Pues sí. Ya hemos llegado a los 10.000.
By Marcel (Administrador)Aun recuerdo aquella llamada de Fernando una tarde de viernes , de hace ya algún tiempo y en la que me propuso una idea que tenía en mente basada en un proyecto que por aquel entonces ya teníamos en marcha por otros lares. Lo que me proponía con su llamada era una idea potencialmente arriesgada por ser innovadora pero en la que creímos desde el primer momento y en la que, desde luego, no escatimaríamos trabajo, empeño e ilusión. De lo que no tenía duda era de la capacidad técnica de Fernando para llevar a cabo aquello que teníamos pensado y articularlo en la pantalla de un ordenador. De eso estaba, como lo estoy hoy, segurísimo.
No fue fácil empezar, más bien todo lo contrario, ello nos costaba muchas horas de trabajo, no pocos contratiempos y muchas ganas por parte de algunos de desmerecer y querer derribar este proyecto movidos por una envidia tan infantil como corrosiva. Pero poco se esperaban la inmediata puesta en marcha y el arranque de www.amigosdelamili.com y menos aun de la manera en que lo hizo, es decir, con un formato puntero, enmarcado en una red social y con diferentes apartados como los Foros, los artículos propios, el chat, las secciones audiovisuales, etc.… En definitiva una web pionera cuyo objetivo último era facilitar el reencuentro entre aquellos compañeros que hicimos el Servicio Militar Obligatorio y sin ningún ánimo de lucro.
Y así ha sido. Hoy www.amigosdelamili.com es una web de referencia y, según los últimos datos que poseemos, líder en el ámbito militar, con 10.000 usuarios registrados, 31.000 documentos audiovisuales y con más de 22.000 visitas diarias lo cual es un hito en este tipo de páginas. Por ello necesitábamos incorporar al staff nuevos moderadores. Los fichajes de Javier, instructor de los Foros e infatigable actualizador de datos y de José Luis, asturiano de los buenos e implacable en el control y edición de perfiles, fueron sin duda un gran acierto. Se incorporaron a este equipo y con su inestimable labor y apoyo han ayudado a encumbrar, más aun si cabe, nuestro proyecto. Sin embargo, y en esto estamos de acuerdo todo el equipo de Administración, ello no habría sido posible sin nuestros miembros, sin vosotros, ya que sois el alma y el corazón de esta página. No quiero nombrar a nadie en particular por qué, sin duda, olvidaría algún nombre y ello sería imperdonable, pero una vez más os doy las gracias por compartir con nosotros esos recuerdos imborrables de, nuestra ya lejana , “mili” y por supuesto un cariñoso recuerdo a aquellos que ya nos han dejado pero que fueron y siguen siendo parte de esto. Gracias de corazón a todos y a por los 20.000 compañeros.
Círculo cerrado
By Marcel (Administrador)Destrucción y odio entre vecinos de toda la vida". Así recuerda el teniente coronel Pedro Belmonte, de la Brigada de Caballería Castillejos II (BRCII), el panorama bosnio hace 20 años, cuando la unidad aragonesa, a la que luego se unirían otras como la AALOG 41 o Pontoneros, llegó al país. Para el Ejército español moderno era el debut internacional, una "escuela de misiones" de cara a Kosovo, Afganistán o Irak. Un examen pasado con nota, en un territorio devastado por un conflicto de raíces profundas pero de mecha rápida.
Con la muerte de Tito, el estado multiétnico y artificial creado tras la Segunda Guerra Mundial perdía cohesión. Los serbios, con Milosevic a la cabeza, eran reticentes a perder el liderazgo ante los independentismos bosnios y croatas. Los bandos se radicalizaron, agitando diferencias religiosas e incluso "cambiando el idioma" para diferenciarse. Tras un conato en 1991, con el autoproclamado estado de Bosnia Herzegovina, los serbios vieron la excusa para comenzar la última guerra civil europea.
Es un aspecto que destacan los militares de Castillejos, como el comandante Luis Joven o el capitán Julio Vizoso. "La relación con la población era más fácil, quizá porque tenías un vínculo cultural europeo. Pero te da escalofríos ver así a un país que antes era parecido España".
Cuando llegaron los españoles --en primer lugar la Legión--, bajo el paraguas de la ONU, aún quedaban tres años de guerra. Un periodo en el que tuvieron que limitarse a escoltar los convoyes humanitarios y proteger a detenidos y civiles, sin poder intervenir salvo por autodefensa. El hoy capitán Vizoso estaba al mando de un pelotón de escolta de convoyes por el pasillo de la muerte de Croacia a Sarajevo. Un camino en el que igual "te tenías que pegar horas esperando en un check-point de algún ejército, mientras hacían algo que no querían que vieras". Por aquel entonces solo se sospechaba la limpieza étnica.
Toda precaución era poca. "En el derruido bulevar de Mostar, una calle como el paseo de Calatayud, se disparaban de un lado a otro. Incluso más tarde no querían arreglarlo para no verse", cuenta el brigada Ibáñez.
IMPROVISACIÓN Los militares españoles aprendieron a improvisar puestos en cuarteles del antiguo ejército yugoslavo --los serbios que los abandonaban aplicaban la técnica de Atila--, campos de fútbol, campings o fábricas. "Las misiones siguen siendo duras, pero con las instalaciones actuales casi da risa que algunos se quejen de las condiciones", ironiza el comandante Joven, recordando "meses durmiendo en sacos y literas". Aunque también había momentos buenos, como San Paqueto --la llegada del correo--, tomarse una pizza o atreverse con la comida local, como el cordero.
Desde 1995, con los acuerdos de paz de Dayton, tocaba arremangarse y comenzar a terciar en la pacificación y desmilitarizacion del país, primero bajo mandato de la OTAN y luego de la UE. Un plan por fases, como resume el teniente coronel Belmonte. "Se establecieron unas medias de confianza. Los ejércitos en conflicto declaraban sus posiciones y armas, y se estableció un pasillo de seguridad. Se puso una fecha para volver a los cuarteles desde el frente y permanecer allí".
Fueron años de duro trabajo hasta pacificar y abandonar el país, en el 2010. Más aún con la experiencia de constituir un batallón hispanofrancés. Según el comandante Joven, la misión "ayudó a perder complejos. Al desplegar con fuerzas internacionales, ves que estás al nivel".
CARÁCTER Mientras serbios y bosnios se iban autocontrolando con sus fuerzas de seguridad, los soldados de la Castillejos iban tirando de carácter para ganarse a la población. "Era un equilibrio complicado, tenías que llevar a cabo proyectos civiles (reconstruir escuelas, puentes...) con todas las etnias, no discriminar".
Mientras, realizaban campañas informativas sobre el peligro de las minas o los blindados y terciaban ante la tensión, recuerda Ibáñez. "Un teniente serbio cuyo puesto había que inspeccionar se puso muy nervioso ante las órdenes de dos soldados estadounidenses. Al llegar, les convencimos para que salieran, le tranquilizamos e inspeccionamos el puesto. Los españoles tenemos mucha empatía", señala el brigada.
Fruto de ello surgieron de hecho algunos matrimonios, pero fueron más importantes las relaciones con los soldados y la población civil. "Aprendías algo de su idioma, pero realmente ellos sabían mucho español por las telenovelas", recuerdan. Veinte años de trabajo han conseguido que, hoy, los serbios cooperen en misiones internacionales.
http://www.elperiodicodearagon.com/noti ... 54629.html
Las 5 razones para retirarse del Líbano (cuanto antes)
By Marcel (Administrador)
CONTEXTO: Tras la guerra entre Israel e Hizbolá en el verano de
2006, el Consejo de Seguridad de la ONU decidió incrementar la
misión UNIFIL, que data del año 1978. España, con José Antonio
Alonso como ministro, se comprometió desde el principio con un
millar de efectivos. Parecía ser la contrapartida de Zapatero a
la comunidad internacional por la abrupta salida de Irak. Era
todavía época de "boom" económico. Casis seis años después... ¿es
necesario continuar en la misión?
1. LA MILITAR: Nos lo confesó un alto mando militar español al
grupo de periodistas que hicimos la última visita de turno al
Líbano con el ministro Pedro Morenés en enero. “La misión se
podría empezar a adelgazar. La vigilancia que se hace ahora se
puede hacer con menos militares”. Más claro, imposible.
2. LA ECONÓMICA: España prevé gastar en 2012 unos 173,8 millones
de euros frente a los 170,5 millones del pasado año. Con la
estrechez presupuestaria existente, sería mejor destinar esta
partida a capacidades prioritarias. España, con una inversión del
0,59% del PIB en Defensa, no puede estar desplegada en
Afganistán, Yibuti, océano Índico, Uganda y Líbano. Por cierto,
el aumento de la partida para este año (3,3 millones), hace
prever, al menos, una retirada parcial: más dinero para
logística. Es hora de que otros países asuman
responsabilidades.
3. LA POLÍTICA: España es el cuarto país contribuyente en número
de militares con unos 1.075 efectivos, tras Italia (1.810),
Indonesia (1.456) y Francia (1.303). Por cierto, Nepal es el
quinto con unos 1.020 efectivos. Ni EE.UU. ni Reino Unido
participan. Con estos compañeros de “viaje” (algunos de los
cuales lanzan velados ataques a nuestra situación económica)…
¿qué rédito político internacional espera sacar España en una
misión de la ONU? Que se nos expliquen claramente si existen.
Desengañémonos, más allá del buenismo, las misiones
internacionales son ante todo instrumentos de política
exterior.
4. LA GEOGRÁFICA: ISRAEL-SIRIA-IRÁN: ¿Alguien cree que si Israel
e Hizbolá no vuelven a la gresca se debe a que hay 12.000
soldados desplegados en el sur del país? Oriente Próximo ha sido
siempre un polvorín y "el país del Cedro" su paradigma de
complejidad. La “guerra civil” de facto en Siria, histórico
influyente en Beirut, añade más inestabilidad si cabe a las
fronteras. El programa nuclear iraní, principal preocupación de
Tel Aviv, añade más incertidumbre. Israel no tomará ninguna
decisión (respecto a Hizbolá tampoco) hasta pasadas las
elecciones estadounidenses. En unos meses España corre el riesgo
de quedar empantanada en un conflicto para el que no ha sido
requerida.
5. LA MISIÓN ESTÁ CUMPLIDA: España debe estar orgullosa por la
profesionalidad y labor de sus militares en Líbano. Aunque con
tensión creciente en la zona y alguna que otra escaramuza, las
hostilidades abiertas cesaron. No podemos estar en Líbano toda la
vida (como en Afganistán o cualquier otro escenario de
conflicto). Queda por ver cuán robusta y frágil es la situación
si finalmente la situación estalla en Siria. Entre las
actividades de cooperación cívico-militar que llevan a cabo
nuestros soldados se encuentran el desminado, clases de español o
apoyo sanitario a la población. Sin duda, la misión para la que
se nos requirió en 2006 está cumplida. Ahora hace falta una
retirada consensuada y acordada con los aliados (Francia e
Italia, principalmente).
http://www.abc.es/blogs/tierra-mar-aire ... -12113.asp
El error de la OTAN en Afganistán.
By Marcel (Administrador)Casi diez años de misión, numerosas bajas mortales, alto coste económico. Las opiniones públicas de países como Alemania, Estados Unidos, Francia e incluso España, empezaban a hartarse del desgaste económico y humano que estaba suponiendo la guerra en Afganistán.
Pero ahora, la OTAN se ha dado cuenta del error cometido y quiere subsanarlo a toda costa. Quiere dejar claro a los afganos que no los dejarán abandonados a su suerte cuando finalice la operación estrictamente militar, lo que ocurrirá, previsiblemente, en el año 2014. Desde que en noviembre de 2010 se anunció que en 2014 finalizaría la misión en Afganistán (anuncio que se hizo oficial en la Cumbre de la OTAN de Lisboa), el número de bajas aumentó considerablemente. La batalla por los 'corazones y las mentes' (base de la nueva estrategia de la OTAN) la estaban ganando los talibanes, quienes intensificaron sus ataques contra las tropas multinacionales.
No se hizo caso en aquel momento de las advertencias realizadas por el entonces (ya fallecido) enviado especial de Estados Unidos para Afganistán y Pakistán, Richard Holbrooke, quien aseguró en el verano de 2010 que "hablar de repliegue era contraproducente". Pesaban más entonces las razones políticas que las puramente operativas e, incluso, humanitarias. Los afganos pensaron que se iban a quedar solos y la insurgencia talibán aprovechó esa baza para obtener una ventaja táctica que ahora la OTAN quiere recuperar, y así se lo han confirmado a Atenea Digital fuentes de la propia organización: "La población debe tener claro que nos quedaremos en Afganistán; y nos quedaremos, pero con matices y con muchas menos tropas".
«Cualquiera puede ser enemigo»
By Marcel (Administrador)
Cinco y veinte de la mañana. El equipo de zapadores de la Legión
amanece en su tienda de campaña del puesto de combate Hernán
Cortés del valle de Darrah i Bum, la posición más avanzada de
España en Afganistán. Es día de convoy y ellos son los primeros
en salir para limpiar la carretera de posibles artefactos
explosivos improvisados. En el contenedor que hace las veces de
cocina suena un «reggaetón» que versionea el clásico «Vamos a la
playa». Los soldados esperan en fila su turno y desayunan
cereales y zumo. Aún no ha amanecido. Los fogonazos de los
mecheros iluminan las caras con el primer cigarro del día. En el
puesto de mando el capitán Francisco Bernal ultima los detalles
de las operaciones.
Un día más saldrá con sus hombres a patrullar por Kharie Qalan
junto a los soldados del Ejército nacional afgano. En pocos días
los afganos se harán cargo del puesto de combate porque los
españoles concentrarán sus fuerzas en Muqur, 26 kilómetros al
sur. «Han mejorado, pero aún tienen mucho trabajo por delante.
Ahora es su turno y tienen en sus manos la posibilidad de velar
por la burbuja de seguridad de seis kilómetros que hemos logrado
en un año de trabajo», asegura el capitán. El cabo primero
Alfonso Casero sigue de cerca las palabras de su superior y
advierte que «aunque hemos avanzado mucho, la frontera entre
insurgentes y civiles es difusa. Cualquiera de ellos puede ser el
enemigo. No solo el que nos dispara es insurgente, también toda
la red de informantes que les avisan de nuestros
movimientos».
Las tiendas empiezan a abrirse una tras otra. Aquí todos
madrugan. «En bases tan pequeñas siempre hay algo que hacer. Hay
menos comodidades que en Herat o Qala i Nao, pero se vive la
milicia de forma más intensa», opina la dama legionaria Alejandra
Chiriboga, una de las cinco mujeres que trabajan en el puesto de
combate. El Hernán Cortés cuenta con una tienda que hace las
veces de locutorio telefónico y de internet, con otra que sirve
de gimnasio, los dos únicos oasis para el ocio durante los cinco
meses de misión además de unas mesas de tenis de mesa fabricadas
de forma artesanal. Aquí tampoco está permitido el consumo de
alcohol ya que «aunque el nivel de alerta es el mismo en toda la
provincia, en los puestos de combate toda la fuerza debe estar
preparada en caso de ataque», explican los mandos.
Los vehículos blindados calientan motores y forman una fila en el
enorme aparcamiento protegido por sacos terreros. Los zapadores
salen en vanguardia. Tras ellos es el turno del capitán y los
mentores que se reúnen en un cruce próximo con los soldados
afganos. Avanzan a pie por un paisaje lunar de casas de adobe y
tierra reseca para dar protección a la salida del convoy.
Después llega el turno de la larga fila de vehículos que rugen
sobre la pista financiada por dinero de la cooperación española y
que une los sesenta kilómetros entre el puesto de combate con
Qala i Nao. Una hilera de RG31 y LMV Lince, los blindados a
prueba de minas en los que se mueven los españoles, se abren paso
levantando una nube de polvo que envuelve a los soldados que van
a pie.
Circulan por la ruta Opal, primero, y por la Lithium, después.
«La movilidad trae seguridad, nuestro máximo esfuerzo consiste en
mantener las rutas seguras para romper el aislamiento de las
poblaciones y que llegue el progreso», es el mensaje de los
mandos de la columna que avanza sobre terreno asegurado por
zapadores. «El próximo relevo ya no tendrá que venir hasta el
valle de Darrah i Bum, se desplegarán directamente en Muqur»,
aseguran algunos mandos en el interior del RG31. Es el primer
paso del repliegue español que, como el del resto de la OTAN,
concluirá en 2014.
Urge reformar el CNI
By Marcel (Administrador)Una de las novedades que tuvo mejor acogida cuando el pasado 22 de diciembre Mariano Rajoy dio a conocer el organigrama de su Gobierno fue delegar en la vicepresidenta y ministra de Presidencia, Soraya Sáenz de Santamaría, el control del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
El organismo pasaba de esta manera de estar adscrito en el Ministerio de Defensa al de Presidencia. Un cambio necesario, que siempre ha sido bien visto desde la cúpula militar, y que hoy tiene más sentido que nunca por el papel fundamental que debe jugar la inteligencia en un entorno de falta de recursos para dotar en condiciones óptimas el resto de instrumentos de seguridad y defensa.
Cuanto menos gasta un país en su defensa, más debe hacerlo en sus servicios de inteligencia. Pero ya han transcurrido más de dos meses y el Gobierno, para sorpresa de propios y extraños, aún no ha encarado uno de los nombramientos más esperados y relevantes del Estado: el del director general del CNI, cargo que ostenta el general Félix Sanz Roldán, un hombre que ha ocupado y ha sido designado para los más altos cargos relacionados con Defensa desde que el PSOE volvió a La Moncloa en 2004.
Pero es que, además de que el Gobierno ha estado ocupado en los problemas derivados del déficit y del paro, más urgentes y prioritarios en la agenda de Rajoy, también confluye una circunstancia que ha obligado a Sáenz de Santamaría a llevar sus nuevas atribuciones con la máxima discreción: el Rey Juan Carlos ve con muy buenos ojos la permanencia de Sanz Roldán al frente de los Servicios Secretos.
En cualquier caso, el Partido Popular, según testimonios recogidos por LA GACETA, no renuncia al relevo al frente del CNI ni a una reforma a fondo de sus estructuras. En primer lugar, porque no ha habido en España otro organismo –desde su constitución como Cesid en 1977– que haya estado ligado a más escándalos. Desde su papel en el 23-F o el atentado del 11-M, hasta el oscurantismo impuesto por Bono y Saiz, que volvió a poner al CNI bajo sospecha de corrupción, o el regreso de un militar, que pasó directamente del máximo mando en el Ejército a la dirección de los servicios de Inteligencia. Un cambio políticamente muy relevante.
Durante todo este tiempo, el CNI no se ha distinguido precisamente por su claridad, tampoco por su eficacia. De ahí la necesidad de afrontar una reforma. En primer lugar, para acabar con el monopolio informativo del CNI. El hecho de que la seguridad sea global, no quita para que España deba dotarse de un servicio de inteligencia destinado al exterior y otro diferente al interior. Además, claro está, de una Inteligencia militar específica para Defensa, y de unos servicios de información policiales que en la lucha contra ETA se han mostrado más que suficientes, como ha mostrado con creces la Guardia Civil.
Y en segundo lugar, que el CNI dependa de Presidencia y no de Defensa, y que al frente esté una persona que conozca la agenda internacional y que despache directamente con el presidente del Gobierno. Dos aspectos importantes para una España que se la va a jugar en el exterior en los próximos años, y en la que los Servicios de Inteligencia pueden ser claves para llevar a buen puerto los retos del nuevo Gobierno o convertirse en un foco de problemas. Y ni España ni Rajoy están para tener en el CNI problemas, sino soluciones. Y eso pasa por una reforma urgente.
De la mili a los grandes cuarteles generales
By Marcel (Administrador)
El cambio experimentado en Andalucía dentro del ámbito de la
Defensa durante las tres últimas décadas ha sido inmenso. Tan
descomunal que ha pasado desapercibido para la gran mayoría de
sus habitantes, aunque resulte paradójico. Tal vez esa
circunstancia refrende una afirmación de Tsun-zu: “Sutil e
incorpóreo, el estratega experto no deja huella. Obra tan
divinamente misterioso que es inaudible”.
De forma menos elevada y casi por reducción a lo absurdo, cabe
simplificar esa gran transformación enunciando que se ha pasado
de lo fofo a lo vacío. Antes que tal simplificación se
malinterprete, conviene explicar que, durante gran parte del
siglo XX y especialmente en la década de los ochenta, el credo de
EEUU y la OTAN era una doctrina estratégica conocida por FOFA
(acrónimo inglés de Follow On Force Attack / Ataque contra las
Fuerzas Seguidoras, las siguientes a las de vanguardia). Y a esa
OTAN acababa de incorporarse España (1981) y de nombrar a su
primer representante en el Consejo del Atlántico Norte
(1982).
Los postulados FOFA priorizaban atacar y destruir a las fuerzas
del segundo escalón -y de los siguientes consecutivos, si se
dejan- que el oponente pueda lanzar sobre un teatro de
operaciones. Esa destrucción descansaba sobre los modernos
sistemas de misiles y buscaba quebrar la alimentación de la
batalla, al privar de suministros y tropas de refresco a la
vanguardia o primer escalón adversario. Tal planteamiento
estratégico bien pronto se va a traslucir sobre el territorio
andaluz, como lo hará sobre toda una nación que rondaba los
350.000 hombres en armas, pero de los cuales un 67% eran
conscriptos; o sea, prestaban servicio militar de forma
obligatoria y la mayoría con poco entusiasmo.
Las potencias occidentales habían aprendido de sus últimos
escenarios bélicos que el mayor número de soldados no determina
la victoria de un ejército. El poderío lo brindan unas fuerzas
bien entrenadas, motivadas y equipadas, dotadas de una logística
eficaz y con la sensación de sentirse respaldadas por su
ciudadanía. Algo poco compatible con un panorama donde más de la
mitad de los uniformados permanecían alistados por obligación,
desmotivados ante la interrupción de sus empleos o estudios
durante un año y medio de su vida y recelosos de las motivaciones
de sus oficiales, pues el fallido golpe de Estado del 23-F
alimentó esa desconfianza.
La aplicación doctrinal de la OTAN tuvo efectos inmediatos. Se
redujo rápida y progresivamente el número de tropas. Se modificó
la estructura de los órganos de mando (desaparición entre otras
de la Capitanía de la Región Militar 9 en Granada, 1984). Y
finalmente se concentró la mayoría de efectivos castrenses en el
área más próxima a la zona de riesgo (Sur y Este peninsular,
Canarias, Ceuta y Melilla).
Sin embargo, la extensión geográfica de Andalucía fue
determinante para esa metamorfosis. Esta comunidad autonómica iba
a convertirse en la punta de lanza de la proyección estratégica
atlantista y española. A fines de la década de los noventa, esa
redistribución territorial estaba muy avanzada tanto en efectivos
terrestres como en los navales, pues las principales y más
modernas unidades de superficie de la Armada pasaron a tener base
en el sur; mientras los submarinos permanecían dentro del teatro
operativo del Mediterráneo.
Uno de los hitos más palmario de esta redistribución es la
creación en Sevilla del Cuartel General de la Fuerza Terrestre
(2006). Dicha jefatura la asume un teniente general y adquiere
nivel de Cuerpo de Ejército (mando sobre un rango superior a
30.000 hombres), varias de cuyas brigadas y regimientos
operativos no se ubican físicamente en Andalucía.
Idéntica metamorfosis se produce en el ámbito de la Armada, al
radicarse en Rota (Cádiz) la Jefatura de la Flota (mando supremo
de los navíos y unidades de combates navales o aéreas),
construyéndose un nuevo edificio para el Almirante Jefe de la
Flota y su estado mayor, actualmente al mando de los dos grupos
de acción naval españoles.
Al comenzar el siglo XXI, Andalucía concentraba ya a los dos
principales cuarteles generales operativos de las fuerzas de
Tierra y Marina españolas, pero ese no fue el final de la suma.
En Rota acabó radicado también uno de los acuartelamientos
esenciales de la OTAN, el Cuartel General Marítimo de Alta
Disponibilidad, que además de sus dependencias propias y un
estado mayor multinacional, dispone de un buque de mando
específico. Más recientemente, se trasladó de Madrid a San
Fernando (Cádiz) la Comandancia General de la Infantería de
Marina, que rige a una fuerza de élite de 5.000 infantes con
constante presencia en misiones internacionales desde hace dos
décadas.
Esa transformación física se acompaña de un amplio incremento en
la formación profesional e intelectual de los militares
españoles. Cualquier periodista que visitara un acuartelamiento
en 1982, descubría pronto la grave carencia idiomática (en la
OTAN el idioma de trabajo es el inglés) de jefes y oficiales, lo
que les incapacitaba para asumir el mando en misiones conjuntas,
pese a su cualificación. Hoy día, la situación es diametralmente
opuesta. Los oficiales generales, oficiales y suboficiales de
cualquiera de las tres armas suelen expresarse en inglés y
algunos con tal fluidez que parecen bilingües. Y al menos un
cincuenta por ciento de la tropa y marinería profesional lo hace
también sin problemas. De otra parte, raro es el trimestre que un
militar español no asume mandos de alta responsabilidad en
misiones u organismos extranjeros.
Y aquí es donde entra en juego la segunda acepción de la síntesis
de lo fofo a lo vacío. La culminación de este despliegue en
Andalucía encaja con una transformación doctrinal de la OTAN, que
ha ido progresivamente abandonando los postulados FOFA para
asumir la doctrina estratégica del campo de batalla vacío.
Enunciada por sir Basil Liddell Hart bajo el axioma de la
aproximación indirecta, esta última propugna “progresar por las
zonas de mínima resistencia, para provocar la dislocación física
del enemigo, evitando la guerra de desgaste”.
Finalmente, otra de las transformaciones más radicales es la
percepción de la industria de defensa en Andalucía como generador
de actividad económica. En la década de los ochenta, los
sindicatos con mayor implantación en la metalurgia y las grandes
industrias llegaron a distribuir entre sus afiliados una copia de
la declaración de la renta donde figuraba un apartado reclamando
no destinar una sola peseta recaudada a gastos militares. Hoy
día, esos mismos sindicatos urgen al Gobierno a ejecutar las
grandes partidas presupuestarias que permitan mantener las cargas
de trabajo en los principales centros industriales de
armamento.
Algo nada extraño. Sólo los programas como el Eurocaza
(Eurofighter), las fragatas F-100, el avión de transporte militar
A-400, el carro de combate Leopard, el vehículo táctico Pizarro o
los buques de acción marítima (BAM) suponen un desembolso mínimo
de 20.500 millones de euros. Puede resultar paradójico, pero
también el ya citado Liddel Hart, capitán británico de carros de
combate antes de dedicarse al periodismo -le iban las misiones de
riesgo y mal pagadas- fue conocido entre sus coetáneos como “el
militar bolchevique”. La vida tiene esos giros extraños.
De idas y venidas
EL Convenio entre España y Estados Unidos sobre Cooperación en
Defensa, suscrito en 1998 y revisado en 2002, fija el número de
personal y aeronaves que las fuerzas armadas norteamericanas
pueden estacionar en las denominadas Instalaciones de Apoyo
(IDA). En Andalucía, estas son las bases de Morón y Rota.
Según el documento, EEUU puede desplegar permanentemente en Morón
500 militares de su fuerza aérea, 75 civiles y 15 aeronaves. Para
Rota el nivel de despliegue acordado es de 4.250 militares, mil
funcionarios estadounidenses y 36 aeronaves: 18 de patrulla, 13
de reconocimiento y 5 para entrenamiento o servicios
administrativos. En casos excepcionales, se autoriza un
estacionamiento temporal de otros 900 militares de US Navy
(marines incluidos), 1.300 de la USAF y otros 85 del US
Army.
Dicho acuerdo permitió que, durante las guerras contra Libia,
Irán, Iraq y Afganistán, Estados Unidos haya movilizado efectivos
a través de esas bases. Por la de Morón transitan principalmente
reactores, entre ellos los famosos bombarderos invisibles B-2
Spirit, o los modernos cazas furtivos F-117 Nigthawk, como
ocurrió en el 2003. [Un inciso divertido. Muchos periodistas
traducen dramáticamente Nigthawk por Halcón Nocturno, una
criatura de ficción, cuando la palabra equivalente en español es
chotacabras, una vulgar ave nocturna. Causa más impacto escribir
sobre "los temibles halcones nocturnos" que sobre los "temibles
chotacabras", pues el personal se lo toma a choteo.]
Rota se ha convertido en la principal base del Mando Aéreo de
Movilidad de la USAF y del Mando de Preposicionamiento Marítimo
del Cuerpo de Marines en Europa. También es el aeródromo por el
que circulan los aviones logísticos y experimentales en tránsito
hacia zonas calientes. Su puerto y aeropuerto reciben o
despachan, primorosamente empaquetadas por cierto, las
sofisticadas UAV o aeronaves espías y de ataque no tripulado. Lo
mismo sucede con las lanchas de asalto de los SEAL (si se escribe
“focas” no parece igual), uno de cuyos destacamentos, el Equipo
10, permanece estacionado en la Base con frecuencia.
Gran Bretaña, por su parte, mantiene en Gibraltar un arsenal
clase X para submarinos. El eufemismo designa a una instalación
para reparar sumergibles nucleares averiados. Recientemente
constituyó un Grupo Paracaidista de Asistencia a Submarinos
(SPAG), para brindar ayuda de rescate en evacuación a dichos
navíos. Las Fuerzas Armadas Británicas ejecutan además
entrenamientos habituales antiterroristas y con misiles
aire-tierra. (El diario Europa Sur del Grupo Joly fue el único
medio español autorizado a cubrir un ejercicio con misiles Rapier
en 1989).
El valor ante la crisis de valores
By Marcel (Administrador)
Los versos de Calderón resuenan en nuestros oídos: «Aquí la
más principal hazaña es obedecer, y el modo cómo ha de ser es ni
pedir ni rehusar. Aquí, en fin, la cortesía, el buen trato, la
verdad, la fineza, la lealtad, el honor, la bizarría, el crédito,
la opinión, la constancia, la paciencia, la humildad y la
obediencia; fama, honor y vida son caudal de pobres soldados, que
en buena o mala fortuna la milicia no es más que una religión de
hombres honrados». Alguien recuerda aquel artículo 12 de las
Ordenanzas de Carlos III, aún vivo: «El militar cuyo propio honor
y espíritu no le estimulen a obrar siempre bien, vale muy poco
para el servicio; el llegar tarde a su obligación, aunque sea de
minutos; el excusarse con males imaginarios o supuestos de las
fatigas que le corresponden y el contentarse regularmente con
hacer lo preciso de su deber, sin que su propia voluntad adelante
cosa alguna, son pruebas de gran desidia e ineptitud para la
carrera de las armas».
¿Es esto «lo militar»? SÍ, es «lo militar». Tradición y valores,
servidores de sus ciudadanos, así son los militares hoy como
antes, poniendo el servicio a sus compatriotas por encima de
cualquier otro objetivo hasta el límite de entregar su vida por
ellos, por su defensa y seguridad, así lo juramos, y esta
decisión, disposición y actitud está enmarcada por los valores
que cultivamos y defendemos, valores y tradición, tradición y
valores.
Tres son los elementos que conforman la espina dorsal de estos
valores, caracterizan a las Fuerza Armadas y en nuestras vigentes
Reales Ordenanzas, al igual que en las anteriores, constituyen
nuestra esencia.
Disciplina, obedecer lo mandado. Sólo eso, pero nada menos que
eso. La disciplina que en las Fuerzas Armadas se inculca y se
practica puede exigirnos el mayor de los sacrificios, obedecer si
fuese preciso hasta entregar la propia vida, y eso marca una
notable diferencia con la disciplina en otros ámbitos. Pero esa
obediencia no es ciega, no se buscan autómatas, se quieren
soldados de cuerpo y alma. Esta obediencia obliga a mandar con
responsabilidad, con la clara conciencia de que existen límites
marcados por la dignidad de la persona, el ordenamiento legal y
el derecho internacional de los conflictos armados. Por todo
ello, es fácil comprender que si difícil es obedecer, mucho más
resulta mandar, pues además de la responsabilidad que conlleva el
mando, siempre se obedecen y asumen órdenes o preceptos
superiores.
En este esquema de mando y obediencia es necesario que cada uno
sepa el puesto que ocupa en el seno de las Fuerzas Armadas, y eso
lo establece el orden jerárquico. La jerarquía define nuestra
situación relativa en cuanto a mando, subordinación y
responsabilidad.
Sólo falta el tercer elemento, el que hace que en lugar de un murmullo desafinado podamos constituir un coro armónico, la Unidad. Unidad es asumir solidariamente nuestro objetivo en común. Para ello debe importarnos lo que le pase al compañero, lo que le ocurra al superior, lo que le suceda al subordinado. Y nos incumbe y preocupa, pues todos somos uno y porque nuestra fuerza está en el conjunto, no en el individuo, el compañerismo se convierte en objeto de culto entre nosotros, compañerismo hacia los del mismo empleo, pero también una profunda lealtad con nuestros superiores y subordinados, esta última, en ocasiones, más difícil de practicar que la primera, lealtad que obliga a una relación clara, sincera, crítica y siempre sujeta a la disciplina.
Disciplina, orden jerárquico y unidad. En estos tres conceptos
estriba la diferencia, el valor añadido de unas Fuerzas Armadas
como las nuestras, que sirven cada día a todos los
españoles.
¡Ya lo decía Calderón!: «Aquí la necesidad no es infamia; y si es
honrado, pobre y desnudo un soldado tiene mayor calidad que el
más galán y lucido; porque aquí a lo que sospecho, no adorna el
vestido al pecho, que el pecho adorna al vestido. Y así, de
modestia llenos, a los más viejos verás, tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos».
Fernando García Sánchez,
Almirante Jefe de Estado Mayor de la Defensa
Civiles con espíritu militar
By Marcel (Administrador)Carlos Alberto Galán González es profesor en la Escuela de Ingenierías Industriales de la Universidad de Extremadura. Compatibiliza su labor docente e investigadora con una de sus grandes pasiones: la defensa de la nación de forma activa. «Simplemente estoy ejerciendo un derecho constitucional», dice Galán.
Este alférez deja aparcada su vida civil de manera voluntaria y
se enfunda el uniforme militar cada vez que solicitan su
presencia en el Ala 23 de Instrucción de Caza y Ataque de la Base
Aérea de Talavera la Real.
Es uno de los 90 reservistas voluntarios que hay en estos
momentos en la provincia de Badajoz. Precisamente, la residencia
Gravelinas de la capital pacense acogió ayer un acto en el que se
entregó el título a diez nuevos ciudadanos que, al igual que sus
compañeros, colaborarán con las Fuerzas Armadas en aquellos
cometidos que se le requieran.
Al evento asistieron 52 reservistas de la provincia acompañados
de sus familiares y personal de la delegación de Defensa en
Extremadura. Durante la ceremonia, el coronel delegado de
Defensa, Adolfo Alonso, entregó al alférez Carlos Alberto Galán
el premio 'Reservista Voluntario Distinguido'.
«Es un reconocimiento a la constante actitud de disponibilidad,
entrega, compañerismo y entusiasmo que siempre muestra», señalan
desde la citada institución. «A nivel personal esta distinción
significa mucho para mí. Quienes estamos en esta condición lo
hacemos de forma vocacional», manifestó el condecorado después
del acto oficial.
Pero no fue el único homenajeado del día. También se le
entregaron unas placas conmemorativas a la Facultad de Medicina,
a la Escuela de Ingeniería de la UEx y a la Real Sociedad
Económica Extremeña de Amigos del País por su colaboración con la
Delegación de Defensa.
Título de honor
Al presidente de la Junta de Extremadura, José Antonio Monago, se
le concedió el título honorífico tras cesar su condición de
reservistas voluntario «y atendiendo a los méritos que en él
concurren», explican desde la delegación de Defensa. «Los
reservistas tratan de dar lo mejor de sí mismos. Es digno de
alabanza el trabajo y la labor que desarrollan de manera
silenciosa, temporal y voluntaria. Todo en favor de una bandera y
de la patria», apuntó Monago.
Esta es la quinta edición que se celebra la ceremonia de entrega
de títulos a los reservistas voluntarios de Badajoz. Cada año se
hace una convocatoria de plazas a las que pueden acceder
cualquier ciudadano que reúna los requisitos necesarios. Sin
embargo, la condición de reservista voluntario se adquiere una
vez que los interesados han superado las fases de formación
militar básica y específica. El rango que consiguen depende de la
formación académica.
Sin embargo, esta figura se creó en el año 2003 ante la reducción
de efectivos de personal y la necesidad de satisfacer las
misiones encomendadas. Es una oportunidad de encauzar el derecho
y el deber constitucional de defender a España. Desde entonces,
multitud de ciudadanos de todas las capas sociales y
profesionales se han sumado a este régimen. Médicos, albañiles,
ingenieros, autónomos, abogados, economistas, profesores o
funcionarios colaboran con las Fuerzas Armadas allí donde puedan
ser útiles.
Hombres y mujeres corrientes que, con un espíritu patriótico y
altruista, no dudan en realizar aquellas tareas relacionadas con
su campo profesional prestando servicios auxiliares en las
unidades en las que están adscritos. Muestran sacrificio,
esfuerzo y disponibilidad, ya que a algunos incluso de ellos se
solicita su participación en misiones en el extranjero.
Con estos actos, además, pretenden dar a conocer, difundir y dar
relevancia a la figura del reservista voluntario al resto de la
sociedad.
¡Que cunda el ejemplo!
El concepto de Patria.
By Marcel (Administrador)Hacía tiempo que no se escuchaba la palabra patria. Frente a otros países a los que admiramos y que se entusiasman con sus símbolos, con sus himnos y sus instituciones, en España el patriotismo es algo habitualmente mal visto por un sector amplio de la sociedad, lo consideran un concepto excesivamente conservador, ultraconservador. Sin embargo, y es paradójico, no ocurre lo mismo con los símbolos nacionalistas, que se exhiben con respeto y representan aquello que mejor identifica a los pueblos.
El ministro de Defensa, en su primera alocución a los jefes y soldados destinados en misiones en el exterior, agradeció el trabajo que realizan, les dijo que España está también "donde están ustedes" y que su trabajo "da credibilidad a la patria". Bien. Ya era hora, como era hora también de que se dejara en segundo término la palabra ciudadanos para decir españoles con todas las letras, línea que apuntó ya Rajoy en su discurso de investidura. El lenguaje importa, y los conceptos que unen a los españoles empezaban a perderse, por complejos que dicen poco de quienes los sienten, y por un progresismo absolutamente mal entendido. Obama, referente de tantos progresistas españoles, se emociona con la bandera y el himno de su país, que tienen lugar de privilegio en sus comparecencias públicas. Por no hablar de cómo incorpora los principios éticos de la religión, de cualquier religión, a su comportamiento público.
El ministro de Defensa ha roto una lanza por la patria el día de la Pascua Militar y el Rey, como ha hecho siempre -es militar de formación, de cabeza y de corazón-, ha agradecido con palabras sinceras el esfuerzo de los hombres de la milicia, su espíritu de trabajo y sus sacrificios, que se incrementan ahora con una crisis económica que obliga a muy importantes recortes; ha elogiado una vez más su comportamiento y su buen ánimo para superar las dificultades. Se ha referido a sus principios de disciplina, jerarquía y unidad, que son indisolubles con la condición de militar y, como marca la Ley de Derechos y Deberes, les ha pedido neutralidad política y sindical.
Contamos con un Ejército que superaría con creces las pruebas de capacitación que se le hicieran, y conviene recordarlo al menos una vez al año. Muchos de los militares españoles han sido llamados para dirigir relevantes organismos internacionales porque se han ganado a pulso un lugar entre los mejores, y en las misiones en el exterior, tanto las humanitarias como las de formación de militares y fuerzas de seguridad, o las misiones defensivas, estrictamente de estrategia militar, el reconocimiento a su trabajo ha sido unánime. Se forman en buenas academias españolas y la mayoría de ellos complementan sus estudios en buenas academias extranjeras, hablan idiomas a la perfección y cuentan con un nivel técnico que los pone a la par con los mejores del mundo.
La palabra patria tiene para ellos un significado que motiva su actividad personal y profesional, por encima de ideologías -los hay de izquierdas, y no son pocos- y de condicionamientos sociales. Nuestros militares, con la Guardia Civil incluida, forman parte de lo mejor de la sociedad española.
