La historia de Borneo está estrechamente relacionada con Filipinas. Cuando el archipiélago filipino fue sometido por el navegante español Miguel López de Legazpi, una flotilla del sultán de Borneo auxilió a los príncipes de Manila, ya que uno de aquellos príncipes era oriundo de Borneo.
En 1577, cuando un pretendiente al trono de Borneo llamado Sirela solicitó el apoyo de España, el gobernador español de Filipinas, Francisco de Sande, zarpó de Manila con una escuadra de 30 bajeles y 2200 hombres. Proclamado Sirela rey, el nuevo monarca prestó homenaje a España y ofreció a los españoles el territorio de Sabah y algunos asentamientos de Borneo y dichos territorios fueron incluidos en la Capitanía como parte del Imperio Español. Pero entonces el soberano destronado buscó refugio en las islas Molucas, solicitando el auxilio de los portugueses, quienes aspirando también a la posesión de Borneo, organizaron una flota que bajo las órdenes de Héctor Brita venció a Sirela, quien huyó a Manila y solicitó nuevamente el apoyo de España. Estos enviaron al capitán Gabriel de River con un pequeño ejército que derrotó a los ocupantes y restableció a Sirela en el gobierno.
El pabellón español en la región septentrional de la isla fue levantado por Rafael Omen de Acevedo en el año 1648, al vencer a los nativos camucones. Ya en la última mitad del siglo XVII España tuvo que reconcentrar sus fuerzas en Luzón por falta de efectivos, dejando a los piratas de la región libertad para actuar. A principios del siglo XVIII los tirones, que dependían del sultanado de Joló (isla situada entre Filipinas y Borneo) se hicieron independientes.
Durante la segunda mitad del siglo XVII la débil situación de la economía de la región y la falta de monedas en circulación hizo que se permitiera la utilización de monedas extranjeras. Para garantizar la circulación y su valor, dichas piezas fueron marcadas con un pequeño dibujo que representaba la Dhamacakra (rosa de la ley). Este curioso dibujo se estampó sobre todo tipo de monedas españolas, talers de María Teresa I de Austria, 5 francos franceses y 960 reis brasileños.
A fines del siglo XVIII y principios del XIX los piratas joloanos hicieron imposible el comercio en la zona. Con el objetivo de reducir a los corsarios, partió de Manila una escuadra española que en 1851 bombardeó y tomó la capital de Joló. A través de la firma de un tratado este territorio y todas sus dependencias pasaron a formar parte de los dominios de España en el archipiélago de Joló; y para desvanecer toda duda con respecto a Borneo, el sultán Mahamad-Diamarol Alam declaró en 1862 que el grupo de las islas de Joló y Tawi-Tawi pertenecían a los españoles por derechos de conquista y anexión. El Tratado de Licup, firmado el 22 de julio de 1878, también reconocía el dominio eminente de España sobre el archipiélago y sus dependencias. Pero las negociaciones diplomáticas entabladas ese mismo año a causa del establecimiento de la British North Borneo Company en el norte de la isla, tuvieron como resultado el protocolo del 7 de mayo de 1885, donde suscrito por los representantes de España, Inglaterra y Alemania; declaraba que a cambio del reconocimiento de la soberanía española en Joló, el gobierno de este país debía renunciar a favor de Inglaterra, a cualquier pretensión de soberanía sobre los territorios del continente de Borneo y de las islas vecinas de Balambamgan, Banguey y Manali, así como a todos los territorios comprendidos en una zona de tres leguas marítimas a lo largo de la costa, que formaron parte de los territorios administrativos de la British Company hasta 1905.
Pérdida territorial de la talasocracia del Sultanato de Brunéi desde 1400 hasta 1890
debido al inicio del imperialismo occidental.
Wikipedia
https://es.wikipedia.org/wiki/Borneo#Historia_temprana
Imperio español, Asia y Oceanía (Wikipedia)