientras, los disparos de la artillería seguían resonando día tras día sobre las murallas del Alcázar como si se trataran de una siniestra banda sonora, aunque sin provocar muchas bajas. De hecho, Moscardó tuvo que hacer uso de su panfleto diario para establecer unas normas básicas de higiene, pues sabía que las enfermedades podían ser una de las pocas causas que acabaran con sus tropas. «Se nos ruega que hagamos unas ligeras indicaciones sobre motivos de higiene (…) Precisa un celoso cuidado el no realizar las evacuaciones fuera de las letrinas; todos debemos erigirnos en vigilantes y propugnadores de esta medida elemental de higiene, que de no adoptarla a rajatabla tendría consecuencias funestas e incalculables con respecto a la salud de todos, mucho más temibles que las que puede originar el fuego enemigo, y las razones son tan elementales y claras que no vale la pena enumerarlas», señalaba el diario «El Alcázar» del 3 de agosto. «Una compañía de la Legión podría haber tomado el Alcázar de Toledo» Los republicanos, por su parte, y a sabiendas de que la toma del Alcázar de Toledo suponía dar una imagen de poder a nivel internacional, trataron por todos los medios de acabar con los hombres de Moscardó. Así, durante este mes intentaron, entre otras cosas, incendiar el edificio, volar la cocina de la fortaleza para evitar que se pudiera hacer la comida e, incluso, lanzar gases lacrimógenos contra los sublevados. «Al parecer, llegaron a Toledo en estos días dos representantes franceses de una empresa de productos químicos (gases de guerra, según dice literalmente el informe de la Columna de Toledo) que había ofrecido al gobierno de la República su empleo como posible solución al asedio al Alcázar», destaca Canales en su obra. Para desgracia republicana, ninguna de las ideas dio sus frutos. Pero, lejos de desmoralizarse, los sublevados pronto renovaron sus ánimos, pues recibieron mediante un correo aéreo varias cartas de Francisco Franco informándoles de que pronto serían liberados. Instados a la defensa, los soldados ocuparon sus posiciones con más esperanzas que nunca. Finalmente, y ante la imposibilidad de tomar la fortaleza por la fuerza, la República decidió en Consejo de Ministros iniciar la construcción de dos minas bajo el Alcázar. La idea gubernamental consistía, concretamente, en llenar de explosivos los conductos subterráneos para volar el edificio en su totalidad y, así, acabar de una vez por todas con la resistencia de los hombres atrincherados en su interior. A su vez, se intensificó el cañoneo sobre el Alcázar, cuya fachada norte, muy debilitada, terminó derruyéndose. Una mala explosión Con la llegada de septiembre los defensores contaban ya los 41 días dentro del Alcázar, sin duda un largo período tanto para los nacionales como para las tropas gubernamentales. Estos últimos parece que decidieron cambiar de estrategia con el comienzo del nuevo mes pues, antes de detonar las cargas explosivas que habían preparado, enviaron a un emisario para tratar, por última vez, de convencer a los hombres de Moscardó de rendir la fortaleza. Este cometido fue puesto en las manos de Vicente Rojo, el cual no solo no consiguió que se rindiera el Alcázar, sino que volvió a la base con una petición de Moscardó. En ella, el coronel solicitaba a los oficiales republicanos el envío de un sacerdote para que bautizara a dos niños que habían nacido durante el asedio y diera una misa en la fortificación. El elegido fue el padre Camarasa quien, a sabiendas de que los sitiadores pretendían volar el edificio, les absolvió de sus pecados antes de partir. Cuando el 18 de septiembre acabaron los trabajos de construcción de la mina, todo era optimismo entre los republicanos. Tal era la confianza en el plan de asedio que el mismísimo presidente del Gobierno Largo Caballero acudió a ver la operación. Y no fue sólo, sino que llevó consigo a un gran séquito de periodistas internacionales para que, en primera persona, advirtieran como la República acababa con aquella sublevación. «Las gestiones para lograr la rendición de los sitiados, o al menos la evacuación de mujeres y niños habían sido infructuosas, el Ejército Expedicionario de Varela avanzaba por el Tajo… el viernes 18 de septiembre de 1936, tras media hora de bombardeo artillero, a las 6:31 de la mañana una mano desconocida activó el mecanismo eléctrico que produjo la explosión junto a los sótanos del Alcázar de dos minas cargadas con aproximadamente 2.500 kilos de trilita cada una de ellas», añade el autor español en su obra. El asalto final Unos segundos después de accionar las palancas de los detonadores, una ensordecedora explosión encogió los corazones de todos los allí presentes. Tras disiparse el humo, los asaltantes observaron que el torreón suroeste y la fachada oeste habían quedado convertidas en una pila gigantesca de escombros y cenizas. Era el momento de hacer sangrar a los sitiados. Después de la explosión, comenzó un asalto masivo por parte de 4 columnas republicanas (unos 2.500 soldados). Sin embargo, lo que no sabían las tropas gubernamentales es que se dirigían a una trampa mortal provocada por la explosión que ellos mismos habían llevado a cabo. Fue un desastre. La primera columna, la cual pretendía avanzar por el lugar en el que habían hecho explosión las minas, se encontró con que la detonación había creado un gigantesco cráter casi impracticable. Sus vidas estaban sentenciadas ya que, en cuanto intentaron atravesar esta gran abertura, fueron tiroteados a placer desde la parte superior de las ruinas del Alcázar. Tampoco tuvieron demasiada suerte las tropas que trataron de asaltar la zona sureste y oeste del edificio, pues recibieron una ingente cantidad de fuego de fusilería por parte de los defensores. Únicamente las fuerzas que atacaron la fachada norte lograron poner los pies sobre el suelo del Alcázar, pero, ante la falta de refuerzos, terminaron cayendo frente a los sublevados en un sangriento intercambio de balas. Ni siquiera los vehículos blindados pudieron modificar el resultado de la batalla, pues los escombros redujeron drásticamente su capacidad de movimiento. A las pocas horas, una vez que se disipó el humo de la artillería y los fusiles, el panorama era dantesco. Y es que, aunque los defensores habían considerables bajas (aproximadamente 60) el asalto no había conseguido su objetivo. Tras el catastrófico asedio, los republicanos volvieron a su plan original: bombardear con artillería el Alcázar hasta reducirlo a cenizas. Llega Varela No obstante, la situación había tomado ya un rumbo inamovible y, aunque en los días posteriores los republicanos trataron de asaltar el Alcázar, fueron rechazados de nuevo. Finalmente, y después de decidir desviarse a costa de no presionar Madrid, las tropas de Varela llegaron a las inmediaciones de Toledo el día 28 y, para felicidad de los sitiados, liberaron la fortaleza. Mientras, las tropas gubernamentales decidieron retirarse para evitar ser atrapadas entre dos fuegos. Había acabado la batalla por el Alcázar de Toledo, y lo había hecho con más de 90 fallecidos por el bando nacional y una cantidad imposible de cuantificar por parte del ejército gubernamental. Después de la liberación se vivió, al parecer, el último suceso destacado y que aún resuena en el imaginario colectivo. Cuando Varela visitó las ruinas del edificio que había cobijado a los sublevados durante más de 70 días, Moscardó no lo dudó e informó a su superior de la siguiente forma: «Sin novedad en el Alcázar, mi general». Seis preguntas a Francisco Martínez Canales M. P. V.MADRID 1 - Se ha especulado mucho sobre la veracidad de la famosa frase de Moscardó «Sin novedad en el Alcázar, mi general» Bueno, cuando un militar da parte a su superior de cualquier acción siempre dice: «Sin novedad en la compañía» a pesar de que todos sus soldados hayan muerto. A continuación, añade: «La única novedad es que…» y explica lo acontecido. Es decir, es una fórmula que los militares usan para informar de lo que ha sucedido: primero saludan, luego señalan que no hay novedad y, finalmente, dan parte. Así que es muy probable que Moscardó dijera aquello de «Sin novedad en el Alcázar», lo que ocurre es que si se aísla la frase de la conversación y de su contexto adquiere otro significado bien distinto. 2 - ¿Cómo es posible que la República no pudiera tomar el Alcázar a pesar de contar con más equipamiento, vehículos, artillería y soldados? Por una total y absoluta falta de disciplina. El general Riquelme era un soldado curtido del ejército español y un veterano de África, pero estaba mandando unas tropas para las cuales la disciplina era sinónimo de fascismo. El problema fue que la República tenía muchos hombres, pero una gran parte eran milicianos. Era gente que no conocía la organización militar ni la disciplina. De hecho, hubo que esperar hasta que los comunistas crearon el Quinto Regimiento para que la República se diese cuentas de que, sin un ejército disciplinado, era imposible plantar cara al enemigo. Una compañía de la Legión podría haber tomado el Alcázar de Toledo, quizás con un 80% de bajas, pero habrían seguido adelante, mientras que 2.000 milicianos se retiraban en cuanto se enfrentaban a un fuego intenso. 3 – El ejército gubernamental intentó asaltar el Alcázar haciendo uso de todo tipo de ideas inimaginables ¿Cuál es la que más le llamó la atención? Intentaron muchas cosas, los bombardearon, les lanzaron gases, pero uno de los intentos más curiosos lo protagonizaron los bomberos. Al parecer, se trasladaron camiones de bomberos desde Madrid con cisternas cargadas con gasolina para, haciendo uso de las mangueras, «regar» todo el Alcázar e intentar que se incendiara. Sin embargo, al final el plan salió mal y murieron varios bomberos de Madrid. 4 - ¿Podría haber tomado Franco Madrid si no hubiera acudido a salvar a los defensores del Alcázar? Tras hablar con varios expertos en estrategia creo que no tuvo nada que ver. El retraso que supuso la toma de Toledo no influyó a la hora de conquistar Madrid. El ejército de África no tenía fuerza suficiente para meterse en la ciudad ya que sus tácticas no servían en una lucha callejera. Ellos estaban acostumbrados a rodear los puntos que les ofrecían resistencia manteniendo un frente de fuego, y los milicianos ante esta táctica solían retirarse al instante. Una lucha en ciudad es algo bien distinto porque cualquiera puede meterse en una casa y disparar desde allí sin ser visto. De llegar a entrar en Madrid podrían haber sufrido grandes bajas. 5 - ¿Qué motivó a Moscardó a organizar la defensa de Toledo? En aquellos años el ejército estaba politizado, Riquelme, por ejemplo, un veterano militar español del Ejército de África, era comunista porque creía en ello. Hay que ver los sucesos con la perspectiva de la época y en su momento el comunismo era una cosa muy moderna que para muchos ofrecía una solución de futuro, En el lado contrario estaba Moscardó, un oficial más conservador que pensaba que la solución para España no era el caos de partidos políticos que traía la República. Por ello, cuando Moscardó estuvo en Madrid y vio a milicianos armados y que el gobierno ya no tenía el control, se volvió a Toledo y organizó su defensa con la única noticia de que el Ejército de África se había sublevado. Realmente no sabía que posibilidades tenía, simplemente intentó cumplir su deber dentro de los límites que él consideró necesarios. Se podría decir que trató de aguantar todo lo posible en el Alcázar hasta que pasara el tiempo y se viera lo que sucedía. 6 - ¿Qué significado tiene para usted que la República decidiera volar el Alcázar? Es llamativo que un gobierno teóricamente salido de las urnas se reuniera en Consejo de Ministros con su presidente al frente y votaran dinamitar el Alcázar de Toledo, un punto de resistencia que no era realmente una amenaza en la guerra y en el que habitaban multitud de mujeres y niños. Simplemente se podría haber colocado un cinturón sanitario alrededor del Alcázar de Toledo hasta que se les acabara la comida, pero prefirieron bombardearlo debido a que la prensa internacional ya se había hecho eco de la historia y se estaban creando poco a poco unos héroes. Y eso no podía consentirse, querían acabar con esa idea y demostrar su fuerza. Pero que un gobierno, reunido, tomara la decisión de volar un monumento nacional con un montón de mujeres y niños dentro es un golpe muy fuerte. 78 COMENTARIOS IMPRIMIR COMPARTIR 1285 Noticias relacionadas Sangre y cañón. Diez batallas navales que enfrentaron a españoles e ingleses Isabel, las conquistas militares de la Reina más famosa de la pequeña pantalla Así combatieron y dominaron Europa los temibles Tercios españoles Bailén, la batalla donde Napoleón fue cruelmente humillado por el Ejército español

Jan 20th

Andonaegui, el vasco que evitó que Canarias fuese una colonia del Reino Unido

By Alex Gonzalez 2º91 (adm. de usuarios ,perfiles ,foros y secciones .)

Los conflictos que España está dirimiendo con el Reino Unido, siempre con el telón de fondo de la ocupación de Gibraltar que quedó bajo aquella soberanía a partir de 1713, hacen aflorar en la memoria isleña el recuerdo de que hace justo este año la friolera de 274 Canarias, a través de la isla de Gran Canaria, estuvo igualmente a punto de haber quedado, como el Peñón, como territorio británico de ultramar.

José de Andonaegui, el protagonista de aquella gesta, llegó a las Islas el 17 de mayo de 1741 destinado como coronel ingeniero acompañando al comandante general Andrés Bonito de Pignatelli y quedó acuartelado en Tenerife como inspector de milicias, renovando y reformando las Baterías de San Pedro, que iba a servir en lo sucesivo como Cuartel de Ingenieros, y del Rosario, conocida también como la de Nuestra Señora de la Rosa destinada después como Comandancia de Obras de Canarias, construyendo de nueva planta la de Santa Isabel.

 

Acabadas aquellas fortificaciones tinerfeñas, José de Andonaegui pasó como coronel a la isla de Gran Canaria a finales de 1742, y el 14 de diciembre de aquel año casó en Las Palmas con María Nicolasa de Barreda Yebra y Melo, doncella madrileña hija de Diego Manuel de la Barreda Yebra, en aquel momento consejero del rey y Oidor de la Real Audiencia de Canarias, (de ilustre familia de Santillana) y de María Nicolasa de Arellaga y Melo.

 

De este matrimonio consta que fueron sus hijos Gertrudis, monja, y Antonio, nacidos en Las Palmas en 1743 y 1744 y José, que vino al mundo en Buenos Aires en 1747, ingresando los hermanos varones en 1759 en el Real Seminario de Nobles de Madrid, según los datos facilitados por el genealogista Miguel Rodríguez Díaz de Quintana.

La estancia del coronel-ingeniero en la capital grancanaria coincidió con la invasión a la isla de una escuadra inglesa de cinco navíos comanda por el almirante Charles Windham, circunstancia que fue motivo para ser nombrado brigadier de los Ejércitos y hacerse cargo de la gobernación de las Armas de la Isla.

La escuadra británica permaneció los días 17, 18 y 19 de junio de 1743 amagando sin descanso en la bahía de las Isletas, aunque sin poder efectuar el desembarco ni practicar hostilidad alguna por la heroica defensa de los isleños y el papel destacado de nuestro protagonista.

José de Andonaegui informó al Rey Felipe V del comportamiento de las tropas milicianas en la defensa de la Isla destacando la conducta del obispo Juan Francisco Guillén, gracias a cuyo patriótico celo se frenó el intento del abordaje de la escuadra enemiga. El Rey por mediación del marqués de La Ensenada, agradeció por carta el gesto del "singular amor a su real servicio", motivo por el que condecoró a varios oficiales y soldados.

Conviene recordar al respecto que durante la enfermedad del comandante general de las Islas Canarias en aquella época, José Masones de Lima y Sotomayor, tercer marqués de Casa Fuerte, el inspector-ingeniero vizcaíno tuvo que asumir interinamente el mando del Archipiélago y en octubre de 1745 (fallecido que ya había sido Masones y llegado el nuevo comandante Luis Mayoni),

Andonaegui fue enviado a Buenos Aires para hacerse cargo de aquella Gobernación y de la Capitanía General de aquel distrito, destacándose allí como uno de sus mayores logros que bajo su administración comenzaron a explorarse las riquezas del país. Al cesar en el cargo en 1756 regresó a España y se estableció con su familia en Madrid en cuya capital falleció el 3 de septiembre de 1761.

El político y militar español nació en Markina (Vizcaya). Después de su paso por las Islas entre 1741 y 1745 fue gobernador de Buenos Aires entre 1745 y 1756, en que destacó con una política de apoyo a la apertura comercial de aquel país, bajo cuya administración se realizaron expediciones a la Patagonia y se iniciaron las explotaciones de sus riquezas.

Antes de su arribada a aquellas tierras americanas protagonizó en nuestra isla una gesta tenida por heroica de la que se han ocupado en tiempos pasados historiadores como Rumeu, Tarquis, Pinto de la Rosa, Cioranescu y el propio Boletín Eclesiástico de la Diócesis de Canarias al dar cuenta del comportamiento del obispo Guillén en la acción con los ingleses.

Reverdece en la memoria histórica de Canarias el actual conflicto sobre Gibraltar el papel importante que José de Andonaegui protagonizó en las Islas cuando languidecía la primera mitad del siglo XVIII, pues si en La Argentina se le tiene como un personaje de gran relieve, a su paso por Gran Canaria protagonizó unos hechos heroicos en una gesta de la que salió airoso, pues de otra forma las consecuencias hubieran sido irreparables para el archipiélago.

 

Charles Windham visto por el pintor británico Charles Couzens, 1858

Nov 28th

ANECDOTAS LEGIONARIAS 9

By Pascual Sánchez Soler 3º82 (Moderador del cuartel TERLEG 1, Melilla)

 

ANECDOTAS LEGIONARIAS 9

 

 

 

Aquí os pongo algunas anécdotas más:

 

Castellano en 5 segundos

En Alcazarquivir y durante los tensos momentos anteriores a la independencia del Protectorado, un legionario de la VIII Bandera dio conocimiento a sus superiores de que un musulmán le había propuesto la compra de un arma y, si lo deseaba, le prestaría auxilio para que desertase.

 

 

 

Para obtener la mayor información posible y cazar in fraganti al susodicho se preparó un montaje con la participación del legionario y éste aceptó el trato con el moro.

 

Llegado el momento de la entrega del arma y ocultos en las inmediaciones, varios Oficiales y Suboficiales contemplaban la escena hasta que, a una señal, el legionario agarró al elemento no dejándole escapar.

Inmediatamente lo llevaron al acuartelamiento y rápidamente comenzó el interrogatorio y desde ese momento el musulmán contestaba a todas las preguntas con:

 

Musulmán: - ¡¡ana m’an araf!! (no entiendo, no sé...).

 

Se le preguntaba en Sherja y él sigue contestando:

 

Musulmán: - ¡¡ana m’an araf!! ¡¡ana m’an araf!!

 

Y así durante algo más de 1 hora.

 

Entonces alguien en un arrebato de cólera cogió al musulmán y le metió la cabeza en una alberca para animarlo a colaborar... y cuando a los cinco segundos sacó la cabeza del agua, el musulmán soltó en castizo castellano:

 

Musulmán: - ¡¡¡¡Me cago en tu puta madre!!!! ¡¡¡¡que me estás ahogando coño!!!!

 

Y es que hay gente que tiene una increíble facilidad para los idiomas.

 

 

 

Otra de idiomas

La Agrupación Canarias en el conflicto de Bosnia estaba desarrollando una importante labor, que le supuso el reconocimiento de la opinión pública española e internacional.

 

A los legionarios, antes de partir, se les dio un cursillo rápido de inglés, más que nada una serie de frases hechas con las que poder desenvolverse en algunas situaciones con las que se podían topar durante las operaciones de ayuda en territorio Bosnio.

 

Estaba el legionario de turno intentando comunicarse con uno de los bandos contendientes para que le dejaran pasar con el convoy de ayuda a través de uno de los innumerables puntos de control de carreteras, después de un largo, lento y duro viaje por una carretera muy destrozada, en el que además debían estar pendientes de las posibles minas o trampas y de que no los confundieran con uno de los bandos contendientes.

 

Legionario: - ¿Can we come in? We have authorization.

 

Decía el legionario mientras gesticulaba ostensiblemente intentando dar expresividad a su escaso inglés.

 

Tras conseguir la autorización de paso del puesto de control Bosnio:

 

Legionario: - ¿Sabe mi Capitán? Me duelen las manos de tanto hablar inglés.

 

Le espetó a su mando, mientras soltaba las manos para relajarlas, después de haber estado hablando “su inglés” en todos los controles con los que se habían topado durante el viaje.

 

Y es que no todo el mundo tiene facilidad para los idiomas.

 

 

 

Pascual Sánchez Soler

28-11-2016

Nov 15th

¡NECESITAMOS TU AYUDA, COLABORA! HAZTE MIEMBRO DE ESTA FUNDACIÓN

By Alex Gonzalez 2º91 (adm. de usuarios ,perfiles ,foros y secciones .)

,,

Fines de la Fundación

 
 
 

La Fundación "Tercio de Extranjeros" es una entidad sin ánimo de lucro, de ámbito nacional, inscrita en el Registro General de Fundaciones del Ministerio de Cultura y declarada de utilidad pública. 

Los principios de actuación de la Fundación se inspiran en los valores de compañerismo, lealtad, y solidaridad que forman parte de la esencia de las Fuerzas Armadas en general y de La Legión en particular. En virtud de tales principios los fines de la Fundación serán los siguientes:

 

1.- Su finalidad principal, es la promoción social de aquellas personas que habiendo servido en las filas de La Legión, se encuentran en la actualidad en situación de desamparo, desarraigo, sin familia, o simplemente sin techo.

 

2.- El fomento de las actividades educativas, culturales, deportivas al objeto de facilitar la integración social y laboral del personal vinculado con la institución.

 

3.- El fortalecimiento institucional tratando de conservar la memoria histórica de La Legión, testimonial y materialmente, estimulando la investigación de la trayectoria de esta unidad, preservando el testimonio de quienes han servido en la misma a través de los tiempos, y apoyando la consevación de bienes muebles e inmuebles y documentos a ella vinculados.

Al objeto de impulsar los referidos fines generales de la Fundación, la misma: 

 

1.- Promoverá, impulsará o gestionará, directa o indirectamente, Centros de Servivios Sociales y actuaciones puntuales en tal ámbito, dentro de la normativa vigente en las distintas Comunidades Autónomas en las que tales actuaciones se desarrollen.

 

2.- Organizará actos, cursos y actividades para la promoción de la educación, cultura y deporte.

 

3.- Organizará actos, cursos, conferencias, exposiciones y actividades análogas para la difusión de la Historia de La Legión. Reunirá y conservará un fondo documental y material sobre La Legión. Podrá editar y, en su caso, distribuir, publicaciones y materiales sobre La legión.

Empresas colaboradoras

 
 
 

Por una donación de 30 €, tendrás la publicidad de tu Empresa en nuestra página web durante un año. Tan solo tienes que ingresar los 30 € en la cuenta de la Fundación (IBAN ES32-0049-3939-13-2714058640), poniendo en el concepto el nombre de tu Empresa, y rellenar el formulario de alta que figura al final de esta página.

Los datos que se solicitan en el formulario servirán para extenderte el correspondiente Certificado de Donación.

Las donaciones efectuadas a favor de la Fundación "Tercio de Extranjeros", al tratarse de una entidad prevista en la Ley 49/2002, destinadas a la realización y desarrollo de actividades y programas prioritarios de mecenazgo, tendrán derecho a una deducción de la cuota íntegra en la Declaración de la Renta de las Personas Físicas o del Impuesto sobre Sociedades.

 

ctividades realizadas

 
 
 

Para financiar su actividad principal, la Fundación "Tercio de Extranjeros" organiza actos, conciertos, cursos, conferencias, exposiciones y otras actividades análogas para la difusión de la Historia de La Legión. Así mismo, edita, distribuye y publica Libros de temática Legionaria.

En este apartado podrá visualizar algunas de las actividades más recientes realizadas por la Fundación.

 

 

Comida Benéfica en Torrevieja

Organizada por nuestra Delegación en Torrevieja y la Hermandad de AA. CC. Legionarios de la Vega Baja de Alicante, el pasado sábado día 5 de noviembre, se llevó a cabo, en el Hotel Massa Internacional de Torrevieja, una comida a beneficio de nuestras Casas de Acogida, durante la cual, nuestro Presidente hizo entrega a la Asociación Cultural Andaluza de Torrevieja de un cuadro, en agradecimiento a su apoyo y constantes colaboraciones con nuestra Fundación.

Previo a la comida, se celebró una Misa en la Parroquia del Sagrado Corazón de Torrevieja, por los Caídos de La Legión, que fue oficiada por el Capellán del MOE.

 

 

XVII Asadero Benéfico de Confraternización  en

Las Palmas de Gran Canaria

 

 

Organizado por la Delegación de la Fundación en Las Palmas, el pasado sábado día 29 de octubre, se celebró en el Arsenal de Las Palmas (Armada Española), el XVII Asadero Benéfico de Confraternización, a favor de nuestra Fundación.

 

 

Cocido Legionario de Hermandad

Mensualmente, la Fundación "Tercio de Extranjeros" organiza un Cocido Legionario, en el que viejos y jóvenes Legionarios, simpatizantes y colaboradores, compartimos mesa, mantel y un buen plato de garbanzos. Tras el Cocido, brindamos con nuestra tradicional Leche de Pantera y cantamos nuestras Canciones Legionarias.

Nuestro último Cocido Legionario se celebró el pasado día  21 de octubre en la Hermandad de San Miguel, en el Recinto Ferial de Torremolinos.

 

 

Día de la Fiesta Nacional

 

El pasado día 12 de Octubre, Fiesta Nacional de España, nos reunimos en la Casa "General Pallás", para celebrar esta efémeride con nuestros veteranos Legionarios acogidos.

Por la tarde, nuestros veteranos Legionarios, siguieron haciendo familia, visitando al Cabo 1º Scheiffer, en el Asilo Hogar de Nuestra Señora de los Ángeles de Málaga. 

 

 

 

XCVI Aniversario de la Fundación de La Legión

El pasado día 20 de Septiembre, XXVI Aniversario de la Fundación de La Legión, una Comisión de nuestra Fundación, junto a nuestros Legionarios acogidos y una representación de la Hermandad de AA. CC. Legionarios de Torremolinos, se desplazó en autobús desde Málaga a Viator (Almería), para asistir a la Formación con motivo del Aniversario Fundacional que se celebró en la Brigada de La Legión "Rey Alfonso XIII". 

Asimismo, Comisiones de la Fundación, se desplazaron a conmemorar nuestro Aniversario a los otros Acuartelamientos de nuestros Tercios hermanos en Melilla, Ceuta y Ronda.

La víspera del Aniversario, el Presidente de la Fundación y nuestros Legionarios acogidos, visitaron al antiguo Cabo 1º Caballero Legionario Enrique Scheiffer, el cual se encuentra residiendo en el Asilo Hogar de Nuestra Señora de los Ángeles de Málaga, dada su avanzada edad, y por necesitar asistencia que no podría recibir en nuestras Casas de Acogida.

 

III Rastrillo Benéfico

a favor de la Fundación "Tercio de Extranjeros" y

nuestras Casas de Acogida

 

Los pasados días 23 y 24 de julio, se instaló en la Caseta de la Hermandad de San Miguel, en el Recinto Ferial de Torremolinos un Rastrillo Benéfico, a favor de la Fundación "Tercio de Extranjeros" y nuestras Casas de Acogida para veteranos Legionarios.

Colaboraron en esta actividad, la Hermandad de San Miguel Arcángel cediéndonos el local, y nuestra Hermandad de AA. CC. Legionarios de Torremolinos.

 

 

Conferencia "Millán Astray y el Credo Legionario"

El pasado día 17 de junio, en el Salón de Actos de la Real Sociedad Económica Amigos del País de Jaén, se llevó a cabo la Conferencia "Millán Astray y el Credo Legionario", impartida por D. Juan Antonio Díaz Díaz, Coronel de Infantería y Presidente de nuestra Fundación.

La organización del acto, corrió a cargo del Círculo de Amigos de las Fuerzas Armadas, y trás la Conferencia, se llevó a cabo la Presentación de la Fundación "Tercio de Extranjeros" en Jaén.

 

 

Concierto de la Unidad de Música de la

Brigada de La Legión en Puente Genil

El pasado día 10 de junio, se llevó a cabo, en el Auditorio Parque de los Pinos, de Puente Genil, un Concierto de la Unidad de Música de la Brigada de La Legión, y Coro de la Banda de Guerra del Tercio "Alejandro Farnesio" 4º de La Legión a beneficio de nuestra Fundación.

La organización del Concierto, contó con la inestimable colaboración de la Cofradía del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de las Lágrimas, de dicha localidad cordobesa, enmarcándola dentro de los actos en conmemoración de su 450º Aniversario.

Previo al Concierto, la Banda de Guerra del Tercio "Alejandro Farnesio" 4º de La Legión, desfiló desde el lugar designado para el aparcamiento del autobús por las calles de Puente Genil, hasta el Anfiteatro donde se llevó a cabo el Concierto.

 

 

Presentación de la Fundación en Gijón

(Principado de Asturias)

El pasado día 27 de mayo se llevó a cabo, en la Sala Ateneo Jovellanos de Gijón, la presentación de la Fundación "Tercio de Extranjeros" en el Principado de Asturias.

Esta actividad contó con la inestimable colaboración del Regimiento de Infantería Ligera Aerotransportable "Principe" nº 3, de guarnición en Siero, que realizó todas las gestiones para que pudiera llevarse a cabo, y con la Asociación Cultural "Ateneo Jovellanos", que nos cedió el local para la presentación.

En la presentación, nos acompañó una representación de la Hermandad de AA. CC. Legionarios de Asturias, Asociación de Veteranos Paracaidistas de Asturias, y Asociación de Veteranos C.O.E. 72, arropándonos con su presencia en el acto.

 

 

 

       Presentación de la Fundación en Torrevieja

Organizada por la Hermandad de AA.CC. Legionarios Vega Baja de Alicante, el pasado día 9 de abril, se celebró en la sede de dicha Hermandad una comida Legionaria, cuyos beneficios han donado para colaborar con las actividades sociales de nuestra Fundación.

Previo a la comida, a las 13:00 horas, se llevó a cabo la presentación de la Fundación  a los asistentes.

Nuestro agradecimiento al Coronel Alonso Marcili, Presidente de la Hermandad, por sus constantes apoyos a nuestra Fundación, de la que es Miembro Colaborador, y a todos los componentes de la Hermandad, que nos dispensaron una magnífica y cálida acogida.

 

 

Presentación del libro "Legionario en Bosnia 1993"

en Tenerife

El pasado día 1 de marzo, se llevó a cabo, en el Palacio de Almeyda de Santa Cruz de Tenerife, la presentación del libro "Legionario en Bosnia 1993: Quince relatos cortos de una guerra larga".

La presentación, organizada por la Fundación, y con la colaboración del Centro de Historia y Cultura Militar de  Canarias, corrió a cargo del Capitán Caballero legionario D. Miguel Rives Bernadas, autor del libro.

 

Dia del Veterano Legionario y

58º Aniversario del Combate de Edchera

El pasado día 16 de enero, la Fundación organizó, con la colaboración de la Hermandad de AA. CC. Legionarios de Torremolinos, el desplazamiento en autobús para la asistencia  a los actos organizados en la Base Militar Álvarez de Sotomayor, sede de la Brigada de La Legión "Rey Alfonso XIII", para la comemoración del 58º Aniversario del Combate de Edchera y Día del Veterano Legionario.

Desde Málaga, además de nuestros veteranos Legionarios acogidos, se desplazaron a Almería un gran número de miembros de la Hermandad de AA. CC. Legionarios de Torremolinos.

 

ctividades realizadas

 
 
 

Para financiar su actividad principal, la Fundación "Tercio de Extranjeros" organiza actos, conciertos, cursos, conferencias, exposiciones y otras actividades análogas para la difusión de la Historia de La Legión. Así mismo, edita, distribuye y publica Libros de temática Legionaria.

En este apartado podrá visualizar algunas de las actividades más recientes realizadas por la Fundación.

 

 

Comida Benéfica en Torrevieja

Organizada por nuestra Delegación en Torrevieja y la Hermandad de AA. CC. Legionarios de la Vega Baja de Alicante, el pasado sábado día 5 de noviembre, se llevó a cabo, en el Hotel Massa Internacional de Torrevieja, una comida a beneficio de nuestras Casas de Acogida, durante la cual, nuestro Presidente hizo entrega a la Asociación Cultural Andaluza de Torrevieja de un cuadro, en agradecimiento a su apoyo y constantes colaboraciones con nuestra Fundación.

Previo a la comida, se celebró una Misa en la Parroquia del Sagrado Corazón de Torrevieja, por los Caídos de La Legión, que fue oficiada por el Capellán del MOE.

 

 

XVII Asadero Benéfico de Confraternización  en

Las Palmas de Gran Canaria

 

 

Organizado por la Delegación de la Fundación en Las Palmas, el pasado sábado día 29 de octubre, se celebró en el Arsenal de Las Palmas (Armada Española), el XVII Asadero Benéfico de Confraternización, a favor de nuestra Fundación.

 

 

Cocido Legionario de Hermandad

Mensualmente, la Fundación "Tercio de Extranjeros" organiza un Cocido Legionario, en el que viejos y jóvenes Legionarios, simpatizantes y colaboradores, compartimos mesa, mantel y un buen plato de garbanzos. Tras el Cocido, brindamos con nuestra tradicional Leche de Pantera y cantamos nuestras Canciones Legionarias.

Nuestro último Cocido Legionario se celebró el pasado día  21 de octubre en la Hermandad de San Miguel, en el Recinto Ferial de Torremolinos.

 

 

Día de la Fiesta Nacional

 

El pasado día 12 de Octubre, Fiesta Nacional de España, nos reunimos en la Casa "General Pallás", para celebrar esta efémeride con nuestros veteranos Legionarios acogidos.

Por la tarde, nuestros veteranos Legionarios, siguieron haciendo familia, visitando al Cabo 1º Scheiffer, en el Asilo Hogar de Nuestra Señora de los Ángeles de Málaga. 

 

 

 

XCVI Aniversario de la Fundación de La Legión

El pasado día 20 de Septiembre, XXVI Aniversario de la Fundación de La Legión, una Comisión de nuestra Fundación, junto a nuestros Legionarios acogidos y una representación de la Hermandad de AA. CC. Legionarios de Torremolinos, se desplazó en autobús desde Málaga a Viator (Almería), para asistir a la Formación con motivo del Aniversario Fundacional que se celebró en la Brigada de La Legión "Rey Alfonso XIII". 

Asimismo, Comisiones de la Fundación, se desplazaron a conmemorar nuestro Aniversario a los otros Acuartelamientos de nuestros Tercios hermanos en Melilla, Ceuta y Ronda.

La víspera del Aniversario, el Presidente de la Fundación y nuestros Legionarios acogidos, visitaron al antiguo Cabo 1º Caballero Legionario Enrique Scheiffer, el cual se encuentra residiendo en el Asilo Hogar de Nuestra Señora de los Ángeles de Málaga, dada su avanzada edad, y por necesitar asistencia que no podría recibir en nuestras Casas de Acogida.

 

III Rastrillo Benéfico

a favor de la Fundación "Tercio de Extranjeros" y

nuestras Casas de Acogida


 

Los pasados días 23 y 24 de julio, se instaló en la Caseta de la Hermandad de San Miguel, en el Recinto Ferial de Torremolinos un Rastrillo Benéfico, a favor de la Fundación "Tercio de Extranjeros" y nuestras Casas de Acogida para veteranos Legionarios.

Colaboraron en esta actividad, la Hermandad de San Miguel Arcángel cediéndonos el local, y nuestra Hermandad de AA. CC. Legionarios de Torremolinos.

 

 

Conferencia "Millán Astray y el Credo Legionario"

El pasado día 17 de junio, en el Salón de Actos de la Real Sociedad Económica Amigos del País de Jaén, se llevó a cabo la Conferencia "Millán Astray y el Credo Legionario", impartida por D. Juan Antonio Díaz Díaz, Coronel de Infantería y Presidente de nuestra Fundación.

La organización del acto, corrió a cargo del Círculo de Amigos de las Fuerzas Armadas, y trás la Conferencia, se llevó a cabo la Presentación de la Fundación "Tercio de Extranjeros" en Jaén.

 

 

Concierto de la Unidad de Música de la

Brigada de La Legión en Puente Genil

El pasado día 10 de junio, se llevó a cabo, en el Auditorio Parque de los Pinos, de Puente Genil, un Concierto de la Unidad de Música de la Brigada de La Legión, y Coro de la Banda de Guerra del Tercio "Alejandro Farnesio" 4º de La Legión a beneficio de nuestra Fundación.

La organización del Concierto, contó con la inestimable colaboración de la Cofradía del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de las Lágrimas, de dicha localidad cordobesa, enmarcándola dentro de los actos en conmemoración de su 450º Aniversario.

Previo al Concierto, la Banda de Guerra del Tercio "Alejandro Farnesio" 4º de La Legión, desfiló desde el lugar designado para el aparcamiento del autobús por las calles de Puente Genil, hasta el Anfiteatro donde se llevó a cabo el Concierto.

 

 

Presentación de la Fundación en Gijón

(Principado de Asturias)

El pasado día 27 de mayo se llevó a cabo, en la Sala Ateneo Jovellanos de Gijón, la presentación de la Fundación "Tercio de Extranjeros" en el Principado de Asturias.

Esta actividad contó con la inestimable colaboración del Regimiento de Infantería Ligera Aerotransportable "Principe" nº 3, de guarnición en Siero, que realizó todas las gestiones para que pudiera llevarse a cabo, y con la Asociación Cultural "Ateneo Jovellanos", que nos cedió el local para la presentación.

En la presentación, nos acompañó una representación de la Hermandad de AA. CC. Legionarios de Asturias, Asociación de Veteranos Paracaidistas de Asturias, y Asociación de Veteranos C.O.E. 72, arropándonos con su presencia en el acto.

 

 

 

       Presentación de la Fundación en Torrevieja

Organizada por la Hermandad de AA.CC. Legionarios Vega Baja de Alicante, el pasado día 9 de abril, se celebró en la sede de dicha Hermandad una comida Legionaria, cuyos beneficios han donado para colaborar con las actividades sociales de nuestra Fundación.

Previo a la comida, a las 13:00 horas, se llevó a cabo la presentación de la Fundación  a los asistentes.

Nuestro agradecimiento al Coronel Alonso Marcili, Presidente de la Hermandad, por sus constantes apoyos a nuestra Fundación, de la que es Miembro Colaborador, y a todos los componentes de la Hermandad, que nos dispensaron una magnífica y cálida acogida.

 

 

Presentación del libro "Legionario en Bosnia 1993"

en Tenerife

El pasado día 1 de marzo, se llevó a cabo, en el Palacio de Almeyda de Santa Cruz de Tenerife, la presentación del libro "Legionario en Bosnia 1993: Quince relatos cortos de una guerra larga".

La presentación, organizada por la Fundación, y con la colaboración del Centro de Historia y Cultura Militar de  Canarias, corrió a cargo del Capitán Caballero legionario D. Miguel Rives Bernadas, autor del libro.

 

Dia del Veterano Legionario y

58º Aniversario del Combate de Edchera

El pasado día 16 de enero, la Fundación organizó, con la colaboración de la Hermandad de AA. CC. Legionarios de Torremolinos, el desplazamiento en autobús para la asistencia  a los actos organizados en la Base Militar Álvarez de Sotomayor, sede de la Brigada de La Legión "Rey Alfonso XIII", para la comemoración del 58º Aniversario del Combate de Edchera y Día del Veterano Legionario.

Desde Málaga, además de nuestros veteranos Legionarios acogidos, se desplazaron a Almería un gran número de miembros de la Hermandad de AA. CC. Legionarios de Torremolinos.

 
Nov 9th

EL HERALDO DEL PASADO 1

By Pascual Sánchez Soler 3º82 (Moderador del cuartel TERLEG 1, Melilla)

 

EL HERALDO DEL PASADO

 

NUMERO 1

AÑO I

9 DE NOVIEMBRE DE 2016

 

Hoy 9 de Noviembre de 2016 se presenta a la sociedad española este nuevo periódico que ira informando de los acontecimientos, batallas y hechos que ocurrieron en nuestro pasado, sobre todo aquéllos hechos que la publicidad anglosajona a ninguneado a lo largo de la historia, y que en gran parte desconoce actualmente la población española, las derrotas ya nos las han recalcado a lo largo de la historia, aquí vamos a narrar esas victorias de las que nos deberíamos sentir orgullosos y que repito han sido ninguneadas por la publicidad antiespañola y anglosajona.

 

AÑO 1780, REINADO DE CARLOS III.

 

*EL ALMIRANTE DON LUIS DE CORDOVA Y CORDOVA

 

CAPTURA UN CONVOY BRITANICO.

 

De nuestro corresponsal en Madrid, Armando Bronca Segura.

 

Fuentes fidedignas del Gabinete del Ministro Floridablanca en Madrid informan de la llegada de un correo urgente procedente del Reino Unido, enviado por miembros del espionaje español en dicha nación, en el mensaje se informa al Ministro que hacia el verano partirá un convoy desde el Reino Unido de al menos 50 mercantes armados acompañados de escolta con destino a las colonias Británicas de Norteamérica con tropas, vituallas, material militar de toda índole y pertrechos de todo tipo, con el fin de fortalecer la hegemonía Británica en la zona y acabar con la sublevación de estas 13 colonias.

 

Tras la recepción del mensaje el Ministro Floridablanca ha enviado un correo urgente al Almirante Don Luis de Córdova y Córdova, que esta destacado en el estrecho de Gibraltar, al mando de una flota de 27 navíos de línea, varias fragatas y 9 buques aliados franceses, informándole del mensaje recibido y ordenándole tome las disposiciones pertinentes para que dicho convoy no llegue a su destino y sea capturado, si se puede, o hundido en su defecto.

 

 

 

De nuestro corresponsal en la flota destacada en el estrecho, Juan Chanquete Sáez.

 

Tras la recepción del Almirante Don Luis de Córdova de un mensaje urgente procedente de Madrid, al parecer del Ministro Floridablanca, hemos dejado de patrullar en el estrecho y nos dirigimos hacia el Océano Atlántico, el almirante ha reunido a todos los capitanes y les ha informado de la situación, así mismo les ha dado las ordenes pertinentes para proceder con la actuación que se ha de llevar a cabo para cumplir las órdenes recibidas del Ministro desde Madrid.

 

Las disposiciones tomadas han sido, disponer inmediatamente a toda la flota en orden de combate y adentrarse en el Atlántico para intentar localizar al convoy enemigo, para ello se envían varias fragatas de exploración para batir una amplia zona del océano.

 

 

 

De nuestro corresponsal en la flota de D. Luis de Córdova, Juan Chanquete Sáez.

 

Como resultado del operativo dispuesto por el Almirante D. Luis de Córdova y tras varios días de patrullar el océano infructuosamente, hoy día 9 de agosto de 1780, una de las fragatas de exploración ha informado al buque insignia del Almirante de la presencia de un gran número de velas en el horizonte, que navegan a unas 60 millas al oeste del Cabo de San Vicente.

 

El Almirante D. Luis de Córdova, ordena inmediatamente el ataque, las rápidas fragatas son las primeras en lanzarse al ataque, seguidas por los potentes y poderosos navíos de línea.

 

La flota británica ha sido sorprendida en el peor momento, se han dado de bruces con aquello que querían evitar a toda costa.

 

El Comandante británico de la escolta, al percatarse de la situación se ha dado a la fuga con toda la escolta, 3 navíos de línea y varias fragatas, abandonando a su suerte el convoy de sus compatriotas.

 

Al observar que la escolta británica se da a la fuga, el Almirante da la orden de caza general a sus capitanes, y abrir fuego contra todo navío que no se avenga a la rendición. Comienza así una desordenada e implacable persecución, en la que los buques españoles van seleccionando y capturando presas según su propio criterio.

 

Tras varias escaramuzas en que fueron hundidos varios navíos británicos, que se negaron a rendirse y abrieron fuego contra los navíos españoles, poco a poco, empezaron a rendirse el resto de las naves, aunque iban potentemente armadas poco podían hacer frente a la poderosa escuadra de navíos españoles, la caza se prolongó hasta casi la madrugada.

 

 

 

De nuestro corresponsal en la flota de D. Luis de Córdova, Juan Chanquete Sáez.

 

Tras unas pocas horas de descanso en la camareta que me habían asignado, al salir a cubierta, hoy 10 de agosto de 1780, el espectáculo que se abría a mis ojos ha sido impresionante, hacia donde miraban mis ojos solo veía naves y más naves, todo eran naves, me he quedado mudo de asombro y no he sabido reaccionar, en cuanto he podido volver en mi de este espectáculo que se abría ante mis ojos he intentado contar las naves que habían a  nuestro alrededor, he calculado unas 100 aproximadamente, rápidamente he acudido para ver si me podía informar el Capitán de la nave en la que voy, del total de las naves apresadas, me ha dicho que se han capturado unos 50 navíos británicos, pero que no está seguro, pues aún no ha recibido información del buque insignia.

 

He pedido ser trasladado en un chinchorro al buque insignia del Almirante, para poder recibir información de primera mano.

 

Ya a bordo del buque insignia, me han facilitado el número total de presas, han sido 52 navíos británicos los capturados.

 

El Almirante ha ordenado a sus capitanes agrupar la flota y las presas para conducirlas al puerto de Cádiz.

 

Por las señales que se reciben de los capitanes que inspeccionan la carga de los navíos capturados, el Almirante ha comenzado a percatarse de la magnitud, importancia y valor de la gesta realizada, y que de seguro repercutirá en un futuro inmediato.

 

 

 

De nuestro corresponsal en Cádiz, Jesus Santos Flores.

 

Ha llegado a Cádiz la flota de D. Luis de Córdova, como informo el barco correo que llego ayer y que informaba de la llegada de la flota con las capturas realizadas a los británicos. Desde primera hora de la mañana he estado apostado en las inmediaciones del puerto para presenciar la llegada de la flota al puerto, cuando ha comenzado a amanecer me he acercado para presenciar más de cerca la entrada en el puerto de los barcos y poder contarlos, pero solo ha entrado el buque insignia de la flota, el resto ha anclado en la bahía de Cádiz, es tal el número de barcos, que las instalaciones portuarias se han quedado pequeñas, en cuanto ha corrido la voz miles de gaditanos se han personado en las inmediaciones para contemplar el magnífico espectáculo de ver la bahía abarrotada de barcos.

 

Cuando al fin ha atracado el buque insignia de D. Luis de Córdova, este se ha dirigido a la Capitanía para entregar el informe al Rey de la acción realizada, los gaditanos al verlo han comenzado a vitorearlo y aclamarlo en masa.

 

 

 

De nuestro corresponsal en Cádiz, Jesus Santos Flores.

 

Informa la Capitanía de Cádiz que el número de barcos apresados es de 52, de ellos 36 son fragatas, 10 son bergantines y 6 son paquebotes. Algunos de los barcos capturados, los que sean más aptos para el combate, tras algunas remodelaciones pasaran a prestar servicio en la Real Armada, así el Helbrech de 30 cañones, pasara a ser el Santa Balbina de 34 cañones, el Royal George de 28 cañones, pasara a ser el Real Jorge de 30 cañones, el Monstraut de 28 cañones, pasara a ser el Santa Bibiana de 34 cañones, el Geofrey de 28 cañones, pasara a ser el Santa Paula de 34 cañones, y el Gaton de 28 cañones, pasara a ser el Colon de 30 cañones.

 

Así mismo informa de que se han capturado un total de 2.943 prisioneros, de ellos 1.357 oficiales y soldados pertenecientes a regimientos que pasaban a ultramar, 1.350 hombres de las tripulaciones y 286 pasajeros. Entre el material capturado hay uniformes y equipación para abastecer a 12 regimientos, gran cantidad de provisiones y efectos navales, el valor de los bienes materiales se ha calculado en 600.000 libras esterlinas, también se han capturado 80.000 mosquetes, 3.000 barriles de pólvora, la ingente suma de 1.000.000 libras esterlinas en lingotes y monedas de oro.

 

Estas pérdidas suponen un duro golpe para la Corona Británica.

 

 

 

De nuestro corresponsal en la embajada de Londres, Juan Mestre Duran.

 

Según ha informado el embajador español la magnitud de las perdidas en, según los británicos, ”Action of 9 August 1780”, ha supuesto el desplome de la bolsa de Londres y ha perjudicado seriamente las finanzas británicas, suponiendo la mayor pérdida logística y naval sufrida en su historia.

 

 

 

Pascual Sánchez Soler

 

9-11-2016

 

Oct 30th

ANECDOTAS LEGIONARIAS 8

By Pascual Sánchez Soler 3º82 (Moderador del cuartel TERLEG 1, Melilla)

 

ANECDOTAS LEGIONARIAS 8

 

 

 

Aquí os pongo un par de anécdotas más:

 


La increíble historia del Cabo Anfiloquio González.

Ocurre durante la Guerra Civil Española, cuando se combatía en el frente de Durango. Un cabo al mando de su pelotón se prepara para realizar el asalto definitivo contra una posición enemiga que les estaba haciendo picadillo.

Cuando reciben la orden, el cabo González al frente de sus hombres, abandonan la seguridad de su trinchera y avanzan por campo abierto en medio de una lluvia de fuego. De pronto, una bomba enemiga explota demasiado cerca provocando la muerte de varios hombres y arrancando de cuajo un brazo al cabo. Los hombres del pelotón que aún siguen enteros, paralizados por el shock de la explosión y la escabechina que les han hecho, se quedan parados en tierra de nadie y al descubierto ante el fuego enemigo.

Es entonces cuando Anfiloquio (que así era el nombre de pila del cabo) dándose cuenta del terrible peligro que corrían sus hombres, se pone en pie, recoge con la mano que le queda el brazo perdido y ondeándolo sobre su cabeza como si fuera una bandera arenga a su pelotón gritando:

Cabo Anfiloquio: -¡Adelante muchachos! ¡Qué esto no es nada!

Con un par. Ni que decir tiene que terminaron conquistando la posición enemiga y que el cabo sobrevivió a duras penas a causa de la perdida de sangre por la amputación del brazo de forma tan violenta.

Increíble ¿Verdad?. Pues al parecer, la historia es totalmente cierta.
Aparece en el diario ABC del 17 de Mayo de 1942 donde se da cuenta del heroico gesto del cabo Anfiloquio González.

 

 

 

El cabo telefonista?

 

Contaba el General Maciá Serrano como durante el avance por Andalucía en la Guerra Civil, un Cabo de la Legión, que al parecer hacía la guerra por su cuenta, se metió en un pueblo ocupado por el enemigo y se fue directamente al Ayuntamiento.

 

Desorientado al moverse por dentro del edificio, vino a dar con la centralita de teléfonos.

 

Al ver en el cuadro que se encendían y apagaban unas lucecitas y sonaban unos timbres, la pícara curiosidad le llevó a ponerse los auriculares y oír las conversaciones.

Desconocido: -¡Oiga! ¡oiga! ¡urgente! ¡póngame con el gobernador!.

Al Cabo le hizo gracia y enchufó la clavija donde buenamente le pareció. Al momento sonaba un endemoniado ruido. Tranquilamente la sacó de allí y la enchufó en otro lado. La cosa fue a peor. Empezó a sonar un timbre con tal potencia que parecía que los bomberos estaban por llegar. En tanto en el auricular no cesaba de clamar.

Desconocido: -¡Oiga! ¡urgente! ¡con el gobernador civil! ¡urgente!

El Cabo legionario empezó a enchufar donde buenamente le parecía y cada vez peor, hasta que oyó por el auricular.

Desconocido: -"¿Tiene usted miedo? no acierta a darme esa comunicación"
Cabo legionario: -¿Miedo yo? pero hombre, ¡si soy un Cabo de la Legión!.

Fueron tan fulminantes estas palabras que cuando a los pocos minutos entraba la Bandera, el pueblo se rindió sin un solo tiro, pensando que la Legión ya se encontraba dentro ocupando los principales edificios públicos.

 

 

 

Pascual Sánchez Soler

 

30-10-2016


Oct 23rd

EE.UU. Resucíta al B-52. Portará misiles guiados por Laser.

By Julio Tuñón Osoro 2º78

 

Con la modernización, estos aviones, los B-52 de los años 1960 serán capaces de portar armas caracteristicas para cazas y hacer frente a los sistemas de defensa antiaérea.

Los bombarderos B-52 de la Fuerza Aérea de los EE.UU., que fueron desarrollados en la década de 1960, en la actualidad han sido modernizados con avanzados sistemas de comunicación, aviónica y armamento, infórma la revista The National Interesent.

El B-52 solo era capaz de portar armas inteligentes en sus soportes externos, mientras que su bodega de carga solo llevaba bombas convencionales, nucleares, y algunos misiles de crucero,sim embargo, con la modernización será capaz de llevar misiles aire-aire, minidrones y proporcionar potencia de fuego adicional a los cazas furtivos de quinta generación con el F-35 y F-22.

Además contará con capacidad de guerra electrónica y contramedidas diseñadas para frustar las defensas antiaéreas enemigas. El programa de modernización contará con una financiación de unos 71.000 millones de dolares que saldrían del presupuesto militar destinado para el próximo año.

El primer prográma de remodelación está previsto que finalice en el  2017, y su bodega, entre otras armas, será capaz de transportar misiles  guiados por láser que utilizan los aviones de combate, mientras que en la segunda parte, que finalizará en el año 2022, integrará armas de última generación.

 

Fuente:  news-hl-om-newsrep.net