En el bando nacional la movilización de la mujer carlista estuvo basada en la tradicional función de madre, hermana, novia o esposa y labores del hogar bajo un profundo sentimiento religioso, sin embargo su función fue imprescincible en la retaguardia en atención sanitaria a los heridos, auxilio social, intendencia (ropa, alimentos, etc.), apoyo moral a los requetés en el frente como "madrinas" o recolectando fondos para poder enviar paquetes de productos con lo que mejorar la calidad de vida de los combatientes y confencionando "detentes" con sagrados corazones bordados. Se las distinguía por sus bóinas blancas y como distintivo una margarita bordada.
El nombre de Margaritas procede de Margarita de Borbón-Parma (1847-1893), el "Ángel de la Caridad" que fue esposa de Carlos VII (1868-1909) pretendiente carlista al trono de España, destacando por sus labores sanitarias en los hospitales de campaña, principalmente en el del monasterio de Irache, cerca de Montejurra (montaña emblemática del carlismo ) y la creación de centros de beneficiencia durante la Tercera Guerra Carlista.
En la mujer carlista recaía buena parte de la educación de sus hijos siendo fundamentales los valores y tradiciones cristianas. Como era frecuente en los años 20 y 30 del siglo XX, algunos partidos políticos disponían de una organización infantil a los que además de lo ideológico se les enseñaba instrucción paramilitar. En los carlistas eran los Pelayos en recuerdo del niño Pelayo martirizado en la Córdoba del siglo X y declarado santo por la Iglesia. Durante la guerra la Junta Nacional Carlista de Guerra editó en San Sebastián la Revista “Pelayos» para enseñar los valores carlistas a los niños.
Con la aprobación de la Constitución de 1931, la deriva antireligiosa, liberal, republicana y socialista, dió inicio a la creación de nuevas asociaciones femeninas vinculadas con la Comunión Tradicionalista gracias a oradoras como María Rosa Urraca Pastor con mítines en toda España y artículos en prensa: El Pensamiento Navarro, El Norte de Castilla y otros, donde expresaba sus ideas contra el liberalismo que había convertido al obrero en una máquina y a su trabajo en una mercancía, animar a los ricos a emplear su dinero en ayudas sociales, criticaba que se habia conseguido la jornada de 8 horas pero la mujer había de continuar en el hogar así como que las famílias también pudieran elegir llevar a sus hijos también a colegios religiosos si así lo deseaban.
A comienzos de 1936 las asociaciones de Margaritas disponían de unas 23.300 asociadas siendo Navarra, Pais Vasco, Valencia, Barcelona y en menor medida Andalucia las zonas con mayor número de asociaciones y asociadas. Para marzo mediante una circular interna se fomentó a la formación sanitaria aunque de forma clandestina e impartida por algún médico de confianza para el conocimiento de primeros auxilios, curas, etc. a nivel auxiliar y otras que si pudieron realizar los estudios oficiales como enfermeras.
A mediados de abril de 1937 se promulgó la unificación entre falangistas y tradicionalistas con sus diferentes tendencias como carlistas de Comunión Tradicionalista, de Acción Católica, etc.) como Falange Española Tradicionalista de la Juventudes Obreras Nacional Sindicalistas, con Francisco Franco como mando único. Esta situación no fue del agrado carlista por diferencias ideológicas incluidos los uniformes y por que al ser inferiores en número quedaban supeditadas y reorganizadas en que las Delegaciones Provinciales quedaban bajo la dirección de Falange y las Secretarías para Margaritas.
Con la unificación, María Rosa Urraca Pastor fue nombrada delegada nacional de Asistencia de Frentes y Hospitales que si bien estaba supeditada a la Delegación Nacional de Sanidad y del Jefe Provincial Militar, se encargó del mantenimiento de depósitos de intendencia para los frentes, servicios de correos, lavaderos para la ropa de los combatientes que en una semana eran lavados, desinfectados y remendados, confección de ropa en talleres de la Sección Femenina, envío de paquetes con comida, ropa y tabaco a los soldados del frente, gerencia de hospitales donde Margaritas ejercieron de enfermeras y auxiliares, etc. Finalizada la guerra mediante decreto el 24 de mayo de 1939 se dió por extinguida la Delegación de Frentes y Hospitales pasando sus bienes y existencias a Auxilio Social organización creada en octubre de 1936 por Falange y que se mantuvo durante el franquismo para el reparto de alimentos, organización de comedores sociales para familias desfavorecidas, escuelas y bibliotecas públicas.
Información de referencia y de lectura recomendada:
file:///C:/Users/javie/Downloads/Dialnet-LasCarlistasEnLosAnos30DeAngelesDelHogarAModernasA-7093710.pdf
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