Todos hemos oído hablar de anécdotas de la mili antes de incorporarnos a ella, y también, hemos recibido consejos de lo que deberíamos llevarnos para estar preparados durante los primeros días.

Los que tuvieron suerte y la posibilidad, pudieron prevenirse en lo más necesario y habitual. Aunque había también dos grupos que no siguieron las recomendaciones de los familiares o amigos que habían realizado el servicio. Algunos nuevos reclutas, porque preferirían adquirirlo todo en el campamento y obstaban por ir de vacío voluntariamente. Y otros quintos, ya sea por desgracia económica o falta de recursos familiar, no podrían llevar en el petate nada más que lo que le entregaron en su zona de movilización, por tanto y lamentablemente, solo contaban con su cuerpo y lo que llevarían puesto encima.

Este foro lo he creado para recordar y comentar, lo que llevamos y metimos en el petate durante esas primeras horas. Para algunos la mili y sus consecuencias fue un sacrificio económico familiar, en otros casos una sangria de sus ahorros, y también en otros casos, al contar con apenas recursos o ninguno, un verdadero calvario de penuria, y que en algunos casos necesitaría de la solidaridad de otros compañeros quintos. O incluso también de chavales que se buscaban la vida de la mejor forma.

 

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Respuestas

  • Yo no lleve petate...

     

    El petate me lo darian alli...

     

    Me dijeron desde el cuartel que me incorporaba el martes, que me llevara aquella ropa de civil i articulos de higiene que creyese que pudiese necesitar desde ese mismo martes hasta el dia que yo pudiese regresar a casa...

     

    Como yo sabia que no iba a regresar hasta el fin de semana, mi padre me dijo que era logisticamente imposible salir al mediodia, ir a casa i pretender estar otra vez en el cuartel por la mañana, ademas de una autentica idiotez hacerlo, ademas de que me recomendo que no me llevara el coche esa primera semana, me lleve

    tres jeans negros y azules,

    dos pantalones cortos blancos

    seis camisetas basicas blancas, azules y amarillas con algun estampado,

    un par de zapatillas,

    un par de sandalias,

    un par de zapatos,

    seis calzoncillos,

    seis pares de calcetines,

    dos libros,

    dos baterias externas por si no podia cargar el telefono,

    un pequeño neceser con botes vacios de 100ml, i un litro de gel, un litro de shampoo, un litro de crema hidratante, gomina i dos frascos de perfume,

    dos bañadores i bronceador por si se terciaba ir a la pisicna o a la playa por la tarde,

    lo que yo creia que eran dos toallas de cintura pero por una gracia de mi primo fueron dos toallas minusculas (30x20) i toda la semana tuve que secarme como un tonto con una toalla de bidet, el primer dia taparme de camino de las duchas a mi habitacion unicamente poniendome la toalla arrugada delante i, para no hacer mas el ridiculo poniendome en el rabo una toalla tan minuscula, decidi no taparme a partir del segundo dia,

    la cartera con pinzas para las cejas, espejo, peine i todo ese rollo,

    la tarjeta del banco, la cartera con documentacion, 

     

    tal vez algo mas,pero en el momento de escribir este mensaje no me acuerdo...

  • bueno, el dia q me recogieron llevaba en mi mochila un vaso, una cuchara y ropa interior todo lo demas nos lo darian al llegar a la unidad (o eso dijeron) , por suerte ese fin de semana nos dejaron ir a casa y pude llevar un poco mas de cosas. Sino hubiera muerto del mal olor q tenia mi ropa jaja

  • Cuando me incorporé llevaba pocas cosas de casa, y bien es sabido que, sobretodo en el CIR, lo teniamos que meter todo dentro bajo candado. Y cuando ibamos de rebaje (los que estábamos cerca del hogar), llevar el petate de ida y vuelta. Una noche, volviendo del rebaje y dirigiéndome a mi Compañia, y llevándolo en la espalda a manera de "saco", una ráfaga de viento me lo volteó hacia adelante. en el CIR 9, era habitual la tramontana, y más en el período otoñal. 

  • Al llegar a Alicante yo llevaba las cosas en una maleta pequeña que tube que meter en el petate ya que mi padre al dejarme frente al cuartel se despidio de mi y como yo pase dentro y no sabiamos que tiempo estariamos alli pues eso, se marcho asi que tube el engorro de llevar la dichosa maleta hasta que volvi en el primer fin de semana que nos dejaron desde el Cir3. Llevaba lo mismo que muchos las cosas de afeitar etc pero no nos dieron nada de comer solo un bocadillo antes de embarcarnos en el tren destino Cir3 Caceres asi que las paradas comprabamos a los vendedores ambulantes que nos ofrecian comidas desde los andenes algunos subian al tren y comprabamos bebidas etc. pues el cabo que estaba a cargo de nosotros no nos dejaba bajar  a la cantina. Asi 24 horas y la cena que nos dieron cuando llegamos estaba para tirarla pasamos mas hambre que cagarruta ja ja ja...

  • Sobre todo ropa para cambiarme

  • Yo además de las 4 latas de foie gras de aquellas malas y la mermelada con unas galletas y no recuerdo que más nos dieron en la caja de reclutas, me lleve en el petate pues lo normal, útiles de higiene personal y cosas de costura, yo que no había cosido en mi vida, el candado para la taquilla, ropa interior, por si acaso, cosas para escribir las cartas a casa, perchas para la ropa, algún comic para matar los ratos, yo era muy aficionado a Marvel y al Mortadelo y todo lo que un vecino que fue al ferral dos reemplazos anteriores al mío me recomendó llevar.
    Y una bolsa de limones, así como suena, una bolsa de limones, ahí con dos cojones, dos docenas de limones, escogidos entre los mejores del árbol, no sé porque razón, mi padre se empeñó en echármelos al petate, y mira que yo no quería, imagínate ver llegar al campamento al tonto del pueblo con una bolsa de limones, para que cojones quería yo los putos limones, no hubo manera de convencer al viejo, así que metí en el petate los limones, pero tenía bien claro que a León no iban a llegar, se quedaron en una papelera en Madrid, en la estación de Chamartín, a alguien le debieron de venir bien, porque a los 10 minutos ya habían desaparecido.

    Si tengo que recordar a mi abuela, que siendo como era ella una mujer práctica, me hizo una bolsita de tela para llevar colgada del cuello con el poco dinero que la familia me pudo dar. Ese fue mi equipaje para empezar una nueva vida

    • El paté barato:

       

      Resultado de imagen de foie gras mina

  • Yo, por suerte, me lleve el petate con todo lo necesario, que me indico mi hermano que hizo la mili cinco años antes, todo perfecto

  • En mi caso particular, si que lleve lo que me dijeron.

    Recuerdo que eche unos cordones de botas, precisamente uno de ellos seria para enganchármelo al cuello con la llave del candado para la taquilla, que también eche (candado de los buenos), y no como los de China actuales.

    Unas chanclas de playa para las duchas, un neceser con lo necesario, peine, maquinillas de hoja recargables y su paquetito de recambio, jabón de barbear y una brocha. Gel de ducha en formato petaca, y todo lo demás que se suele echar en un neceser común para viajar. (Cepillo dientes, dentífrico, etc.)

    También recuerdo que eche algunas tiritas.

    Mas cosas que recuerde:

    Betún negro búfalo en lata, el cepillo para los zapatos, y también hilo de cocer, aguja, algunos imperdibles y corchetes.

    Por supuesto la muda de ropa interior y además una toalla grande. Por echarme me pusieron hasta un rollo de papel higiénico. Y hasta 3 paquetes de tabaco.

    Y hay no quedo la cosa, me metieron en casa algunas latillas de conserva de atún y magro de fiambre, leche condensada en tubo, y tres bocadillos variados, con algunas latillas de refresco. ¡supongo que en casa se pensarían que me iba a la guerra! Aunque luego me vino genial, hasta coger el avión.

    Metido en un macuto que cuando llegue a la Zona (Cuartel de la Trinidad Cordobés) lo traslade todo ello, al petate que me dieron allí, metiéndolo junto al chusco, un zumito, y tres porciones distintas e individuales de mantequilla, mermelada y membrillo. Esto última generosidad del ejército para comer durante todo el día. *Aunque… Me gustaría puntualizar que, al llegar la noche en el cuartel de la Carne en Sevilla, en intendencia, no fueron ni para llevarnos al comedor, nos dieron unas ruedas de fiambre (Chopper… seria, supongo) otro chusco y un Brik de zumo pequeño, y cenamos en la misma calle, junto a un barracón tercermundista donde dormiríamos esa noche, sin sabanas, y tan solo con una manta pica pica. 3 días allí con dos noches muy completitos, tan solo esperando un Hércules para desplazarnos a Canarias. 

    Volvemos al asunto Petate: Podrían y querían cargarme con más cosas en casa, pero menos mal que decidieron en ultimo momento que la comida, ya la mandarían por correo, y así fue, durante los primeros meses nunca me faltaba un paquetillo desde casa, con algunas cosillas.  Hay que pensar que yo serví en Canarias y no estaba en las mismas circunstancias de proximidad que mis otros dos hermanos que se encontraban sirviendo y apunto de licenciarse, eso sí, ambos en Andalucía.

    Ah y otra cosa, en el petate no, pero sí que las llevaba en el bolsillo 5000 pesetas de las del año 85. En cierta manera los familiares y madres de amigos de la pandilla, cumplieron conmigo, por aquel entonces se llevaba regalar metálico a los quintos. Las 5000 por ejemplo fueron de mi madrina. El resto del dinero se quedó en casa.

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