May 17th

Tercios Españoles

By Honório Vital





Bah Tchê!


Que horror esses bárbaros, eles deveriam ser mais civilizados como Obama, Sarkozy e Cameron.
May 3rd

Carta de Franco a los Españoles

By Honório Vital
 






CARTA DE FRANCO A LOS ESPAÑOLES


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Españoles todos: Hace casi 40 años, al llegar para mí la hora de rendir cuentas ante el Altísimo, me despedí de vosotros como un padre lo haría de sus hijos en el momento supremo de esa partida inevitable. Con la sinceridad que impone la perspectiva de ese viaje sin retorno, quise expresaros entonces algunas cosas que un hombre de bien no podía dejar de mencionar en ese instante definitivo: mi amor por España y mi fe en su destino.

Yo sólo fuí un servidor de España y en el altar sagrado de la Patria entregué hasta el último aliento de mi vida. No quise más honor que el servirla ni más recompensa que el verla levantada de la ruina y la discordia en que la sumieron sus enemigos. Rendí mi vida al Altísimo con el sentimiento de haber vivido como católico y español, con el norte siempre puesto en el bien de España y la prosperidad de los españoles.

Dejé el mundo sin remordimientos y con la conciencia de haber obrado bien. La España que la Divina Providencia puso en mis manos en el año 1939, después de las iniquidades y las violencias que desataron sobre ella los que soñaron derribar su gloria y mancharla eternamente con la ignominia de su traición, no era en el momento de mi humana despedida de este mundo, más que un lejano recuerdo, desdibujado por las nieblas del tiempo y relegado por las urgencias de los nuevos afanes de un país que había, tras décadas de sacrificos y esfuerzos, recuperado su lugar en el concierto de las naciones de la tierra, con la cabeza alta y las manos limpias.

Los años de paz de mi gobierno, en un mundo desgarrado por innumerables guerras, no fueron un fórmula falsa de una propaganda de régimen, sino una verdad que trajo en su fértil surco el progreso y el orden que España necesitaba y merecía después de las miserías y los dolores de una confrontación fraticida que nos puso al borde de la esclavitud y la tiranía de las que otros pueblos europeos no pudieron librarse y que aún soportaban en el momento de mi partida (y lo harían todavía durante unos años más antes de sacudirse la opresión que las ahogaba).

Una vez derrotado el enemigo interior que quiso un día uncir nuestra insigne nación al yugo de espurios designios antinacionales, me dediqué a levantar a España de su postración y construir sobre la ruinas de una tierra arrasada por la guerra civil el edificio de la nueva España, redimida de los odios y las vindictas del pasado. Más que un soldado victorioso, quise ser un obrero de la paz, antes un restaurador civil que un conquistador.

Paz, orden y progreso, esos fueron los objetivos cardinales que me fijé y la Historia no podrá desmentir los logros que obtuve en esa misión impuesta. Ningún estadista puede ser tachado de fracasado si deja su país en mejor estado que aquél en que se encontraba cuando tomó las riendas que el destino puso en sus manos.

A mi muerte, España había recuperado el lugar que le correspondía a la jerarquía de su trayectoria nacional y estaba encaminada por la buena senda. Me fui con la convicción de que “todo quedaba atado y bien atado”, dejando como legado una España en pie y añadiendo unos consejos postreros para que la obra cumplida no fuera puesta otra vez en peligro por los enemigos de España y la civilización cristiana, siempre al acecho.

Habiendo sido la defensa de los supremos intereses de la patria y el pueblo español y la salvaguarda de la unión indivisible de las tierras de España la misión de mi vida, era obligado que también a estas primordiales cuestiones se refirieran mis últimas palabras, al pediros que, aparcando intereses personales, no cejáraís en la defensa de los primordiales objetivos que todo español cabal ha de hacer suyos: fortalecer la unidad de España y alcanzar la justicia social y la cultura para todos lo hombres de España.
Hoy desde mi descanso eterno, alejado ya de las cosas humanas, y en la paz celestial que es el premio que Dios nuestro Señor me ha otorgado en recompensa a mi entrega a la obra de sanar España de sus viejas heridas y levantar la cruz de la fe frente a los negadores de Cristo, no puedo sin embargo quedar indiferente al destino de España y la suerte de los españoles.

Con dolor creciente veo que la antiEspaña que una vez pusimos de rodillas en la gloriosa jornada de nuestra Cruzada Nacional vuelve a levantar cabeza y persigue con nuevos brios la tarea de destruir España y enfrentar a los españoles. En realidad, hace ya tiempo que esta deriva destructiva viene ocupando mis pensamientos, aumentando mi inquietud y turbando mi reposo.

Existia en el tiempo de mi vida terrenal un problema espiritual en el mundo de la más extraordinaria transcendencia, constituido por el ambiente revolucionario de las masas alejadas de la creencia en Dios y obnubiladas por quimeras antinaturales que la razón condena. La lucha que llevamos a cabo una vez contra esas fuerzas destructivas fue un fenómeno pasajero, mientras que el espíritu revolucionario de las masas alimentado por teorías tan falsas como dañinas constituye el problema fundamental de la época presente, de una hondura y de una permanencia muchísimo mayor que la de cualquier conflicto bélico.

Los españoles, pueblo tan noble y valeroso como díscolo e irreflexivo, siempre presto a entregarse a químeras y fantasías por poco que estas revistan el adecuado ropaje de una mendaz promesa y se exprese con la seductora retórica de todo lo falso, necesita de dirigentes incorruptibles y clarividentes para evitar el camino que lo aleja de manera contínua, con frenazos y retrocesos, a través de los siglos, del destino que la Historia señaló para él desde los albores de nuestra raza inmortal. De la mano de la antipatria y con el único norte de sus intereses bastardos, España vuelve a alejarse del puesto que le corresponde conforme a su Historia y que ocupó en épocas pretéritas.
Huérfano de un ideal superior que conduzca sus pasos, carente de un guía inspirado y patriótico y asediado por el rencor invencible y el odio nunca satisfecho de los enemigos de España, el pueblo español vuelve a caer en el desorden y la discordia, presa de la demagogia y los manejos disolventes de los peores elementos resurgidos de las profundidades más tenebrosas de nuestro pasado, con la anarquía como único horizonte posible y la desunión como meta proclamada.
Al pasar revista a los logros que conseguimos para España y los españoles durante los años de mi gobierno, no podemos por menos que reconocer con dolor y consternación como han sido en gran parte malogrados y echados a perder. Ante nuestra mirada se expone el resultado de décadas de malos gobiernos y prolongados errores que han llevado a España a las puertas de la ruina y a su actual insignificancia ante las naciones del mundo.

En lo fundamental, tanto como en lo accesorio, mis sucesores no han sabido mejorar la herencia recibida con su pobre desempeño, por el contrario la han dilapidado con un entusiasmo que nunca tuvieron a la hora de trabajar por el engrandecimiento de España y el bienestar de su pueblo. Cayendo de nuevo en politiquerías mezquinas y revanchismos tardíos, los nuevos dirigentes, alejados de los caminos de la Fe y la Patria, se han dedicado a derribar con ahínco cuanto han tocado con la soberbia de sus almas pequeñas y la maldad de sus mentes corrompidas. En el mejor de los casos han gobernado pensando en la semana siguiente y el peor soñando con restaurar los oscuros días del ayer.

Dando la espalda a los principios tradicionales y patrióticos que son el nervio de nuestra historia, las masas españolas se han rendido a los fáciles halagos del extremismo izquierdista por un lado y por los relucientes espejismos del capitalismo ultraliberal por el otro, y sobre esa doble impostura ha renacido la España vieja y maleada que una vez desterramos.

Parece que España hubiera agotado sus reservas espirituales y materiales al entregar el mando de la nación a los incapaces y los traidores que la han dirigido hacia donde se encuentra en este momento.

Nunca creímos nosotros en el régimen democrático liberal que acarreó a España tantos daños en el pasado y ha reeditado después de mi desaparición tantos otros. Desoyendo la autorizada voz de la experiencia, los españoles se han dejado una vez más seducir por químeras impropias al buen gobierno y rendirse ante sistemas incompatibles con el honor de nuestro nombre y de la dignidad de nuestra historia.

Nunca antes de mi gobierno, y tampoco después (ahora lo vemos), España consiguió alcanzar tantos logros en todos los ámbitos de la vida nacional, ni vivir una era de paz, orden y progreso de tal magnitud. La obra calumniosa de nuestros enemigos ha consistido, desde el mismo momento de su anticipada derrota un glorioso 18 de julio (antes de la victoria formal el 1 de abril de 1939), en socavar los cimientos del edificio levantado con su incansable labor subversiva y mentirosa.

Sin embargo, el edificio construido un día no puede borrarse de la memoria de los hombres si esa construcción fue grande y buena, y aun tirada a tierra, puede reconocerse aunque sea a través del expresivo testimonio de sus muros caidos al suelo.

Las creaciones sociales del régimen fueron muchas:

- Creación del “Auxilio Social” que llenó España de Comedores gratuitos para los más necesitados.
- Creación de la Seguridad Social Universal.
- Creación de la Pensión por Jubilación, y también la de Viudedad
- Establecimiento de la edad obligatoria de Jubilación.
- Creación de Escuelas Públicas y Gratuitas, para la enseñanza obligatoria, con el fin de erradicar el analfabetismo.
- Fomento y creación de Universidades para enseñanza superior.
- Creación de Escuelas de Formación Profesional.
- Establecimiento de una edad mínima, para el comienzo de la vida laboral.
- Establecimiento del Sueldo Mínimo Interprofesional.
- Establecimiento de fecha tope para el Contrato de Pruebas.
- Garantía de compensación económica para casos de despido improcedente.
- Creación del Estatuto de los Trabajadores que garantizaban a estos, lo ya mencionado y mucho más.
- Creación de cientos de miles de Viviendas Sociales para las clases más desprotegidas y eliminación del chabolismo.
- Creación de una clase media sólida que evitó la inestabilidad política de los siglos anteriores. Después de la catastrófica gestión de los sucesivos ejecutivos socialistas y liberales no queda gran cosa de ello.
- Un aparato industrial estratégico, que poco a poco los gobiernos diversos han ido dejando en manos extranjeras.
- Creación de una nueva industria de servicios muy lucrativa, inicialmente de transición mientras se posibilitaba el desarrollo tecnológico y la entrada de capitales y divisas: el turismo. A casi 4 décadas años de mi desaparición, España no ha superado esa etapa.
- Un desarrollo tecnológico de primer nivel para los parámetros de esa época. Hoy en España la investigación apenas existe y en esta materia somos totalmente dependientes del exterior.
- Un sistema educativo que sacó a España de la lista de países con mayores tasas de analfabetismo. Hoy los jóvenes españoles apenas saben interpretar un texto y la educación ha retrocedido a niveles casi africanos.
- Una legislación laboral que protegía a la misma clase media de los desmanes de los políticos y del neoliberalismo. Desde la instauración de la democracia esta legislación no ha hecho más que retroceder.

Creé un gobierno de licenciados, catedráticos e ingenieros que decidían lo mejor para el país: Solís Ruiz (con 3 carreras), Navarro Rubio (Catedrático de Derecho Administrativo), Lopez Rodó (Licenciado en Economía, Derecho y Comercio), etc. Hemos visto en los tiempos recientes cómo individuos sin formación alguna, ni capacidad demostrable o siquiera historial laboral ocupaban los más altos cargos del país.

Mi gobierno sacó a España del subdesarrollo y de una situación en muchos casos casi tercermundista .Hoy el Tercer Mundo ya está instalado en nuestro país, con su cortejo inacabable de lacras de todo tipo.

Todo eso lo logré a pesar de ser España un país devastado, sin recursos y sin las reservas económicas del banco de España que se llevaron los republicanos a Rusia.
Todo ello sin apenas cobrar impuestos. No existía el impuesto sobre la Renta ni el IVA, y sin embargo el Estado disponía de más presupuesto que ahora.
Se crearon medidas de protección a los obreros, la Seguridad Social, el sistema de salud nacional (INSALUD), etc. Hoy la Sanidad Pública está en práctica bancarrota, debido al derroche de décadas de mala administración.

No existía una delincuencia que supusiera una calamidad social ni pusiera en peligro el orden público. No había mafias y el crimen organizado los españoles lo veían en las pantallas de cine. Hoy el crimen organizado constituye un fenómeno de tal envergadura que pone en peligro la seguridad no ya de los simples ciudadanos sino la del Estado mismo. La criminalidad común en España es ya una de las mayores del mundo occidental.

En la España franquista nunca se toleró la implantación de costumbres bárbaras que humillan la conciencia humana. Hoy cosas tan peregrinas como las mutilaciones sexuales o crimenes de honor son realidades cotidianas que abochornan el sagrado suelo de esta vieja nación cristiana.
Las lacras como los abusos de menores, la pedofilia, el terrorismo, no eran fenómenos masivos. Durante mi régimen la organización terrorista ETA mató a un total de 48 personas. En lo que lleva España de democracia la cifra de víctimas del terrorismo se aproxima a unos 2000.

Antiguamente cada muerto era un duro golpe para España, ahora los españoles están acostumbrando a vivir entre delincuentes, mafiosos y terroristas. La muerte campa a sus anchas y nadie que no se vea afectado directamente se siente concernido.

La gente podía darse al masculino hábito del tabaco si ser perseguidos como delincuentes ni mal mirados. Hoy son las drogas de todo tipo las que envenenan a la juventud española hasta dejarla postrada en el estado de impotencia actual.

Teníamos una ley contra vagos y maleantes. Ahora es la ley que da derechos a los vagos y maleantes y los mantiene en cárceles de lujos (con ordenador, TV, gimnasio, comida halal para los musulmanes, etc.). Los delincuentes se detenían y eran juzgados eficazmente. Ahora cobran el subsidio de paro al salir de la cárcel para que no pasen necesidades antes de su siguiente ingreso en prisión.

Aguantamos muchas críticas por la emigración española a Europa en los años 60 y 70. Mi gobierno se impuso como inexcusable deber el conseguir las mejores condiciones para aquella dolorosa expatriación que muchos beneficios trajo a España por el trabajo provechoso de tantos compatriotas en tierras extranjeras. Nuestros emigrantes fueron los mejores embajadores del noble y esforzado carácter español, que contribuyó de manera significativa al desarrollo y la prosperidad de los países anfitriones. A los españoles, las autoridades de los países de destino les obligaban a llevar la cartilla de sanidad, un certificado de antecedentes penales en blanco y un contrato de trabajo ya hecho en nuestro país. Ahora la inmigración llega a España en tropel, sin control, y se dedica en gran medida a delinquir, a parasitar y a hacer la vida difícil a los españoles.

Podría seguir con la enumeración de los logros que alcanzamos y la lista de los fracasos de los herederos de mi gestión. Pero no es necesario. Pero no puedo menos que recordaros como en casi 4 décadas de gobierno, nunca el rencor ni el deseo de venganza ocupó siquiera un instante de mi pensamiento y mi actuar. Traté por todos los medios de curar las heridas profundas de la contienda fraticida y unir a todos los españoles de bien sin distinción en la reconciliación y la esperanza, de modo que nadie hubiera nunca de sufrir el estigma de culpas que nadie ha de heredar de sus padres. Durante 40 años y aun después, gracias a la sabia labor de mi gobierno, los españoles no tuvieron que reconocerse entre ellos como los descendientes de uno u otro bando. Hemos visto en los años recientes cómo los odiadores de España han intentado, de manera criminal y sectaria, abrir las antiguas heridas ya cerradas y alimentar nuevas discordias, desenterrando antiguos muertos y cavando nuevas trincheras para poner frente a frente, una vez más, a los españoles.

Os prometí un día que a mi muerte os devolvería una España nueva, resurgida de sus cenizas y en la que todos pudiésemos vivir con dignidad y justicia. Morí con la certeza de haber cumplido con aquella promesa y las obras que dejé a mis espaldas testimonian de cuanta verdad es aquella de que mi gobierno fue mucho más social y progresista que el régimen de pobreza moral, deterioro material y retroceso social, que actualmente usurpa el poder y le roba a los españoles el destino que corresponde a su valía y sus méritos reales.

A través de esta breve exposición de algunos de los muchos logros de mi régimen, su comparación con lo que ha surgido después no deja lugar a dudas acerca de la superioridad de nuestra acción de gobierno ante la degradación casí universal de todo cuanto conseguimos un día.

Pensé que mi muerte no supondría la pérdida de todo lo que habíamos conseguido juntos. Pero eso no ha sido así. Los gobiernos de la democracia sólo han permitido acabar con aquella paz y prosperidad tan arduamente edificada y han dejado que el desgobierno, la ineptitud, la delincuencia, la inmigración masiva, la corrupción, se enseñoreen del país y se extiendan como una plaga.

Quiero creer, sin embargo, que estos difíciles momentos serán sólo un triste y doloroso intermedio ante de retornar a la senda de la grandeza y la justicia, el preludio de un nuevo renacer para España, pues no nos es dado a los que ponemos toda nuestra confianza en el Altísimo desesperar de esta nación llena de gloria, pero caída en la mediocridad y la decadencia por haberse apartado de los caminos de la Fe y la Patria, entregando el tesoro de las riquezas morales y espirituales españolas a ineptos y conspiradores guiados por bajos sentimientos y oscuros designios.

Mis últimas palabras será para pediros que depongaís toda actitud de resignación y renuncia, que no os entregéis al desánimo ni al derrotismo. Fuerzas ocultas aun sin todavía anidan en el corazón de los españoles decentes, energías durmientes que sólo esperan el día para salir al sol de un nuevo amanecer. Sois sin duda los más, a pesar de los esfuerzos de los que trabajan para envileceros y sumiros en la desperanza y en la noche de la esclavitud de un mundo sin Dios.

Quisimos una España fraternal, una España laboriosa y trabajadora. Una España sin cadenas, una nación sin marxismo ni comunismo destructores. Una España sin bandos políticos en constante guerra, sin preponderancias parlamentarias ni asambleas irresponsables. Quisimos una España grande, fuerte y unida, con autoridad, con dirección y con orden. Debeís quererlo ahora vosotros también, será el primer paso a dar si no queréis eternizaros en la derrotay en la inferioridad.

Trabajad con honradez y tesón, alejados de todo egoismo sectario e intrigas estériles para hacer un país próspero y devolver a España su lugar en el mundo. Bajo el mando que la Divina Providencia puso en mis manos un día, fuimos grandes y fuertes, confiados en la justicia de nuestra causa y entregados a la tarea inexcusable de la recuparación nacional, fuente de tantos desvelos en la adversidad como de alegrías en la victoria. La Patria brilló entonces con un fulgor que le había sido negado durante mucho tiempo. Lo que fue un día posible por el sacrificio de tantos españoles en el frente de batalla como en el frente del trabajo, unas nuevas generaciones están llamadas a reeditarlo, repitiendo aquellas hazañas y reconquistando lo pérdido. A esta llamada que surge desde las entrañas de la Patria, los españoles de bien dirán “¡Presentes!”

¡Españoles! En vuestra manos está el salir de la mala senda de la desunión y la confrontación entre compatriotas. Os pido una vez más que os unaís a mí como en tantas ocasiones anteriores para gritar juntos nuestro amor a España.
¡Viva España! ¡Arriba España!
Resposta:
Prezado Andrés Santo Fullana , alguns dias atras tive oportunidade de ler um texto seu em que dizia não perdoar Juan Carlos. Eu, por respeito a memoria do CAUDILHO, me calei! Hoje, após ler esta carta de Franco, dirigida aos espanhóis, e assistido ao vídeo do juramento feito por ele, me lembrei quando, em 2010, numa de minhas peregrinações anuais à Montserrat, viajei de Barcelona à Madrid e de Madrid ao Vale de los caídos, a fim de prestar uma reverência, a quem eu considero o maior dos espanhóis e fazer uma reportagem na Revista Humanus, da qual sou Presidente, e tive, para minha surpresa, a entrada barrada, por funcionários burocratas, os quais até hoje não estou seguro se eram de carne ou de pedra. 

Os motivos alegados pelo secretário de cultura de Madrid, era que o local se encontrava em obras e o acesso só era permitido aos, aproximadamente 500 obreiros, entre engenheiros e arquitetos, que continuariam trabalhando por mais alguns meses. Ficou evidente por todos os obstáculos criados, que havia sujeira nesta história. 

Retornando, escrevi um artigo acompanhado de fotos e entrevista com o taxista, anunciando que algo de muito sujo estava acontecendo no local. Posteriormente, fiquei sabendo que um dos locais mais sagrados da Espanha e um dos pontos turísticos mais famosos da Europa, apesar do juramento de Juan Carlos ao GENERALÍSSIMO, de que nunca seria tocado, estava sendo agressivamente profanado pela escória política que deixou esta maldita herança. 

Quero aproveitar e manifestar ao rei perjuro Juan Carlos, que eu sinto que o primeiro ato a fim de dar início a uma ressurreição necessária, da qual o povo espanhol, além de merecer, tem todas as condições para realizá-la, é reparar o estrago que ele provocou no Vale de los Caídos, cuja história deve saber o suficiente, a fim de valorar o que estou dizendo, a seguir, faço constar os links da reportagem e entrevista realizada na época - Espanha Traída -


http://geh.com.br/forum/viewtopic.php?f=0&t=6403&p=36783&hilit=franco#p36783
Apr 17th

Lembrai-vos bem

By Honório Vital
Lembrai-vos bem:

Os mesmos que apodreceram e derrubaram Luiz XVI, durante a revolução francesa, são os mesmos que fizeram a revolução contra a Rússia e são os mesmos que aliciaram Juan Carlos para a maçonaria, e são os mesmos que estão provocando uma revolução mundial, a fim de implantarem um governo despótico no reino da matéria e anárquico no reino do espírito, como dizia o grande Giovanni Papini.

Lembrem-se que a monarquia não é o rei, a rainha e a sua família, da mesma forma que a Igreja Católica Apostólica Romana não é o papa, nem os cardeais, nem os pseudobispos pedófilos.

Ambas as instituições são instituições divinas que existem antes das escrituras sagradas ou não.
Então, camaradas, as debilidades humanas provocadas pelas forças obscuras do complô, da traição e da conspiração, não podem justificar a destruição das instituições milenárias e basilares capazes de oferecer permanentemente aos Humanus, um porto seguro livre pela natureza dos heróis anônimos ou não que as defendem.
Portanto, não é por causa de ciladas políticas e dialéticas que vamos satisfazer a sanha e voracidade dos lobos disfarçado de cordeiros. Lembrem-se que é isto que eles querem.

Se um rei, com o correr dos anos se torna senil e decadente, devido as suas debilidades físicas provocadas pelas suas atitudes decrépitas e imoralidades materialistas, não é por isto que estas instituições sejam julgadas e condenadas pela mesma mídia do sistema que estimulou os mais baixos sentimentos e tentou apodrecê-lo. 
Nem ainda por que um rei teve um filho ou um neto estúpido, é que devemos permitir que prevaleça a estupidez. 
Não devemos permitir as tentativas de destruição do que é puro e sagrado, de forma que os ignorantes e atrasados continuem, cada vez mais, enganando e iludindo o povo.

Acordem e sejam Humanus, verdadeiramente Humanus, ainda que seja uma vez apenas nesta vida. 

Extraído do Livro A Revolução Mundial.
Joaquim José de Andrade Neto – Editora Sama


A Revolução Mundial.jpg
Apr 17th

O Rei pode salvar a Espanha!

By Honório Vital

O Rei pode salvar a Espanha!

 



1º- É só cerrar todas as lojas maçônicas, como fez seu patrono.

2º- Mandar prender Emílio Botin.

3º- Romper relações com a Inglaterra.

4º- Dar prazo de 7 dias a todos os especuladores espanhóis, transvestidos de empresários e homens de negócios, repatriarem todos os ativos enviados ao exterior sob pena de terem a cidadania cassada.

5º- Mandar encarcerar e, se necessário, passar o garrote vil no seu genro, como fez seu patrono, o saudoso generalíssimo Francisco Franco aos traidores antipátria.

6º- Cobranças de impostos de todos os imigrantes, no caso de banqueiros, expropriação de 50%.

7º- Aumento de salário a todos os trabalhadores e pensionistas espanhóis.

8º- Moratória por tempo indeterminado de toda divida externa.

9º- Tratado de amizade e comércio incondicional, iniciando com Itália, França, Islândia e todos os países que se declararem inimigos do colonialismo e da cultura lixo norte- americana.  

10º- Incentivo intenso à amizade e solidariedade entre os povos que aderirem a este tratado.

11º- Incentivo e pressão à América Latina, a fim de cortar relações com os colonizadores e aderirem em bloco, de forma maciça e sob pressão popular, a causa da libertação material, moral e espiritual dos Humanus dispostos a participar desta limpeza geral.

 12º- Restauração imediata do Vale de los Caídos e da Falange de José Antonio Primo de Rivera, como força voluntária e com prerrogativas militares formando um exército colaboracionista às Forças Armadas Espanholas, a fim de obter o apoio popular.

13º- O Rei, em contra partida, à responsabilidade e à confiança recebida do Caudilho generalíssimo Francisco Franco, deverá formar um Conselho Real, que será presidido pela sua esposa, Rainha Sofia e por mais 12 membros de ilibada reputação patriotismo comprovado e elevada reputação moral, neste ato, o Rei deverá abdicar e se retratar pela forma licenciosa, tolerante e irresponsável que permitiu com que as coisas chegassem a esse ponto, e se comprometendo a retomar a linha de recato, austeridade e amor à pátria, seguindo o exemplo de quem lhe entregou a coroa e a custódia do Reino.

A ESPANHA SEMPRE FOI, É E DEVERÁ CONTINUAR SENDO, UMA MONARQUIA, NÃO DEMOCRÁTICA, MAS FASCISTA. QUE OS ESPANHÓIS SALVEM A ESPANHA TOMANDO TODAS AS MEDIDAS QUE SE FIZEREM NECESSÁRIAS E QUE DEUS PERDOE OS INIMIGOS.

 Extraído do GEH - Grupo de Estudos Humanus
http://geh.com.br/forum/viewtopic.php?f=0&p=39339#p39339

Mar 28th

El error de la OTAN en Afganistán.

By Marcel (Administrador)

Casi diez años de misión, numerosas bajas mortales, alto coste económico. Las opiniones públicas de países como Alemania, Estados Unidos, Francia e incluso España, empezaban a hartarse del desgaste económico y humano que estaba suponiendo la guerra en Afganistán.

Pero ahora, la OTAN se ha dado cuenta del error cometido y quiere subsanarlo a toda costa. Quiere dejar claro a los afganos que no los dejarán abandonados a su suerte cuando finalice la operación estrictamente militar, lo que ocurrirá, previsiblemente, en el año 2014. Desde que en noviembre de 2010 se anunció que en 2014 finalizaría la misión en Afganistán (anuncio que se hizo oficial en la Cumbre de la OTAN de Lisboa), el número de bajas aumentó considerablemente. La batalla por los 'corazones y las mentes' (base de la nueva estrategia de la OTAN) la estaban ganando los talibanes, quienes intensificaron sus ataques contra las tropas multinacionales.

No se hizo caso en aquel momento de las advertencias realizadas por el entonces (ya fallecido) enviado especial de Estados Unidos para Afganistán y Pakistán, Richard Holbrooke, quien aseguró en el verano de 2010 que "hablar de repliegue era contraproducente". Pesaban más entonces las razones políticas que las puramente operativas e, incluso, humanitarias. Los afganos pensaron que se iban a quedar solos y la insurgencia talibán aprovechó esa baza para obtener una ventaja táctica que ahora la OTAN quiere recuperar, y así se lo han confirmado a Atenea Digital fuentes de la propia organización: "La población debe tener claro que nos quedaremos en Afganistán; y nos quedaremos, pero con matices y con muchas menos tropas".

 

Dec 22nd

Vanidades eternas o mensagen a los ilusionados

By Honório Vital
Tú eres el Maestro (que enseña) la vuelta eterna - Tú enseñas: que todas las cosas se repiten eternamente, y nosotros con ellas, y que nosotros hemos existido ya infinito número de veces, y todas las cosas con nosotros. Así hablaba Zarathustra. El Convaleciente.

Nietzsche



En la noche de la no existencia brillará una luz, alumbrada por una mano invisible... Desconocido de todos, será enteramente absorbido en el infinito, sin dejar traza alguna de sí.


¡Es inevitable: la vida más tranquila no los hace felices! ¡La vida más feliz no los satisface! ¡La vida es insuficiente! Es la primera gran verdad y la última experiencia que aprenden los hombres antes de morir. Son jóvenes, y quieren vivir y gozar. Buscan el placer por todos los medios. Nunca pueden encontrarlo. El placer los engaña y huye de ellos. En lugar del placer, prefieren el dolor, ácido, amargo. Son hombres y trabajan. Trabajan un día y otro día, un año y otro año; trabajan con ansia, con amor, sin descanso. ¿Por qué trabajan? No lo saben. Hay algo en el porvenir que los llama y los invita a trabajar: algo grande, algo hermoso. La isla de la felicidad está envuelta entre brumas. Aún no llegaron a ella; aún están muy lejos de ella. ¡Y trabajan, trabajan! ¿Por qué? No lo saben. Hay algo seductor delante de ellos: algo que nos hace señales desde la distancia. ¡Y corren... corren!... ¿Detrás de qué? No lo saben. Hay algo que los empuja hacia adelante; hay algo que brilla en el horizonte. ¿Oro? ¿Gloria? ¿Sabiduría? ¿Amor? No lo sabemos. ¡Y corren... corren!... detrás de algo que no saben lo que es; que no ven; que no conocen. Hoy no viven, con la esperanza de vivir mañana. Hoy no reposan, con la esperanza de reposar mañana. Hoy no son felices, con la esperanza de ser felices mañana. En poco tiempo su vida se ha complicado de una manera extraordinaria. Su fuerza es poca; su actividad insuficiente para atender a todas sus necesidades. Profesión, familia, amigos, amores, deportes, novedades de cada día; deberes sociales, deberes religiosos; cuidados físicos... Miles y miles de cosas los llaman, los solicitan y los obligan a trabajar y a correr de día y de noche, sin descanso. Y trabajan y corren... Ahora una cosa; luego otra, y otra, y otra... Hasta que la fatiga del día los vence, y vencidos, caen exánimes. Reposan, no para reposar, sino para volver a trabajar y a correr al día siguiente. Y otra vez lo mismo, y lo mismo, un día y otro día, y otro y otro, y cada día más trabajo, más deberes, más apremios, más complicaciones... Todo, ¿por qué? ¿para qué? Se unen unos a los otros los hombres para poder atender mejor a sus necesidades. Forman la familia, el círculo social, el centro de trabajo, la ciudad grande, populosa... Y unidos, todos trabajan y todos corren. Especializan el trabajo, dividen la tarea común, se sirven de instrumentos, animales, máquinas... ¡Todos trabajan y todos corren! La vida se ha complicado hasta lo infinito. ¿Por qué? ¿para qué? Y llega un día... Están cansados, aburridos, muertos de fatiga. ¡Ya han trabajado tanto y corrido tanto! ¿Por qué? ¿Para qué? ¡Y la felicidad no ha llegado! Y el bien no ha llegado! Y luego miran atrás y adelante, y nada, y No; no hay nada! El horizonte se ha obscurecido; el cielo se ha nublado; las brumas se han espesado y nos cierran la vista. ¡Nada; no hay nada, ni en el pasado, ni en el presente, ni en el futuro! ¿Se han equivocado? ¿Los ha engañado la vida? Trabajan, corren... ¿Por qué? ¿Para qué? Y todavía su corazón está vacío, y su espíritu ya está seco. Ya no tienen fuerzas; ya son impotentes para trabajar. Ya llegan extenuados, fríos, hambrientos... ¿Adónde? ¡Y todo se ha desvanecido! ¡Y todo se ha perdido! ¡Y están solos, sin amigos, sin mujer amada! ¡ Ay, están solos ! Ni la esperanza los queda! La decepción los invade. ¿Los han engañado? ¿Los ha engañado la vida? ¿Qué han hecho? ¿Qué va a ser de vosotros? ¡Y ven el invierno avanzando! ¡Y ven la nieve y ven el hielo del invierno! Hace frío; tiemblan... ¿Por qué? ¿Adónde, adónde van? Trabajan, corren... ¿Por qué? ¿Para qué ? Todo se va quedando detrás! ¡Todo los deja! ¡Todo los olvida! Recuerdan... ¿qué? ¡Oh!, el momento hermoso que han pasado! Quieren... ¿qué? ¡Nada, nada! ¡La vida es un engaño! ¡La vida es un sueño! Y vuestro corazón está vacío, y vuestro espíritu está ya séptico. Y hace frío y tiemblan. ¡Y por última vez lloran, lloran!... ¿Por qué? Y por última vez todo los dice ¡adiós!... ¡adiós!... ¡adiós!...

Pero yo digo:

¡HAY DIOS!

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Dec 12th

Afganistán: "Vas a matar y a que no te maten"

By Marcel (Administrador)

En Afganistán el único paso que no mata es el que ya has dado", cuenta un soldado español que participó en la misión. Legías, paracas, cazadores de montaña... Los soldados de Infantería son la primera línea del Ejército español, los que con frecuencia recorren el terreno lejos de la protección de las bases más grandes, como Herat o Qala i Naw. "De misión de paz nada. Allí vas a matar y a que no te maten". Los ojos azules de Ángel (nombre ficticio) se emocionan cuando habla de su trabajo: "Yo puedo contar cómo es esa guerra. He estado en las bases avanzadas pegando tiros. Más allá de eso no hay nada". A unos kilómetros de una de esas bases, en Ludina, en la provincia de Badghis, murió el pasado 6 de noviembre el sargento primero Joaquín Moya Espejo. La última de las 97 bajas que ha sufrido el Ejército español en la misión de Afganistán.

La hostilidad contra las tropas españolas se multiplicó desde que desplegaron destacamentos a lo largo de las dos rutas que recorren la provincia rumbo a Bala Murghab en el norte, la zona más peligrosa de la región. Sang Atesh, Ludina, Moqur o Darra i Bum son los nombres de algunas de las bases españolas en zonas de dominio talibán. Son los destinos más mortíferos: después de los accidentes aéreos del Yak-42 y el Cougar, que causaron 79 víctimas mortales, la mayor parte de las bajas sufridas por el Ejército español han sido en las misiones de los destacamentos en las bases avanzadas.

Durante las estancias en estos puestos avanzados los tiros se convertían en rutina. Tras días viviendo entre sacos terreros, los soldados se habitúan a oír los disparos que restallan a 700 u 800 metros. Es el sonido de la guerra. Desde su puesto, Ángel se acostumbró a buscar el blanco en el fogueo de los Kaláshnikov: "Tenemos una ladera y no sabemos de dónde vienen los tiros. De repente dejas de oírlos". Eso es todo. ¿Están muertos? ¿Se han ido? ¿Solo heridos? No recogen los cadáveres, así que nunca tienen la certeza de haber causado una baja. Aun así, Ángel reconoce que cuando dejaban de oírse los disparos solo tenía un pensamiento: "Me cargué a ese hijo puta. Uno menos".

Joaquín Moya Espejo no podrá pensarlo nunca más. Una bala se coló cerca de la axila, en una zona no protegida por el chaleco antifragmentos que llevaba. Las placas de cerámica que cubrían el pecho no sirvieron para evitar que un proyectil dejara a su hijo huérfano de padre. La bala era de un arma ligera, probablemente de Kaláshnikov. Es un fusil de asalto, diseñado en la Segunda Guerra Mundial, que heredaron de la ocupación soviética. Arcaico pero eficaz: las ventajas de armamento de los ejércitos occidentales se acortan sobre el terreno. Se sienten expuestos como marionetas en un teatro de títeres: "Nosotros tenemos que hacer puntería, ellos solo tenían que apuntar a la base". En uno de esos ataques demasiado cercanos lograron coger a dos talibanes. ¿Se alegraron en el cuartel? "Pregúntaselo al que no vuelve, o al que vuelve sin piernas: los hubiéramos preferido muertos".

Recuerda aquel día como un momento peligroso, pero sonríe. La adrenalina coloca y mata el aburrimiento. Lo peor de Afganistán es tener tiempo para pensar, para echar de menos. Los problemas familiares, la hipoteca, las crisis con la pareja, allí se viven como ultimátums. La batalla ahoga los problemas: "Lo único que piensas es en dónde está, para matarlo". Una droga que engancha. "Vamos a por él", se decía Ángel. "Olvidas tener miedo. Mientras estás allí disparando lo único que tienes en la cabeza es: 'A ver si pillo a ese cabrón, que mañana puede matar a un amigo".

Este militar no alcanza los 25 años, pero ya ha participado en las misiones españolas del Líbano, Kosovo y Afganistán. Él, como el resto de sus compañeros, solo accede a hablar sin nombre. Ni foto, ni lugares precisos, ni fechas. En un tablón de cuartel donde trabaja, cuelga un cartel con una advertencia: hablar sin autorización tiene una pena, el despido. Muchos piden que no se revele su nacionalidad o su edad exacta, nada que los identifique. "Mira, es que el castigo no es un arresto. Es que te largan. Y yo vivo de esto". El undécimo mandamiento del soldado: no hablarás con periodistas.

La misión afgana es un agujero informativo, pese a que el contingente español que lucha con las fuerzas de la OTAN (ISAF) es de 1.552 combatientes. Con medio millón de habitantes (similar a Cáceres), Badghis, la región controlada por España es una de las provincias menos atacadas por la insurgencia, que se hace fuerte al sur, en la zona limítrofe con Pakistán. Pero también es la más pobre. "En algunas partes de la provincia en las que estamos trabajando no quieren venir ni los afganos", cuenta por teléfono David Gervilla, el actual responsable de AECID, la agencia de española de cooperación y desarrollo que lleva a cabo los programas de reconstrucción de la provincia. Durante los cuatro o cinco meses que duran los relevos, la mayoría de los soldados españoles están destinados en la base aérea de Herat, que suministra a la zona oeste, o en Qala i Naw, la capital de Badghis, la región al noroeste del país que está bajo el control de España. "Estar allí es casi como en un hotel", bromea Ángel, que vivió sus estancias en Qala i Naw como unas vacaciones.

Las condiciones extremas del clima complican las cosas. En Afganistán hay dos ciclos, el de la naturaleza y el de la insurgencia, y uno mueve al otro. En el invierno el frío hace difícil moverse, hasta para los talibanes. Con el deshielo llegan los ataques y las tormentas de arena, que "convierten el día en noche" en cuestión de minutos. "Ves cómo la nube de arena se va comiendo las casas y tienes tres minutos para recogerlo todo antes de que engulla también tu refugio", recuerda impresionado Luis, soldado ecuatoriano destinado en Qala i Naw.

"No tenemos un Ejército capaz de mantener el número de enviados", dice Jorge Bravo, presidente de la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME). Bravo no teme que se publique su nombre: "Ya he perdido el miedo". Militar en la reserva, lejos le quedan a este brigada los seis primeros años en el Ejército, cuando el conseguir un contrato fijo depende de los informes de los superiores. Tampoco le preocupa perder los complementos de dedicación especial. "La realidad es que allí se dispara. Matas y te hieren. Te hacen emboscadas, no ataques preventivos".

"El año 2014 queda demasiado lejos", afirma Bravo. Es la fecha que las fuerzas de la OTAN han pactado para culminar la retirada gradual de las tropas, aunque España comenzará a disminuir el número de soldados en Badghis a partir del verano de 2012, según anunció la semana pasada la ministra de Defensa en funciones, Carme Chacón.

Mientras la fecha llega, en Afganistán se juegan la vida. A medida que los sistemas de seguridad que llevan los ejércitos avanzan, la insurgencia aumenta la carga y neutraliza la ventaja defensiva. Los kaláshnikov marcan el compás de los ataques, pero la verdadera arma de la guerrilla es silenciosa. Son los explosivos improvisados (IED) los que convierten cualquier desplazamiento en una muerte potencial.

Los Lince y los RG-31 desfilan en los convoys de vehículos, son los dos modelos que Defensa compró en 2007 para jubilar los BMR. La mejora es notable, pero a la hora de la verdad todo es cuestión de suerte: "Mira, si te atacan con fusilería puedes defenderte. Pero si hay un IED... Eso no puedes verlo. Un día nos cogió uno que se activaba a distancia, pero [los talibanes] no calcularon bien. Los cogió por detrás, y el coche salió disparado unos metros, pero no pasó nada".

"Seamos sinceros, no somos los yanquis. Pero es que ellos casi pueden elegir vehículo y el arma con la que quieren tirar cada vez", dicen dos jóvenes que regresaron de Afganistán hace más de dos años. España invierte un 0,50% del PIB en Defensa; Estados Unidos, un 4,04%. "No nos podemos comparar con ellos, ni queremos: para lo que invierte nuestro país en defensa, no nos podemos quejar". Los americanos tienen zonas de responsabilidad más peligrosas, sin embargo el índice de mortalidad es proporcionalmente menor. Haciendo una cuenta simple, sin tener en cuenta las rotaciones de personal: con un destacamento actual de 100.000 hombres, el Ejército norteamericano ha sufrido 1.500 bajas desde que comenzó en 2001 la misión de combate como represalia por el atentado de las Torres Gemelas. Es decir, un porcentaje del 1,5%. En cambio, la milicia española, que aporta 1.500 enviados a la misión de reconstrucción de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF, controlada por la OTAN desde 2003) por mandato de la ONU, ha perdido a 97 hombres: un 6,4%.

Algunos soldados españoles envidian el equipo de los estadounidenses, hasta el punto de que se compran material a través de páginas web americanas. Ángel explica que es una práctica bastante corriente entre sus compañeros, pero que el equipo comprado tienen que disimularlo o esconderlo cuando pasan revista, pues no es reglamentario. Él se ha comprado unas botas y varias fundas para los cargadores, pero ahora está pensando en adquirir un casco. "No sirve para pegar tiros", resume. Seguridad o movilidad es la disyuntiva que se repite siempre. Los cascos del Ministerio de Defensa español alargan la protección en la nuca, por lo que "al echar cuerpo a tierra y disparar se pierde toda la visibilidad". En más de una ocasión, Ángel eligió quitarse el casco pese al peligro: "Yo voy a Afganistán a pegar tiros, si tengo que elegir entre un casco que me cubra toda la nuca y disparar... Prefiero disparar".

Sobre la chimenea del salón de su casa, Vanesa tiene una vaina de 12,7 milímetros. Es de uno de los primeros cartuchos que disparó en Afganistán. Fumaba a escondidas de su superior, sabía que era un peligro y que incumplía una orden, pero son muchos los soldados que se las ingenian para callar el vicio. Caladas furtivas, el pitillo en un poto para que el fuego no los convierta en un blanco fácil. Mientras se refugiaba en la parte trasera del vehículo vio que algo brillaba. Se puso en alerta y tal vez eso le salvó la vida. Pronto empezaron los disparos. Vanesa es una mujer atractiva. Fuerte, pero pequeñita: "Nunca puedo cargar la [ametralladora]12.7 si no estoy en un momento eufórico. Es demasiado pesada para mí". Aquel día la cargó a la primera.

Es colombiana, cerca de los 30. De las cosas que más le marcaron de su estancia en el país fue la situación de las mujeres. "Tenía que enseñarles mi coleta para que vieran que soy mujer, pero ni así se calmaban. Nada más verte se arrodillaban. El castigo era terrible si las veían hablando con un soldado", recuerda Vanessa.

Ella entró en el Ejército como parte de ese 9% máximo de efectivos extranjeros que sirven a España. ¿Hipócrita luchar por un país que no es suyo? "Todo lo contrario, España me ha dado mucho más que Colombia". Pero el mito de los papeles pesa. Alfredo, boliviano, de poco más de 20 años, se metió al Ejército para conseguir la nacionalidad española, pero tal vez hubiera seguido el mismo camino de haber estado en Bolivia. Ni la cerveza logra relajar la firmeza de su mirada. La rectitud de la pose permanece intacta a lo largo de la entrevista, como si no supiera hacer nada más que ser soldado.

Le gustaría volver al país asiático antes del repliegue de las tropas en 2014. Ahora en España siente que cuando el peligro era real había mayor confianza por parte de los superiores: "En la batalla no hace falta que te digan lo que tienes que hacer, un buen soldado lo sabe. Allí la vida de quien está al mando depende de la tuya tanto como la tuya de él".

El objetivo final de la misión de paz es que las milicias den la seguridad necesaria para construir colegios, levantar hospitales y dar a los agricultores una alternativa al opio. Pero la realidad es que, en ocasiones, la corrupción no permite que el dinero invertido llege a la población y a menudo sienten el rechazo de los afganos. A veces les tiran piedras o se tapan la nariz a su paso para no respirar el mismo aire. "La gente espera más de los militares", afirma Salem Wahdat, el segundo de la Embajada afgana en Madrid. Es un enamorado de la lengua española y está convencido de que apreciarán el esfuerzo con el tiempo: "Van a decir gracias, al menos los afganos aprenderán a decir eso".

Los soldados son profesionales. Luchan por un salario, pero lo hacen con la bandera en el uniforme. ¿Se sienten los colores de España en el frente? "Sientes la vida de tu compañero, es o ellos o tú", dice Ángel. En medio están las balas. Reconocen que cuando aprietan el gatillo solo piensan en volver juntos a casa, pero creen que no se valora su gesto: "No soy un facha, soy un soldado. Me gustaría sentir más reconocimiento en España, sentir que voy a Afganistán y muero porque sirvo a mi gente".

 

Dec 8th

La Sabedoria de las Arenas

By Honório Vital

La Sabedoria de las Arenas




Os homens são cruéis, mas o Homem é bom.

Rabindranath Tagore

La Sabedoria de las Arenas

Había una vez, un pequeño río de montaña, que contento y saltarín recorría su curso desde las cumbres de lejanas montañas, recibiendo el agua de manantiales y otros pequeños afluentes. Después de sortear toda clase obstáculos y trazados, llegó hasta las arenas de un vasto desierto. Del mismo modo que había salvado los trazados y barreras, el río trató de atravesar esta otra, pero por más esfuerzo y empeño que ponía, se dio cuenta que el agua desaparecía en las arenas tan pronto como entraba en éstas. El estaba completamente seguro de que su destino era atravesar este desierto, sin embargo, por más que lo intentaba lo único que conseguía era estancarse más. De pronto una sorprendente voz, que provenía del desierto mismo, de sugirió:
— Del mismo modo que el Viento cruza el desierto, así puedes hacerlo tú.
El río respondió que él no podía volar como el viento, y que si el viento podía cruzar el desierto era precisamente porque podía volar. La voz le volvió a hablar:
— Forzándote y arrojándote con vehemencia sobre las arenas como lo estás haciendo, nunca conseguirás atravesar. Desaparecerás, o te convertirás en un putrefacto pantano. Deja que el viento te conduzca hasta tu destino.
— ¿Pero cómo lo puedo hacer? —repuso el río.
— «Permitiendo que el viento te absorba—añadió la voz.
Esa idea no era aceptable por el río. Él nunca se había dejado absorber. No quería perder lo que creía que era su identidad e individualidad. Porque, ¿una vez abandonada mi identidad, cómo podré de nuevo recuperarla?
— El viento cumple esa función, eleva y transporta el agua sobre el desierto para volverla a dejar caer después. —Repuso la voz.
— ¿Cómo puedo saber que eso es cierto? —inquirió el río.
— Si no aceptas este hecho, tu única salida es convertirte en un putrefacto pantano, y un pantano, no es precisamente un río.
— ¿Pero no puedo seguir siendo el mismo río que ahora soy?, —preguntó nuevamente.
— Tú no puedes en ningún caso permanecer siendo lo que ahora eres. Tu parte Esencial debe ser transformada y formar un nuevo río. Tú crees que eres lo que eres, porque no sabes realmente qué parte de ti mismo es la esencial.
Cuando el río escuchó esto, ciertos recuerdos muy ocultos, comenzaron a resonar en su mente. Vagamente, recordó un estado en el cual él, o algo en él, había sido alguna otra vez transportado por el viento. Recordó, o creyó recordar, que eso era lo que debía de hacer, que no había otra opción, por extraña o irreal que le pareciera. Entonces el río se abandonó, y en ese mismo instante, calentado por los rayos del Sol, elevó sus vapores dejándose acoger en los brazos del viento, que gentil y suavemente, lo levantó transportándolo lejos, muy lejos, dejándolo caer con la misma suavidad en las cimas de una alta montaña, a muchos kilómetros de distancia.
Sus dudas y lucha interna hasta dejarle evaporar, le permitían ahora recordar y archivar con más firmeza todo lo sucedido y su experiencia. Se dijo satisfecho:
— Sí, ahora conozco mi verdadera identidad.
El río estaba empezando a aprender, y así se preguntó de nuevo:
— ¿Y cómo es posible que las arenas supieran todo esto? De nuevo la voz le susurró:
—Nosotras conocemos, porque vemos suceder esto día tras día, y porque nosotras las arenas, nos extendemos por todo el camino que existe desde las cumbres de las montañas hasta los valles y desiertos.
Así pues, el camino que el Río de la Vida ha de recorrer, está escrito en las Arenas.

 

 


Dec 3rd

La muerte del mago Dr. Fausto

By Honório Vital

La muerte del mago Dr. Fausto

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O desgraçado acabou de modo deplorável: foi estrangulado pelo diabo.

(Dr Juan Gast)



O mito de Fausto, a obra Fausto de Goethe e o seu pensamento

O mito do doutor Fausto é uma das lendas clássicas mais importantes da civilização ocidental. Oto Maria Carpeaux no prefácio da tradução de Antônio Feliciano de Castilho da obra Fausto coloca que Fausto é figura histórica.

Viveu na Alemanha no começo do século XVI, numa época das superstições mais estranhas, ganhando a vida exercendo a profissão de astrólogo e necromante. Existem documentos relativos à sua pessoa – recibos de pagamento por ter feito horóscopos e coisas assim – mas não deixou vestígio algum de grande sabedoria ou de qualquer obra notável. Por motivos que ignoramos cresceu em torno de Fausto uma lenda fabulosa de milagres que ele teria realizado, e disso uma criatura humana só é capaz, conforme as convicções da época, com a ajuda do diabo.

Por volta de 1520, em plena Renascença, Fausto ainda é um mago admirável. Por volta de 1580, depois da vitória do protestantismo e na época das guerras de religião, Fausto já é transformado em famoso teólogo que, por meio de um pacto, vendeu a alma ao diabo para gozar os prazeres vergonhosos deste mundo e, tendo expirado o prazo, ser levado pelo demônio. As primeiras histórias contando os feitos de Fausto datam do século XVI, quando Johann Spiess escreveu “Faustbuch” (1587) e Cristopher Marlowe escreveu “A história trágica do doutor Fausto” (1592). Desde então a lenda de Fausto tem sido contada várias vezes e traduzida em diversas línguas. Além dos livros, ela tem inspirado filmes e óperas, fazendo de Fausto um dos heróis mais populares dos últimos 400 anos.

No livro Deus e o Diabo no Fausto de Goethe Haroldo de Campos coloca que o poeta alemão Johann Wolfgang Goethe escreveu entre 1770 e 1832 umas das mais sofisticadas versões da história de Fausto. Goethe iniciou o seu trabalho quando tinha 21 anos e só considerou concluído aos 62 anos. Nas versões mais primitivas do mito de Fausto, antes de Goethe, este personagem foi representado como um homem ambicioso que tinha vendido a sua alma para o diabo em troca de certos bens como dinheiro, sexo, fama e glória. No entanto, na obra de Goethe, Fausto possui um ideal mais nobre e altruístico, o sonho de libertar a humanidade do sofrimento e da dor.

O personagem de Goethe é animado pelo sonho da modernização e do progresso, reunindo assim o ideal romântico de desenvolvimento com o ideal épico de uma nova ordem e de uma nova sociedade construídas a partir de nada, através do planejamento e da aplicação de uma racionalidade superior. A fim de criar o seu admirável mundo novo, Fausto vende a sua alma em troca do acesso irrestrito ao conhecimento, à racionalidade superior e à sabedoria.


A respeito da obra Fausto de Goethe Oto Maria Carpeaux comenta: “É a obra mais complexa do mundo, mistura incrível de todos os estilos, e isso se explica só pela maneira como foi escrita a obra, durante 60 anos, acompanhando e exprimindo todas as mudanças estilísticas e filosóficas dessa longa vida literária” (pág. 6 e 7). Com efeito, Fausto é a Divina Comédia dos tempos modernos. Goethe é o Dante Aligheri moderno. Assim como o grande florentino, o poeta alemão dispunha do saber enciclopédico da sua época, resumindo poeticamente todos os sentimentos e pensamentos do homem moderno – Dante, o herói invisível da Divina Comédia, resumira todos os sentimentos e pensamentos do homem medieval.

Os alemães costumam ler o Fausto folheando comentários eruditos que lhes explicam as alusões científicas, citações disfarçadas, sentidos ocultos – e quanto mais comentários, tanto mais se estabelece a convicção geral: Fausto é uma obra prima.'




LA DEPLORABLE MUERTE DEL GRAN MAGO DOCTOR FAUSTO


A partir de su encarcelamiento en Holanda, el doctor Fausto declinaba. La muerte acudió a su encuentro.
Había cumplido cincuenta años. Sus cabellos eran blancos.
Fueron dadas distintas versiones de su muerte trágica.
Agustín Lercheimer dice que Fausto murió, a manos del Diablo, de un modo horrible, poco tiempo después de haber huido de Wittemberg, en tiempo de Lutero y de Felipe Melanchton. Se le toleraba, porque todavía esperaban que se convirtise. Pero ni los discursos de Melanchton, ni los de un viejo, aquel santo hombre de quien Fausto se burló cruelmente enviando a su habitación un diablo que lo asustaba en el momento de meterse en la cama, corriendo a cuatro patas por la habitación y lanzando gruñidos de cerdo, nadie le convenció de que abandonara su arte mágico.

Era preciso apoderarse de él y encarcelarlo, para impedir que hiciera el mal.
Sus compañeros de armas y de magia, sabios viajeros, médicos proscritos, habían muerto en circunstancias particularmente penosas.
¿Y Lutero, el gran visionario del Diablo?


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Su rival más importante, el papa León X, fino letrado, amigo de los pintores, a quien se debe el maravilloso palacio de Roma y la gloria de tantos artistas, había muerto de repente en 1521; unos afirmaban que fue víctima de los maleficios de los ocultistas; otros se inclinaban por el veneno.

Lutero, por su parte, murió, en medio de sufrimientos atroces, murmurando: ¡Mis pecados, la muerte. Satanás y todos sus ángeles, no me dejan descanso! ¿Qué me queda, oh, mi Dios, como consuelo y esperanza? En la víspera de la Visitación, experimentó uno de aquellos rudos asaltos del Diablo, como nos son descritos por el salmista, y precisó que sufría uno de aquellos combates como los que Pablo sostuvo a menudo con Satanás. Un mar furioso rugía en su oreja izquierda, su cabeza, estallaba en tempestad, dicen los testigos, emocionados de piedad y de dolor. La muerte de su padre, la muerte de su pequeña Magdalena, le habían ya trastornado recientemente. Le asaltaban los dolores. Escribió un último libelo, Contra el papado nacido del Diablo, en el que abrumaba a Pablo III con mil pullas. Se marchó de Wittem-berg para ir a morir a Eisleben, donde los príncipes le recibieron magníficamente. En el banquete dado en su honor, Lutero bebió más de lo debido, ¡como un auténtico alemán! Decía riendo: Mis queridos amigos, no debemos morir hasta que hayamos visto a Lucifer por la cola... Lo vi ayer por la mañana, enseñándome él trasero sobre las torres del castillo. Y todos los comensales se pusieron a reír de sus últimas necedades contra el Papa.
Los dolores se repitieron, aún más vivos.

Cuando murió, el 18 de febrero de 1546, sus funerales fueron grandiosos en Wittemberg. Le enterraron en la iglesia del castillo. Sus discípulos y amigos derramaban abundantes lágrimas. Fausto no asistió: le habrían expulsado.

La vida inquieta, tempestuosa, mística y apasionada de Lutero había otorgado un papel al Diablo: había dejado de creer en los milagros de la catolicidad, pero creía en el poder del Diablo. Sus Temas de sobremesa abundan en incidentes creados por el Diablo. Él mismo luchó contra Satanás. En el Wartburgo, cuando estaba traduciendo el Nuevo Testamento, se le apareció el Diablo, y Lutero le echó su escribanía a la cabeza. Todavía enseñan la mancha de tinta en la pared.

Lutero cuenta que conoció a una persona divertida que le ofreció vender su alma al Diablo por una buena pinta de vino. Se presentó un hombre, le dio vino, y el compañero se emborrachó y fue feliz todo el día. Por la noche se presentó el Diablo, se llevó al bebedor por el techo y desapareció con él.
Para Lutero, la idea fundamental del Cristianismo residía en un concordato entre Dios y el Diablo, entre el espíritu y la materia.

El «papa de Wittemberg» no estaba, pues, demasiado alejado de Fausto.
Se supo que en París, en la plaza Maubert, acababa de ser colgado y quemado con todos sus libros el «maldito» y «diabólico», el herético Étienne Dolet, después de haber sufrido la tortura extraordinaria, el 2 de agosto de 1546. Brillante humanista, discípulo de Juan de Boysso-ne, profesor desterrado, y de Juan de Caturce, profesor, quemado vivo por herético, gozaba de alta autoridad entre los estudiantes. Adversario de Erasmo, publicó más de doce tomos en Lión, demostró ser gran admirador y comentarista de Rabelais, y fue amigo de Marot, cuyas obras publicó. Sus epigramas contra los monjes desencadenaron a la Iglesia contra él. El Inquisidor General Mathieu no le dio tregua: le encarceló en Lión y le hizo condenar a la hoguera como calvinista herético. Trasladado a París, le quemaron en pleno barrio de los estudiantes. Sufrió el suplicio con valor.

¿Dónde estaba el doctor Johannes Fausto, el archimago?

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Unos escriben, como Gustavo Schwab, que se había refugiado en el convento de Maulbronn, no lejos de Kundlingen, su ciudad natal, y que pasando por una ventana del dormitorio de la escuela, y por los tejados, se llega hoy a una habitación tapiada, en la que se ve, en la pared, una gran mancha de sangre. El antiguo gabinete infernal del doctor Fausto.

Otros dicen que murió en una granja, en Frisia, en el país de los wurstos, cerca del burgo de Cappel, al norte de Dorum. En aquella hermosa granja con basamento de granito, certifica Cari Engel, se enseña la habitación donde el Diablo le mató.

El doctor Juan Gast, teólogo protestante, explica la muerte de Fausto: El desgraciado murió de modo deplorable: fue estrangulado por el Diablo, y su cadáver, colocado sobre una camilla, se quedó constantemente con la cara vuelta hacia el suelo, a pesar de que le dieron la vuelta cinco veces y le acostaron de espaldas.

Según Ernesto Faligan, esta muerte se habría producido hacia 1540.
Juan Wier confirma que Fausto fue encontrado muerto una mañana, junto a su cama, en un burgo de Wurtemberg. Tenía el rostro vuelto hacia la espalda y, en mitad de la noche precedente, se dice que la casa -fue fuertemente sacudida.

El conde Froben Cristóbal de Zimmern, en la Zimmerische Chro-nik, de Karl August Barack, escribe:

Después de haber llevado a término durante su vida muchas cosas maravillosas, con las que se podría hacer un tratado especial, fue, al fin, en edad avanzada, muerto por el Espíritu malvado, en la señoría de Staufen, en Brisgau. Y todavía en otra parte asegura: El doctor Fausto murió en Staufen, o no lejos de aquella pequeña ciudad del Brisgau... Tuvo tantas aventuras extraordinarias, que de aquí a un gran número de años su existencia no será fácilmente olvidada.

Él nos informa de que los escritos y los libros de Fausto pasaron a manos del señor de Staufen, pero sin duda los quemaron, pues nunca han sido hallados.

Manlius, Andrés Hondorff y Felipe Camerarius, confirman que Fausto encontró la muerte en un burgo del ducado de Wurtemberg y no en la torre del convento de Maulbronn, aunque el viejo y admirable convento de piedras musgosas y de hermosas bóvedas románicas se prestaba a una muerte trágica, digna de su destino. El Diablo habría ido allí a buscarle y a torturarle, cuando se entregaba una vez más a sus experimentos de alquimia. Se encontraron muchas cenizas y sangre proyectada sobre las paredes. Esta versión parece completamente inventada.
El mago vivía en una posada de Wurtemberg. Iba siempre de posada en posada. Unos amigos le seguían. Sabía que le buscaban, y estaba muy inquieto: una nueva acusación, la de fabricar moneda falsa, le quitaba el sueño.

Su Espíritu le previno que había llegado la hora fatal.



Al preguntarle el hostelero por qué estaba triste, Fausto le replicó:
—No se asuste usted esta noche si retiembla su casa, y si oye que se producen grandes crujidos.
En efecto, en mitad de la noche resonó un terrible estruendo. Se temió que la casa se hundiera. Se vio pasar una bola de fuego.

A la mañana siguiente encontraron muerto al doctor Johannes Fausto, extendido en el suelo, inanimado, habiendo brotado sangre de todos lados después de un horrible combate que dejó toda la habitación en desorden.

Leamos la narración, muy llena de imágenes, de Juan Spies, en su Leyenda:
Los veinticuatro años del pacto del doctor Fausto tocaban a su término, y en la misma semana de su vencimiento se le apareció el Espíritu, le exhibió su carta o pacto, y le dijo, además, que el Diablo, a la noche siguiente, vendría a buscar su cuerpo, y que tenía que estar dispuesto.

El doctor Fausto gimió y lloró toda la noche...
Aquel mismo día fue en busca de sus más fieles compañeros: profesores, licenciados y otros estudiantes, que antes habían ido a visitarle varias veces. Les invitó a cenar y les dirigió así la palabra:

—Mis queridos señores, mis íntimos y benévolos amigos, os he invitado porque, como hace años que me conocéis, sabéis que yo era un hombre hábil en muchas artes y en magia.
»De ahí viene que tuve que prometerme al Diablo, en cuerpo y alma, al cabo de un plazo de veinticuatro años. Este plazo terminará esta noche, y ahora tengo ante mis ojos el reloj de arena, que me advierte esté preparado para el momento en que quede vacío, y el Diablo tiene que venir a buscarme esta noche.

»0s ruego, pues, mis queridos hermanos y benévolos señores, que bebáis conmigo un vaso de johannesberg a modo de adiós y de salud fraternal y amigable de mi parte a todos mis amigos y a todos aquellos que conservarán un buen recuerdo de mí.

»No os inquietéis de ningún modo por el estrépito y el ruido que oiréis en la casa. No sufriréis daño alguno. Sin embargo, no os mováis de vuestras camas, y si encontráis mi cadáver, hacedlo enterrar. Tengo en el alma un verdadero arrepentimiento.

»Os deseo buenas noches. Para mí, tiene que ser dolorosa, mala y espantosa.
Los estudiantes quedaron sorprendidos y afligidos. Bendijeron a Fausto, lloraron todos, y le abrazaron uno después de otro. El doctor Fausto se quedó solo en su habitación.

Entre medianoche y la una de la madrugada, la casa fue asaltada por un gran viento impetuoso, y fue tan violentamente sacudida desde la base hasta la techumbre, que se hubiese dicho que iba a ser destruida y que había de desplomarse. El hostelero huyó y se refugió en otra casa.
Los estudiantes oyeron entonces horribles silbidos, como si la casa estuviese llena de serpientes, de víboras y de otros reptiles venenosos. Luego se abrió la puerta del doctor Fausto, y se puso a pedir socorro contra el asesino, pero con voz sorda y ahogada; poco después dejó de oírsele.

Cuando se levantó el día, los estudiantes, que no habían podido dormir en toda la noche, entraron en la habitación donde estaba encerrado el doctor Fausto, pero no lo encontraron. Sólo vieron que la habitación estaba llena de sangre. El cerebro estaba pegado a la pared, porque el Diablo había matado a su víctima arrojándola de una pared a otra. Sus ojos y algunos dientes yacían en el suelo, lo que era un horrible espectáculo.

Entonces los estudiantes empezaron a compadecerle y a llorarle, y le buscaron por todas partes. Acabaron por encontrar su cuerpo extendido fuera, cerca de iun estercolero, lo que era espantoso de ver, porque su cabeza y todos sus miembros colgaban medio arrancados.
Lo hicieron enterrar en el pueblo, pero su féretro desapareció y nadie pudo ir a reverenciar sus despojos.

Así se termina esta historia de magia completamente verdadera del doctor Fausto, anota melancólicamente Juan Spies.

Esta narración concuerda con la que hizo Melanchton y con la de Juan Wier, ambos contemporáneos de Fausto. Tenía el rostro vuelto hacia la espalda, anota también Wier, que ya había puesto de relieve semejante comprobación a la muerte de determinados y notorios brujos.
Lutero había explicado en Missa Privata (la Misa privada) que Satanás, cuando se sale de sus casillas con motivo de una demasiado larga discusión con alguna de sus criaturas, se apodera de ella, le destornilla la cabeza y la deja inanimada. Satanás les retuerce el cuello y los mata, escribió. Emser, Oecolampada, y otros que se les parecen, caídos bajo las garras de Satanás, también murieron de repente. Oecolampada fue a juntarse en los Infiernos con su hermano Zwinglio, párroco de Einsiedeln, aquel que afirmaba que Lutero no estaba poseído por un Espíritu impuro, ¡sino ocupado como un castillo fortificado por una legión de diablos!

El cuello torcido, la cara vuelta hacia el suelo.
El paso de una legión de diablos.
La predicción del monje Martín Lutero, para los satanistas.
Johannes Georgius Sabellicus Faustus Júnior Heidelbergensis, ha vivido.
No yace en parte alguna. Su alma bajó a los Infiernos.
{Estudiantes, contad su muerte!

Si, como escribió Goethe, Fausto cedió a la tempestad de sus deseos, y si pidió al cielo sus más hermosas estrellas y a la tierra sus más sublimes goces, irradiaba la frase de san Juan en el Apocalipsis: El Gran Dragón, la Serpiente Antigua llamada Diablo y Satanás, que seduce a todo el mundo, fue precipitado a la tierra y sus ángeles fueron precipitados con éU



RETRATOS DE FAUSTO

No poseemos ningún retrato del doctor Fausto, de cuando estaba con vida. ¡Elegante doctor Fausto, maestro refinado en magia, astrolo-gía y varias ciencias, recibido por los príncipes y los señores!

Rembrandt dibujó un retrato de Fausto; algunos dicen que lo hizo según las informaciones que encontró en Holanda, donde Fausto vivió en varias ocasiones.

En este retrato: inteligencia, sensualidad, frente alta, cara oval, nariz alargada, bigotes espesos y fuertes; grandes ojos abiertos, un poco alelados por los excesos se nota la mirada inteligente, pero henchida de astucia y de desvergüenza.
Se ha dicho de él que en este retrato se adivina que era, en efecto, un hombre brillante, desequilibrado, no sabiendo contener las audacias de su inteligencia, ni dominar sus pasiones, y que se desvió a temprana edad.

El despacho del doctor Fausto, tan a menudo dibujado, grabado, pintado, fue objeto de un segundo retrato de Rembrandt: Fausto contemplando en su gabinete los signos mágicos del macrocosmos que aparece sobre los cristales de la ventana. Fausto está de perfil, figura atenta y satisfecha, gran bata de casa. Gorro blando, blanco, género frigio. Afeitado, joven. Tras él, una calavera, contraídos los labios.

El mago contempla la luminosa aparición del signo esotérico, el Sello de Salomón, cerca del espejo mágico.

Goethe también describe la escena, porque vio el cuadro. He aquí el monólogo de Fausto:
¡Ah, cómo se han estremecido todos mis sentidos ante esta vista! Siento la joven y santa voluptuosidad de la vida hervir en mis nervios y en mis venas. ¿Era un dios aquel que trazó este signo que calma la perturbación de mi alma, llena de alegría mi pobre corazón, y, en un empuje misterioso, descubre a mi alrededor las fuerzas de la Naturaleza? ¿Soy un dios? Todo se me aparece tan claro... Veo, en estos sencillos trazos, cómo la naturaleza activa se revela a mi alma. Ahora, por primera vez, reconozco la verdad de aquella palabra del sabio: ¡él mundo de los Espíritus no está cerrado! Tu sentido es obtuso, tu corazón está muerto. ¡En pie! ¡Baña, oh, adepto de la Ciencia, tu pecho, todavía envuelto en un velo terrestre, en los esplendores del día naciente!

GOETHE. Fausto, I, Escena primera.


LA BONITA CASA DEL ARCHIMAGO

En una carta, el maestro Gaspard Moir de Loca describe a sus amigos las maravillas de la morada del mago. En una de sus habitaciones reunió toda clase de pájaros, cuyo gorjeo es delicioso. Un mirlo canta alegremente; loros, papagayos y urracas hablan como personas, mientras que una multitud de pajaritos dejan oír sus gorjeos. En el patio, al lado de unos jardines muy vastos, hay, en un cercado, toda clase de animales domésticos: capones, ocas, alciones, gallinas, cisnes, y en lo más alto de su casa está un palomar donde van y vienen continuamente palomos de todos colores, a los que se mezclan palomas y tórtolas.

La única habitación que no describe, no habiendo podido, a lo que parece, penetrar en ella, es el famoso despacho de alquimista lleno de instrumentos heteróclitos misteriosos que hemos descrito y del horno de fuego continuo con su enorme fuelle, ni los libros de todas clases.

Es verosímil que se viera colgado en la pared, en el despacho de Fausto, un grabado amarillento, comido por los vapores de mercurio, muy conocido en su época: un círculo de sabios alquimistas, Geber, Avicena, Morieno, Aristóteles, Alberto Magno, en lo alto de siete peldaños, símbolo de las siete operaciones alquímicas. Pasan unos personajes con los ojos vendados. Un solo dómine coge una llave y le da vueltas en la cerradura: el secreto real. Unos hombres a caballo, unos paseantes rodean la escena, un ángel les ofrece una llave, pero ellos no pueden cogerla porque tienen los ojos vendados. Tal es la lección del Saber, única accesible a aquel que Dios ilumina, revela. En el interior del círculo, un hombre arrodillado ve cómo un ángel le quita su venda. En aquella venda fatal se lee: Es imposible llegar a una mayor ciencia. Unos pequeños círculos interiores contenían los signos del oro, la plata, el mercurio, el amoníaco.

Ciertamente, el mago contemplaba aquel grabado esotérico, visto en casa de los alquimistas. Era consciente de que la venda había caído de sus ojos. Murmuraba, soñador:
—¡Siempre más lejos, siempre iré más lejos en la Ciencia! He sobrepasado la suma del saber, la suma de las pasiones. Queda la Cien' da, sus exploraciones, sus prestigios.
También estaba allí probablemente otro grabado muy apreciado por los alquimistas. Había sido recortado de La Santa Trinidad y colgado de la pared: era el dibujo en colores de un personaje ricamente vestido, con pechos de mujer. Este hermafrodita, mitad hombre, mitad mujer, figuraba la unión del spiritus macho y del spiritus femenino. Johannes Fausto se acordaba, sonriendo, que en el despacho del monje Tritemo se veían un hombre y una mujer sin velos, cumpliendo su destino último y trabajando en la procreación de la Humanidad, con una simplicidad completamente bíblica.
Había proscrito de sus paredes toda imagen religiosa, aunque se acordara de las lecciones alegóricas de Tritemo. Dios Padre expresa el oro; María, la plata; Cristo, el mercurio; los cuatro evangelistas, los metales impuros. El blasón adornado con un águila simbolizaba la piedra filosofal.

Durante mucho tiempo —como determinados ocultistas—, sin duda Fausto había conservado un Cristo crucificado muy extraño: el ajusticiado estaba en el aire, sin cruz. A cada herida sangrante correspondía un águila coronada: los siete metales. Unos colores simbólicos iban de par con cada metal.

¿Qué se hizo de los objetos, los muebles, los libros de Fausto, cuando murió? El conde Froben Cristóbal de Zimmern —que le admiró mucho— escribió: Fausto, el famoso mago... Toda clase de indicios y de suposiciones hicieron creer a muchas personas que el Espíritu malvado que él, en vida, llamaba su «cuñado», le mató. Los libros que leía pasaron a manos del señor de Staufen, en cuya señoría pereció. Muchas personas los buscaron luego y, según mi parecer, desearon, con esto, un -funesto y peligroso tesoro y bien. El señor de Staufen los había quemado.

LA PERSONALIDAD DE FAUSTO

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Se ha escrito mucho sobre Fausto. Quisiéramos retener este juicio objetivo de Ristelhuber, su avisado biógrafo:
Fausto no fue concebido tan sensual, tan grosero, tan bajo como quieren hacernos creer.
Es un investigador, un especulador que se ahoga en la cárcel de la Teología, de la Divinidad, como se la llamaba, y se da al Diablo, o sea, a la Naturaleza, para encontrar en ella el secreto de la Ciencia. Goethe no tenía que renovar este Fausto, no tenía más que desarrollarlo, engrandecerlo y rodearlo con sus poéticas invenciones.

EL PUÑO DEL DOCTOR FAUSTO

Hemos hablado antes, en magia, de la mano mágica, de maravillosos poderes.
En 1599, Jost Ammán, grabador, cortaba en madera una extraña figura: un escudo rodeado de lambrequines, que tiene en su mitad un puño cerrado; a su lado está una mujer con vestidos de princesa, llevando una corona en la cabeza. D. Johannis Fausti Pugnus. El puño del doctor Johannes Fausto.

FAUSTO REAPARECE DESPUÉS DE MUERTO

Georges Widmann dice que, a la muerte de Fausto, su hermosa compañera Helena y su hijo Justus, dotado de una maravillosa belleza, fueron a dar su adiós a Cristóbal Wagner, quien intentó en vano retenerlos. Anunciaron que se retiraban a un país pagano y que se iban para siempre.

Fausto, muerto, apareció varias veces a su famulus, Wagner. Juan Spies lo confirma. El canciller, o secretario, consignó estas visitas nocturnas, en el curso de las cuales el doctor hizo importantes reveladones. Cada noche frecuentaba la casa.

Wagner, cansado al fin, tuvo mucho trabajo para conjurarlo y hacer desaparecer el fantasma, que se veía en la esquina de las calles, por la noche, lo que hacía que las gentes no miraran por la ventana, tanto miedo tenían de verle.

Estas apariciones de Fausto después de su muerte completaban de extraño modo su fabuloso destino. Hemos indicado que algunos autores han comparado la vida inconformista y dramática de Martín Lutero con la de Fausto, hasta escribir Vidas de Fausto calcadas de las del monje negro. Otros, al comparar los prodigios de Fausto con los milagros de Jesús al multiplicar los panes y los peces, ponen también de relieve las apariciones de Cristo después de su crucifixión.

LAS OBRAS MÁGICAS DE FAUSTO

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Fausto había dicho a Wagner:
Te ruego no divulgues mi arte mágico, mis acciones y mis aventuras, antes de mi muerte. Después, podrás darlas a conocer, reunirías en un escrito y formar una historia.
Wagner reunió, pues, las notas y los papeles del mago.
Según unos, los legó al cabeza principal de la ciudad, que los quemó en el acto; según otros, los agrupó en una narración, que llegó hasta Spies.

Aún afirman otros que fue la fuente de numerosos tomos publicados con el nombre y la firma de Fausto: esta versión parece fantástica. La lista de los tomos publicados con el nombre de Fausto parecen obras netamente apócrifas y fabricadas en los siglos xvn y XVIII, para responder a la increíble moda de las narraciones del célebre mago.

Citemos:
Doctor JOHANNES FAUSTO: «El libro milagroso, mágico o maravilloso, o el Cuervo Negro, llamado también la Triple Magia. Por medio del cuál he obligado a los Espíritus a proporcionarme lo que deseaba. Sea oro, sea plata, sean tesoros grandes o pequeños, o el Euforbo (planta mágica) y todas las demás cosas de esta clase que están además sobre la tierra, he podido procurármelas con la ayuda de este libro y desatar en seguida los Espíritus que había conjurado.»

El doctor Fausto habla en primera persona; cuenta cómo evocó a Astarot, y especialmente a Aziel, Marbuel, Mefistófeles, Barbuel, Aziabel y Anifel; las fórmulas para conjurarlos; el modo de atar, desatar, azotar y despachar a los Espíritus. En fin, se dan los sellos o signos mágicos para descubrir, los tesoros. ¡Y está fechado en 1469!
Finalmente, el Testamento de Fausto contiene sus más poderosas evocaciones y conjuros, su acuerdo con el Diablo, sus viajes por los aires en su manto. Se ven los signos mágicos, una cruz con doble travesano, luego las Imprecaciones de Fausto, fórmulas de conjuros que ocupan 31 páginas.

Otras publicaciones revelaron —sin duda más falsas que verdaderas— las obras del Archibrujo Johannes Fausto, Magus Maximus (el más gran mago), de Kundlingen. Como el Hollenzwang, o Coercición del Infierno, del doctor Fausto.

Una segunda edición se decía impresa en Roma bajo el pontificado de Alejandro VI Borja (1492-1503), conteniendo hermosos dibujos mágicos, el círculo mágico de Fausto, su bastón (ambos con fórmulas en caracteres hebreos), así como su sello: triple círculo continuando el triángulo, y tres pequeños círculos: los dos candelabros y la lámpara llamada quemaperfumes.
Una tercera edición, impresa en Passau, ¡lleva la fecha de 1407! (iAnterior, pues, a la invención de la imprenta!)

El grande y poderoso fantasma del mar, atribuido al doctor Fausto, fue impreso en Amsterdam en 1692 y vendido en casa de Holbeck Beecker, mercader en el Puente de las Coles. Allí Fausto explica sus relaciones con el Demonio, el Pacto y su Espíritu familiar Mefistófe-les, Semejante cosa —escribe— no será puesta en duda más que por los que se encierran en el prejuicio y niegan que puedan concluirse semejantes convenios.

El pentaclo tiene que ser cortado en una placa de metal. A cada martillazo es necesario murmurar: Hazme fuerte contra los malos Espíritus y los demonios (!). El triángulo del centro tiene que estar marcado con tres cadenas tomadas de una horca y fijadas con clavos que hayan sido incrustados en la frente de criminales ejecutados con la rueda (!), El mago tiene que invocar a Dios y recitar, entre otros: Yn ge tu y ge sy San mim ta chu (!). Después del Amén, una maldición a Satanás: ¡Perro del Infierno, Espíritu precipitado en el abismo de la condena eterna, mírame de pie valientemente en medio de las hordas de las brujerías diabólicas!
Todo esto es netamente fantástico e inverosímil. Es seguro que invocado así, Satanás no aparecerá fácilmente.

Citemos, todavía:

—Triple Magia del Dr. Fausto, 1407 (!).
—Cuádruple Magia Negra del Dr. Fausto, con muy sabios caracteres hebreos, círculos mágicos.
—La Magia de Fausto o el Libro Milagroso, 1540.
Señalemos que todos estos folletos están fechados con anterioridad.
E incluso existen algunos atribuidos a los jesuitas...
—Tablillas del Cuervo, o el Arte de mandar a los Espíritus*
—El Cuervo Negro del Dr. Fausto.
Etcétera.


CRISTÓBAL WAGNER, EL «FAMULUS»

Fausto, al morir, legó su casa y sus muebles al fiel Wagner, su discípulo, al cual encargaba fuese el continuador de su obra. Había hecho un testamento —jamás ha sido encontrado—, y luego declaró en su seudodiscurso a los estudiantes:

En lo que se refiere a las aventuras que me han ocurrido en estos veinticuatro años, las encontraréis todas consignadas por escrito des* pues de mi muerte.

No olvidemos que Bégardi, el médico, había anotado que Fausto no desdeñaba escribir y redactar notas: «Fausto dijo Y ESCRIBIÓ que era un maestro ilustre y experimentado.»
Pero, ¿quién era este Juan Wagner, o Waiger?

¿Era el niño abandonado que Fausto recogió por caridad un frío día de invierno? Aquel joven estudiante nómada había ido a cantar a su puerta para conseguir una limosna —dice Widmann—. Al saber, cuando le interrogó, que era el hijo abandonado de un sacerdote de Wasseburgo, y habiéndose asegurado de que poseía todas las aptitudes, es decir, todos los vicios necesarios para ser su criado y el confidente de sus prácticas secretas, le contrató para su servicio.

Le hizo dar una buena educación, y se lo quedó en su casa como canciller o secretario. Se decía que era un amable y bello joven, alto, rubio, muy cortés y de buenos modales, aprendidos en el comercio con el Diablo, que inspiraba confianza y valor. Igualmente había pactado con el Demonio. Sensual, temerario como su amo, de quien sabía todos los poderes mágicos. Conocía sus secretos más íntimos.

Todavía Wagner hizo hablar de él. Se publicó una Vida de Cristóbal Wagner. No parece auténtica. Allí se lee que Wagner dio en Viena un suntuoso festín, que embellecían diablos disfrazados de mujeres y provistos de instrumentos de cuerda; interpretaban una música deliciosa y ejecutaban danzas extravagantes e impúdicas. ¡El Espíritu familiar de Wagner era un mono! Su demonio se llamaba Auerhahn (gallo silvestre), que andaba a saltitos y bailaba la gallarda, danza erótica francesa.

El Diablo favorece la música que hechiza, la danza que escandaliza a los devotos. Se afirma que, en tiempos de Lutero, el Diablo dio en Ginebra una gran fiesta, y que en aquella Jerusalén moderna se vio el colmo de la abominación de las danzas. El Baile de Ginebra, del cual ños informa Bodin en su Demonología, explica el torbellino de la gallarda, ¡bailada ante los piadosos predicadores ginebrinos!

Fausto vivía solo con su famulus. Éste guardaba la casa durante los viajes de su amo. Veía aparecer a Mefistófeles. Había sido —dice la crónica— un mozo que estudiaba en Wittemberg y que era testigo de todas las aventuras, brujerías y prestigios diabólicos de su amo. Por otra parte, era un chico malvado y corrompido que, anteriormente, mendigaba de puerta en puerta en Wittemberg y que nadie quería recoger a causa de su mala conducta. Este Wagner era ahora el famulus del doctor Fausto, y se había ligado tanto a él, que el doctor Fausto le llamaba su hijo. Había llegado al límite de sus deseos, porque vivía en la crápula y la ociosidad.

Empezaba la obra de denigración de Johannes Fausto, que se ejercía, en libros fantasiosos, por medio de ataques infamantes contra su criado.

Estas narraciones tuvieron gran éxito.

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Dec 2nd

Alcalde Labbé: manifestación contra homenaje a Krassnoff fue liderada por una “dictadura comunista”

By Honório Vital
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Martes 29 noviembre 2011 | 9:26


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A juicio del edil, la libertad de expresión no operó en el acto, dada la gran cantidad de contramanifestantes que causaron diversos trastornos en la llegada de los invitados.

El alcalde de la UDI, los calificó como sátrapas. 

Labbé, además, defendió el actuar de la Dictadura Militar y señaló que aquellos que fueron torturados por Krassnoff no fueron blancas palomas. Reconoció excesos, pero defendió la postura, indicando que la guerra hace que los hombres buenos hagan cosas malas, algo que- sostuvo- es inherente al ser humano.