A titulo de curiosidad consignaremos, sin
extendernos en consideraciones de orden político
internacional, estos principios indiscutibles y
sancionados en el mundo: “Todo país tiene derecho
absoluto a reclutar extranjeros y a constituir una
Legión Extranjera, sin temor a herir la susceptibilidad
de los otros países”. “El Estado es soberano absoluto
dentro de los limites de su territorio y puede hacer
cuanto estime conveniente a sus intereses; el reclutar
extranjeros es un corolario de este
principio”.
Y esa es, entre otras, la causa de por que
nosotros la hemos llamado “Legión” y a sus hombres,
legionarios. Para atraer a los extranjeros, para hacer
rápida la propaganda, puesto que el nombre de Legión es
conocido universalmente, porque un extranjero vale dos
soldados, uno español que ahorra y otro extranjero que
se incorpora y porque los vecinos llaman a la suya
Legión y ¡ Nosotros queríamos tener la
nuestra!
A organizar los banderines.- Un venturoso día
el Diario Oficial llenaba sus columnas --- ¡Aquel día
tan sabrosas! ---con las reglas de constitución del
“Tercio de Extranjeros” y pocas fechas después aparecía
nuestro nombramiento de “Teniente Coronel primer Jefe”.
En fiesta íntima familiar en nuestra casa, se dio
lectura a la Real disposición, se nos entregó el bastón
de mando y se dieron por vez primera los tres vivas:
¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!”
.
Comisionados por el Ministro de la Guerra nos
presentamos a los Ministros de Estado, de Gobernación y
de Fomento, que dictaron disposiciones convenientes al
reclutamiento, y emprendimos un rapidísimo viaje a
organizar los Banderines de Zaragoza, Barcelona y
Valencia, que, con el de Madrid, constituyen los
centros más importantes para la recluta. Después nos
incorporamos a Ceuta, a tomar posesión de nuestro nuevo
cargo>>.
El 20 de septiembre de 1920 se
considera oficialmente la fecha de nacimiento de La
Legión ya que fue ese preciso día cuando se alistó el
primer legionario. Ya desde los
primeros instantes de su vida empezó La Legión a
adquirir su fisonomía peculiar con la alusión a las
viejas glorias de la Infantería española, con el título
de caballero otorgado por el Jefe Fundador a todos los
legionarios, con la energía en el saludo y, sobre todo,
el “Credo Legionario”, código de
conducta dictado por el Teniente Coronel Millán Astray
que constituye la base espiritual de La Legión, su
médula y nervio.